Después de haber quedado manco por combatir en la batalla de Lepanto (1571), Miguel de Cervantes Saavedra solicitó recompensas al rey Felipe II. Uno de sus sueños era obtener un empleo administrativo en el Virreinato del Perú.
En 1590, hizo la solicitud formal a la Corona. El cargo que más anhelaba era el de Corregidor Perpetuo de La Paz, en el Alto Perú, cosa que no sucedió.
Trabajo de recaudador de Hacienda.
Este soldado antes mencionado no le quedaran mas que 200 o 300 €.
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