En todos lados cocen habas. Los 70 ya habian consolidado el crecimiento español frente al resto de Occidente. Ya estaban acomodadas las capas sociales "acomodadas", establecidas. Y entre ellas, de seguro habría unos cuantos deseando ciertos cambios en pos de su ambición. Las miles de personas que desfilaron ante el féretro del Almirante Presidente del Gobierno lo hicieron por un sentimiento de fidelidad a la decencia, a una persona que representaba lo que la inmensa mayoría deseaba para ser gobernado. Miles de personas que hicieron posible y heredaron un inmenso esfuerzo y sacrificio para que España prosperase.
Otros sentires serían de los que intervenieron de algún modo en su cobarde y terrible muerte....A un hombre que iba a misa a diario, una mañana en su regreso de la misma. Qué asquerosidad. La USA, enfrente; yo me creo que tuvo algo que ver. Cómo iba a gustarles una persona tan integra, que les habría contestado sobre Gibraltar....
Más de uno, como al Kissinger ese, les daría ya urticaria eso de arrodillarse frente a un crucifijo para jurar el cargo, como lo hizo el Almirante. Tenían que acabar con tanta sujeción a Cristo. Más liberalidad.
Su asesinato fue otra pieza más del desmantelamiento que se fue sucediendo, y que aún sigue.
Lo que no hay derecho, es que por las redes se siga insultando y riendose de aquel atentado, de su muerte. Ahora que parece que según a qué o quien se ataque sera delito....Pues a este hombre, que dio tanto a su Patria, hoy se insulta su memoria. Jóvenes faltando al respeto a aquel militar que a su edad ya estaba embarcado, poniendo su vida en peligro por sus ideales, trabajando duro y formandose para sus ascensos, bien merecidos.
Pero por mucho que digan, lo que nunca van a poder robarle será su admirable carrera militar, ni su comportamiento familiar, ni su catolicismo. Estos son los hechos, y los hechos nunca los cambiaran, ni con sus insultos, ni aún relegandole al olvido. Las personas "grandes" siempre reflotan.
Y las personas que no son capaces de respetar el daño que pueden hacer a su familia con su letra, ni de reconocer la valía de una persona, aún siendo de ideología contraria a la tuya, son tristes mediocres. Máxime cuando ni siquiera han vivido en el tiempo que él lo hizo. Por cierto, muy propio de este país tan libertario, que no tiene en cuenta mofarse de la memoria de sus asesinos indultados en la época de Suarez, de esos criminales no se ríen.
Cuando se lo cargaron algo verían en el, a pesar de apoyar al Bórbon y la democratización nacionalista....quizás una honradez estorbante.
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