atacaron con molotovs un cuartel de neuquén
Alarma por la ola de intimidaciones.

Escraches, amenazas e intimidaciones conforman un clima social enrarecido. Para el Gobierno son “hechos aislados”. Una docente reivindicó la dictadura.



26.03.2009











El ataque a una dependencia militar de Neuquén, en el marco de un acto de repudio por los 33 años del golpe, se convirtió en el punto álgido de una semana signada por la violencia, en la que no faltaron amenazas de muerte y también llamados intimidatorios a dirigentes rurales que vienen teniendo una fuerte pulseada con el gobierno nacional. No obstante ello, fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad le quitaron peso a los episodios y aseguraron a Crítica de la Argentina que se trata de “hechos aislados, en algunos casos potenciados por el clima preelectoral”.

En Neuquén, los ataques se produjeron con bombas molotov que incendiaron las persianas y la entrada del edificio. Según relató el general Victorio Paoli, comandante de la VI Brigada de Montaña, de la manifestación “participaron entre 5 mil y 7 mil personas”, pero unas 50 que quedaron en la cola, “unos muchachos jóvenes, encapuchados, empezaron, primero, a tirar piedras, bombas de pintura y de estruendo, y, después, arrojaron elementos contundentes de todo tipo”, además de arrancar la reja perimetral.

La policía llegó al lugar unos 30 minutos después de haberse iniciado el incidente y disuadió a los manifestantes con disparos al aire de balas de goma. El edificio fue durante la dictadura uno de los lugares donde los familiares de los desaparecidos de Neuquén iban a buscar a sus seres queridos tras ser secuestrados.

La tensión en el marco de la semana de la memoria también se vivió en La Pampa. En la Universidad Nacional, la docente María Antonieta Guiñazú Mariani revindicó el terrorismo de Estado, intentó destruir una muestra de desaparecidos y atacó a un militante de derechos humanos y empleado del Concejo Deliberante. “La verdad hay que contarla completa. Negro de mierda, hijo de asesinos”, increpó la mujer, según denunció Leonardo Avendaño.

Algunos protagonistas de la guerra gaucha también sufrieron amenazas. Por caso, un empleado de la Federación Agraria recibió un llamado en el que le decían que si el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, seguía hablando iban a “limpiar” a su hijo. Antes había sufrido intimidaciones telefónicas el dirigente de Carbap Carlos Garetto.

El último episodio de la saga fue el escrache a Elisa Carrió con pintadas a favor de las retenciones en el frente de la casa donde viven su hijo y su ex marido, en el Chaco.

Fue en este contexto que la Iglesia manifestó su preocupación por la “alteración de la paz social”, primero en forma oral, en la voz del vocero episcopal, Jorge Oesterheld, y ayer en la forma de un documento firmado por todos los obispos.

En la Casa Rosaba le bajaron el tono al clima de conflicto. “Se está discutiendo mucho dinero, y como hay un marco de campaña electoral, se facilitan una serie de actos repudiables, pero no hay que darle más entidad de la que tienen”, señaló a Crítica de la Argentina una fuente de la Casa Rosada. Así como la titular de Defensa, Nilda Garré, repudió el ataque a la brigada neuquina, lo mismo hizo el jefe de la cartera de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, con respecto a lo sucedido en el Chaco. “Yo tengo con Carrió la peor de las relaciones, pero estoy en contra de cualquier tipo de escrache. Me parece una actitud nazi”, avisó Fernández, que suele criticar en público a la dirigente opositora.

Scioli refuerza con 900 gendarmes

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, afirmó que reforzar la cantidad de efectivos “no resuelve el problema” de seguridad en la provincia sino que “ayuda y suma”, al confirmar que el gobierno nacional enviará 900 gendarmes. Luego de un diálogo con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, Scioli señaló que existe “voluntad del gobierno nacional para reforzar algunos lugares sensibles con efectivos de Gendarmería y de Prefectura”.

Para el mandatario bonaerense, de todos modos, no sólo debe tenerse en cuenta el incremento de efectivos sino que debe involucrar también “el compromiso de la justicia, de la educación, del trabajo, el espacio público y la lucha contra la droga”.