EL CAMINITO DEL REY


El Caminito del Rey es un paso peatonal construido en el Desfiladero de los Gaitanes, en El Chorro (Málaga) a principios del siglo pasado. La empresa propietaria, por aquel entonces, la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, necesitaba un lugar por el que poder acceder entre ambos saltos de agua, para labores de mantenimiento o vigilancia.
Su construcción llevó 4 años, de 1901 a 1905. Inicialmente no se le conocía por su nombre actual. Fue en 1921 cuando se le empezó a llamar así debido a que el rey Alfonso XIII asistió a la inauguración de la presa del Conde del Guadalhorce cruzando para ello el camino.

El paso tiene 3 Kilómetros de largo y en el encontramos tramos de sólo 1 metro de anchura. Esto no sería preocupante si no hablásemos de que tenemos desniveles de hasta 100 metros bajo nuestros pies. A esto se le añade que el camino está bastante deteriorado (debido al abandono de su mantenimiento). La barandilla que hacía de "quitamiedos" ha desaparecido en casi la totalidad del recorrido y hay numerosos tramos con agujeros. Esta peligrosidad lo hace aun más atractivo para los excursionistas amantes de las emociones fuertes. De hecho en los años 1999 y 2000 se produjeron una serie de accidentes mortales que llevaron a la Junta de Andalucía a cerrar los accesos al camino, demoliendo su sección inicial. Sin embargo, esta medida no consiguió detener a los excursionistas, que seguían encontrando la manera de acceder a él escalando. También decretaron una multa de 6.000€ por transitar por las vías y los túneles del tren por las que se puede volver del camino.

Recientemente, la Diputación Provincial de Málaga ha aprobado un plan de restauración. Sólo cuando lo lleven a cabo pondré mis pies sobre el.

Curiosamente lo llevo viendo desde hace muchos años a mi paso por la zona en tren cuando voy a veranear a Málaga. Siempre me preguntaba que hacían esas "tablas" al aire y si alguien era capaz de pasar por allí.

El vídeo que adjunto es una grabación de un excursionista que, cámara en mano, nos enseña en primera persona un tramo del camino. El vídeo es excepcional y transmite el vértigo que daría estar allí mismo. Verlo entero ya que merece la pena, pero cuidado no os caigáis de la silla.




LA PUERTA DE TANNHÄUSER