Según la Agencia pública de noticias del Ecuador
Policía ecuatoriana provoca intento de desestabilización democrática *|* ANDESPolicía ecuatoriana provoca intento de desestabilización democrática

por ANDES/LG » 9:30 - 30 sep 2010
El jefe de Estado recordó que este ha sido el primer Gobierno en atender las necesidades de la fuerza pública
QUITO.- Más de 800 efectivos de tropa la Policía Nacional del ecuatoriana se tomaron los cuarteles del Regimiento Quito Nº1 la mañana de este martes, bajo el argumento de exigir sus bonificaciones. Los efectivos policiales protestan por la aprobación de la Ley de Servicio Público, aprobada por la Asamblea Nacional, específicamente el artículo 160 que, según dicen, elimina los incentivos económicos que recibían los oficiales por ascensos, condecoraciones, y bonos de antigüedad.
El ministro coordinador de la Seguridad, Miguel Carvajal, dijo que esta situación ha sido generada por “desinformación”, por que aspiró a que, una vez que la situación se clarifique, todo vuelva a la calma. Explicó que en ningún momento se han eliminado los bonos y compensaciones sino que estos han sido sumados a su remuneración a fin de que reciban un salario digno.
El caos fue la tónica en el centro policial, ubicado al norte de la capital, en donde los manifestantes impidieron que el comandante de la Policía, Freddy Martínez, pueda dirigirse a la tropa pues en esos momentos se activó una bomba lacrimógena. A la entrada del Regimiento Quito Nº1, ubicado al norte de la ciudad, las puertas fueron cerradas y varias llantas fueron quemadas.
Con el fin de explicar el contenido del documento aprobado por la Asamblea, llegaron al recinto policial el ministro del Interior, Gustavo Jalkh, y el propio presidente de la República, Rafael Correa, quien recordó que “nadie ha hecho tanto por los policías como este Gobierno”.
“Jamás se habría esperado que una institución como la Policía Nacional hiciera esto porque ha sido un sector la que se ha ayudado mucho”, dijo al dirigirse a un grupo de la tropa policial.
El Jefe de Estado recordó que este ha sido el primer Gobierno que ha atendido a la Policía Nacional. “Antes les pagaba sueldos de miseria y les daban limosnas como lo bonos de Navidad”, dijo desde el segundo piso del cuartel.
Destacó que si bien se están reduciendo algunos “regalos que recibían”, por otro lado se está buscando un sueldo digno; sin embargo, los manifestantes mantenían su posición de rechazo lanzando consignas en contra del mandatario.
El caos generado por los policías incluyó agresiones en contra de periodistas, funcionarios, y del mismo Mandatario a quien lanzaron botellas de agua.
“Si quieren matarme aquí estoy mátenme si quieren pero la política seguirá. Este Gobierno seguirá mejorando las condiciones de vida de la policía y de todos los ecuatorianos… Si quieren destruir el país destrúyanlo pero este Presidente no dará ni un paso atrás”, manifestó.
Mientras tanto, un grupo de militares resolvieron inician una marcha desde el Ministerio de Defensa hacia el Palacio de Gobierno Carondelet pidiendo la derogación de la ley del servicio público. Los militares se reunieron con los ministros de Defensa, Javier Ponce, y del Interior, Gustavo Jalkh, desde tempranas horas en las instalaciones del Ministerio ubicado en el Centro histórico.
Esta reunión no dejó satisfechos a los militares por lo que el descontento continuó. Su único pedido es que se derogue el veto y no les quiten sus beneficios. /LGP-GMC-JBM-ARC
Y según Europa Press, donde ya se habla de Golpe de Estado
http://www.europapress.es/latam/ecua...20.htmlEcuador
Correa dice que se trata de "un intento de golpe de Estado" de la oposición

Confirma que manifestantes intentan entrar en la habitación donde se encuentra ingresado en un hospital militar

