Lo de los Okupas, pues los sacaba a latigazos del templo. Lo de la monja (no sé quién es, ni la conozco): supongo que esas muestras de afecto, cariño y amor, no se las hubiera quitado Cristo a escobazos. Por lo que se veía en su cara, la hermana simplemente supongo que estaría viendo al propio Jesús en SS Benedicto XVI (Vicario de Cristo en la Tierra), y la exterioriazión de ese gran Amor, ha salido así, no sé, igual es irreverente, yo que sé (al menos no ha sido el abrazo de un barbas moruno con el Corán bajo el brazo)
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