ACM
Una gran pena nos causa la muerte de Don Rubén.
Patriota cabal, de virtudes probadas, vero maestro, brego sin desmayos, "a tiempo y a destiempo", por la Ciudad Católica,
a quien tanto le debemos por su inquebrantable defensa de los valores Tradicionales.
Dio el Buen Combate y conservo la Fe, que Dios lo guarde junto a los Bienaventurados.
No unimos en oraciones a sus familiares, amigos, y compatriotas.