Cuando hace dos meses falleció mi madre, quedé horrorizado al ver en la horrenda capilla del tanatorio, espantosa a más no poder como todas las iglesias modernas, que el sagrario era peor que los de la mayoría de las iglesias de barrio, que parecen cajas fuertes en vez de sagrarios. No sé si sería asociación de ideas por el lugar, pero parecía enteramente un nicho de cementerio. Abominable. Y por supuesto tampoco estaba en el centro, aunque no estaba muy alejado.