
Iniciado por
Ennego Ximenis
Sí, bien cierto lo que dices. Es una pena que las lenguas, dialectos y hablas de nuestras Españas, en las que nuestros antepasados oían de Dios, que hasta hace no mucho eran auténtico símbolo de la resistencia española al liberalismo extranjero, y de la más alta españolía por tanto, hayan sido prostituidas en su significado por los nacionalismo (anti)regionales de España, para combertirlas en todo lo contrario: en símbolo ultrarrevolucionario y de centralismo uniformador autonómico. Está en manos nuestras reconvertirlas a su significado tradicional.
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