“…E mandó el rey a Gutier Ferrández de Toledo, que era un caballero muy bueno e de grand esfuerzo, que entrase en las galeas, e diole mucha gente de armas, e envióle a Algecira. Gutier Fernández partió luego de Sevilla, e fizo como el rey le mandó. E llegó a Algecira una grand mañana: e así como llegó, comenzaron las gentes de armas, que en las galeas venían, a salir a tierra. E los vecinos de Algecira, quando vieron el esfuerzo del rey, llegáronse todos con los que salieron de la mar, e comenzaron a dar muy grandes voces llamando: Castilla, Castilla, por el rey don Pedro. E el conde, e don Pero Ponce, e los que con ellos eran, non podieron pelear con los de la cibdad, etc..”
¡¡Tranquilos todos!!, que estas pesadillas no son de ahora… ¡¡sino de 1350!!
Este tipo de barbaridades decía la gente de aquel tiempo, según nos lo describe el Canciller Ayala (1332-1407) en su maravillosa Crónica de Don Pedro Primero, Año I, cap VIII; y sucedían en el siglo XIV.
Todavía no imaginaban aquellos infelices que no eran “de Castilla” sino una “realidad nacional” medio mora.
Marcadores