El carnaval de Miami: una ofensa al cristianismo



Por.- Andrés Orta



En todas las ciudades del Mundo Occidental, el Carnaval culmina el Martes anterior al Miércoles de Cenizas, día que señala el comienzo de la Cuaresma, tiempo de Penitencia y Oración que nos prepara espiritualmente para la Semana Santa en que los fieles a la Cruz conmemoramos la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Nuestro Divino Redentor.

- La ciudad de Miami, en cambio, tiene el triste privilegio de ser la única ciudad de Occidente donde ocurre todo lo contrario. Aquí, en Miami, el Carnaval se celebra en plena Cuaresma, lo que constituye una ofensa brutal al Cristianismo que es la Religión mayoritaría entre los habitantes de esta ciudad.

- Además, aquí en Miami, el Carnaval no es Carnaval siquiera. Aquí lo que se celebra, en medio de un ambiente asqueroso de permisivismo liberal, es una pachanga indecente durante la cual se vuelca sobre la calle Ocho del Southwest, el detritus multiracial que habita en esta ciudad y en las ciudades vecinas del Condado Dade. Allí se dá cita ( para desgracia de las personas decentes y honradas) una chusma desenfrenada, semidesnuda, cargada de tatuajes delincuenciales, ahita de alcóhol y de drogas, haciendo "gala" de una promiscuidad sexual aberrante, de bailes obscenos y simiescos y de un lenguaje tan soez que escandalizaría a las mismísimas prostitutas de Babilonia. Y para que no falte nada en esa sucia bacanal infrahumana, también hacen acto de presencia los degenerados homosexuales, que ese día salen de sus inmundos antros de South Beach ( esa moderna Sodoma y Gomorra de la Florida ) para pasear por la calle Ocho el vicio nefando y contra-natura. En resumen: el próximo 14 de Marzo, la calle Ocho se convertirá, un año más, en un gigantesco albañal de deletéreas emanaciones.

- Nosotros afirmamos, asumiendo toda la responsabilidad de nuestras palabras, que esta irreverencia sacrílega y blasfema se debe al hecho cierto de que los organizadores del Carnaval, el llamado Club Kiwanis de la Pequeña Habana es una secta-filial de la Gran Secta-Matriz que es la Masonería. No olvidemos que la Masonería es uno de los tantos instrumentos que el Judaísmo Internacional utiliza en sus planes sionistas para destruir la Cristiandad e implantar la tiranía mundial del Anticristo Rojo. No olvidemos que, hasta hace poco tiempo, el Presidente de ese sectario Club Kiwanis era un individuo de la deicida raza judía. Y no olvidemos que allí donde apesta, allí donde hiede, allí donde huele a nauseabundo, allí está la Sinagoga de Satanás.

- Mofarse de esa manera alevosa de los sentimientos cristianos de un Pueblo es coincidir plenamente con la doctrina y la estrategia del comunismo intrínsicamente perverso. Pero lo más indignante de todo, es el silencio cómplice de la Jerarquía Eclesiástica, silencio que el sectario Club Kiwanis compra con interesadas donaciones económicas a la Arquidiócesis de Miami.

-Estas son las consecuencias trágicas de las demoledoras reformas judaizantes introducidas por el nefasto y fatídico Concilio Vaticano II que subvirtió el Magisterio Tradicional de la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo y estableció una "Nueva Iglesia" al servicio del diabólico contubernio masónico-comunista.

DERECHA NACIONAL

MIAMI, FLORIDA

CUARESMA DE 1.999