QUITO, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha denunciado que los sucesos que está viviendo este jueves Ecuador suponen un "intento de golpe de Estado" por parte de la oposición y ha precisado que la sublevación de los policías y los militares es "una conspiración que se ha venido preparando desde hace tiempo".
"Es inadmisible que los llamados a mantener el orden público sean los que lancen bombas lacrimógenas a su presidente", ha señalado en sus primeras declaraciones públicas desde un hospital militar donde se encuentra tras haber sido agredido por los policías que se manifiestan contra su Gobierno. Según dijo, se encuentra "prácticamente secuestrado".
Asimismo, Correa hizo un "llamamiento a la calma" a los ciudadanos y aseguró que está dispuesto a perder su vida, porque después de él "vendrá miles de correas más" y "miles de revolucionarios". "El proceso de revolución ciudadana nada ni nadie lo podrá parar", expresó.
"Esto es una conspiración, que nadie se engañe, y no van a lograr absolutamente nada, porque tengo el apoyo de la mayoría nacional", afirmó el jefe de Estado ecuatoriano en una entrevista a una radio local.
Correa acusó a los partidos de la oposición de promover estos hechos violentos ante sus fracasos en los últimos comicios que han tenido lugar en Ecuador. "Los que no pueden ganar en las urnas, conspiran, conspiran, conspiran, y son unos irresponsables criminales y Dios no quiera que haya muertos", dijo el mandatario.
Las protestas comenzaron desde tempranas horas en las sedes policiales de Guayaquil, Ecuador y Cuencia en rechazo a la Ley de Servicio Pública que restó algunos beneficios, a fin de homologar los salarios de todos los funcionarios. Pero durante el día se han dio caldeando al punto de generar el caos en las principales ciudades.
Entretanto, militares tomaron las pistas de los aeropuertos de Quito y Guayaquil en respaldo a la protesta que, según las autoridades ecuatorianas, están siendo promovidas por "sectores golpistas" que intentan desestabilizar al Gobierno socialista.
Al analizar este panorama, Correa dijo sentirse "traicionado" por los uniformados, "cuando este Gobierno ha subido cuatro veces el sueldo" a los funcionarios. "Estamos construyendo viviendas, y les hemos aumentado los beneficios, no entiendo que por una tontería así se haga tanto daño a la patria", lamentó.
Ante esta situación, el mandatario ecuatoriano no descartó hacer una "depuración" de la Policía, al considerar "inadmisible que los llamados a mantener el orden público sean los que lancen bombas lacrimógenas a su propio presidente, a sus propios ciudadanos".
Para Correa esta es una "situación terrible, totalmente injustificada pero que va más allá de un simple reclamo: es una conspiración que ha venido preparándose desde hace tiempo", y aseveró que "prefiere estar muerto que perder la vida, y perder la vida es claudicar a mis principios".
Así, insistió que no echará "marcha atrás" a sus planes socialistas. "Somos la inmensa mayoría (...) nunca antes ha estado tan fuerte el gobierno, que por un obstáculo que tiene las armas que le confió la sociedad abusen de ella no va a claudicar la patria", advirtió.
INTENTAN INGRESAR A SU HABITACIÓN
Correa consideró que es "sumamente grave" que manifestantes se hayan apostado en los alrededores del hospital militar. "Me informan que hay gente bloqueando el acceso, lo que sería un intento de secuestro del presidente", alertó.
Varios "policías intentan entrar a mi habitación a través de los techos, tal vez para agredirme, para qué se yo, yo no voy a claudicar, si algo me pasa mi amor infinito por la patria y a mi familia", expresó.
Sobre su estado de salud comentó que se encuentra bajo vigilancia y descartó heridas graves. "Me lanzaron una bomba que explotó cerca de mi rostro, me lanzaron una bomba, los encargados de mantener la seguridad pública, de la manera más cobarde", lamentó.
Por último, hizo un llamamiento a "esos policías patriotas que son la gran mayoría y que saben cuánto ha hecho el Gobierno por ellos a someterse a sus comandos, a volver a la normalidad y a sancionar a los malos elementos porque esto no puede quedar en la impunidad", dijo.