Escultura en la catedral de León
Como es propio de la arquitectura gótica, la escultura desaparece del interior del templo, donde los capiteles son anicónicos y sale al exterior, a las grandes y monumentales fachadas y puertas.
En concreto, conjuntos escultóricos se han conservado en la fachada occidental, y las puertas de los brazos del transepto, tanto sur como norte, aunque en este último caso no es visible desde el exterior.
El arco cronológico de estos complejos escultóricos abarca desde 1265 hasta 1300. Sin embargo, hay que prevenir al visitante que, incluso dentro de la misma puerta, las fechas de las esculturas pueden distar décadas. Además, algunas estatuas de las jambas fueron renovadas en el siglo XV, momento de gran actividad artística en León.
Fachada occidental
La fachada occidental tiene tres grandes puertas y dos estructuras intermedias. Básicamente, podemos decir que el principal protagonismo de la iconografía escultórica recae sobre la Virgen María. Sabido es que el gótico clásico confiere a la Madre de Dios un gran protagonismo, al que no es ajeno la devoción que un siglo antes manifestó hacia ella Bernardo de Claraval.
Puerta de la Virgen Blanca
La puerta central de esta fachada oeste se llama de la Virgen Blanca y está dedicada al Juicio Final, pero sin olvidar la devoción mariana, como luego veremos.
En el tímpano se esculpió la escena del Juicio Final presidiendo la escena Cristo hombre mostrando las llagas de sus manos y costado. Al lado, ángeles portan los instrumentos de la pasión y en los costados la Virgen María y San Juan ruegan por los hombres en el juicio que va a comenzar (Deesis).
En el dintel aparece la Psicostasis y a ambos lados de San Miguel los bienaventurados y los condenados. El fragmento con quienes esperan entrar en el Paraíso muestra a algunos reyes y frailes mendicantes junto a un ángel que toca el órgano. El sector de los condenados muestra demonios arrojando a los pecadores a dos ollas con agua hirviendo y tres cabezas de rasgos monstruosos devorando cuerpos.
Esta iconografía tiene su precedente inmediato en la Puerta de las Tornerías de la catedral de Burgos y en todo lo realizado en Francia durante el siglo XIII.
Lo habitual en este tipo de portadas en que en el parteluz aparezca la figura de Cristo y la de los Apóstoles en las jambas. Sin embargo, en el caso que nos ocupa aparece la Virgen Blanca con el Niño en las manos. El original de esta escultura es de gran calidad y actualmente se guarda en el interior de la catedral para evitar su deterioro. La que vemos es una buena réplica. Esta escultura se realizó entre 1265 y 1280.
Puerta de San Juan
La puerta norte o Puerta de San Juan se construye entre 1275 y 1280. En el tímpano se muestra el Ciclo de la Natividad de Jesús: Visitación, Nacimiento, Adoración de los Pastores, Herodes, Epifanía y Matanza de los Inocentes, con un gran sentido de la narratividad.
En las Arquivoltas aparece una alusión del árbol de Jessé, en relación con la genealogía de Cristo e historias relacionadas con la vida de San Juan Bautista, de hay el nombre de la puerta.
Puerta de San Francisco
La Puerta de San Francisco es la puerta sur de esta fachada occidental. En la puerta mariana por excelencia de la catedral, al estar dedicada exclusivamente a la Virgen. Posee una cronología tardía (1275-1285). El tímpano está dividido en dos registros, como en la catedral de Senlis.
El registro inferior muestra la muerte de la Virgen. Aparecen los Apóstoles dispuestos a enterrarla.
En el registro superior aparecen dos ángeles coronando a la Virgen. María aparece junto a Cristo que la bendice en un trono y ambos están rodeados por ángeles. Se trata pues, de un programa mariano lógico y coherente, ya utilizado en Francia.
Fachada del hastial del brazo sur del transepto
En esta fachada sur se abre una triple puerta visible accesible desde el exterior.
Puerta del Sarmental
La portada central se llama Puerta de Sarmental. Su iconografía está ligada a la visión apocalíptica de San Juan con el Todopoderoso flanqueado por los símbolos del Tetramorfos, que se encuentra en el tímpano. Además, también los cuatro evangelistas aparecen en los extremos con su iconografía humana escribiendo sus relatos evangélicos.
Es obvio que se trata de una transposición de la puerta del Sarmental de la catedral de Burgos, que posee muchas conexiones con León, pero con un estilo muy diferente, aunque la iconografía es la misma, lejos del estilo clásico de Amiens, Reims y del mismo Burgos. Esta portada se realiza entre 1265 y 1275, comenzándose antes incluso que la fachada occidental de la misma catedral.
Puerta de San Froilán
Por su parte, la puerta este, llamada Puerta de San Froilán, muestra en su tímpano escenas de la vida del santo, su muerte y el traslado de sus reliquias a la catedral leonesa.
Esta portada tuvo gran importancia en la Edad Media pues por ella entraba el obispo, al estar situado enfrente el Palacio Episcopal. Además, también era empleada por todos los peregrinos que entraban por una puerta de la muralla cerca de la catedral para visitar los restos del santo.
Puerta de la Muerte
La puerta oeste se denomina Puerta de la Muerte y está inacabada ya que no posee decoración en el tímpano, sólo en las arquivoltas y jambas.
Esta puerta posee una decoración heráldica, ya que estaba relacionada con Fernando de la Cerda, primogénito de Alfonso X el Sabio, heredero al trono.
La decoración heráldica pone de manifiesto la buena relación entre la Monarquía y la Iglesia, ya que el obispo de León fue padrino de su boda.
Si embargo, Fernando de la Cerda murió joven, motivo probable por el que, tras su fallecimiento, la puerta quedaría inacabada.
El nombre de Puerta de la Muerte procede de una figura de un esqueleto con alas, colocado en época posterior en una de las ménsulas.
Puerta de la Virgen del Dado de la fachada del transepto norte
Se trata de un conjunto no visible desde el exterior sino desde el interior del claustro, y que consta de una sola puerta denominada de la Virgen del Dado.
Se lleva a cabo en la última década del siglo XIII y conserva importantes partes policromadas. Muestra en el tímpano una estatua de Cristo de pie dentro de una mandorla, rodeada por ángeles. Las jambas llevan estatuas de apóstoles y la escena de la Anunciación. El parteluz muestra a la Virgen María con el Niño.
El tema de la Anunciación de las jambas depende de la Puerta del Claustro de Burgos, aunque con un estilo diferente.
Conclusión
Sin desmerecer el gran valor de otros edificios españoles, nuestra opinión -y la de la mayoría de los especialistas- es que si se desea conocer el espíritu que animó el arte gótico del siglo XIII en Europa -sobre todo a nivel de arquitectura- se ha de visitar el interior de esta preciosa catedral.
León, la vieja ciudad romana y medieval, no se podría reconocer hoy sin la estampa de este magnífico edificio.
CATEDRAL LEÓN
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