Cuando se trata de analizar la benignidad de cualquier tema –un espectáculo, un método económico…- siempre es necesario comparar datos –otros métodos, medio natural, demografía…-, sin embargo, el tema que vamos a analizar es criticado por millones de personas… que sólo conocen veinte minutos de los cinco años que viven: la tauromaquia.
La comparación que vamos a hacer será entre los toros criados para corridas y los animales que viven en granjas intensivas:
-El cuidado: el toro que se cría para las corridas debe tener una buena fuerza física y gozar de buena salud, puesto que hay un Veterinario en las corridas que los vigila. De esta forma, los toros de lidia viven en un espacio natural y crecer de forma natural y deben tener cuidados y vigilancia médicos constantes. En comparación el toro criado para su consumo debe tener mucha carne y no interesa que esté en libertad y se mueva, por lo tanto debe estar encerrado y si se le dan hormonas para estimular su crecimiento, mejor.
-Cubrición y parto: el toro de lidia se reproduce por acción natural y al aire libre, es decir, en su dehesa –campo-. Mientras tanto, el resto de animales tiene su reproducción en la “zona de cubrición” de su establo y no siempre por el método natural. Además en el caso de las cerdas hay varias zonas para el embarazo: de gestación, de cubrición y de gestación confirmada. También la lactancia de las crías se realiza en zonas específicas.
-Vida normal: el toro de lidia tiene su vida normal en la dehesa, un campo abierto de secano con amplios pastorales para pastar. Además de moverse, en algunas ocasiones se les prueba para la corrida.
En cambio los animales de establo son alojados en el área de cebo donde se alimentan hasta que tienen el peso de sacrificio.
-El tramo hasta el fin: se realiza en camión, (aunque en el resto de animales también en avión o en barco) en ambos casos los animales son llevados en grupos sin espacio. Los toros cuando llegan son encerrados en establos de seis individuos, primero, e individuales, después –para que les inspeccione el Veterinario-.
-El fin: los animales de granja y establo son sacrificados sin contemplaciones, la diferencia principal entre la tauromaquia y el resto de ganaderías es la posibilidad de defenderse del sacrificio –pueden matar caballos e incluso herir o matar al matador- y lo más sorprendente de todo: tienen la posibilidad de sobrevivir. El toro indultado es una costumbre a aquel toro que ha dado un gran espectáculo. Tras la corrida, tiene atención médico y se le dejará vivir el resto de sus días en paz e incluso puede reproducirse aún más.
-La esperanza de vida: los animales de granja son cebados hasta que tienen el peso de idóneo para su sacrificio –en los demás bovinos es seis meses-, mientras que los toros tienen una esperanza de vida de cinco años.
Qué sucedería a los toros si la corrida se prohibiera
Aunque no lo parezca, la prohibición de las corridas de toros sería más perjudicial para los toros que benigna. ¿Por qué?
Porque en términos económicos, el empresario –el ganadero- pierde su mercado –la demanda para las corridas- y por lo tanto tendrá que malvender sus toros a quién mejor pueda pagar –lo que tras la prohibición de corridas hará desaparecer la demanda y el comprador no necesitará invertir mucho-. Lo más probable es que el comprador sea otro ganadero, quién querrá sacar tajada de su carne y por lo tanto reducirá cualquier pérdida de gasto –lo encerrará en un establo y tendrá vía libre para el uso de hormonas, cosa que para las corridas era contraproducente-.
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