Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en cumplimiento de los acuerdos de paz a que llegaron con el presidente Uribe han hecho entrega al gobierno colombiano del control de una zona de 368 kilómetros cuadrados, conocida como Santa Fe de Ralito, en la provincia norteña de Córdoba. En dicha zona se habían concentrado los comandantes de las AUC desde mayo de 2004 hasta la actualidad. Unos 300 paramilitares que servían como escoltas de los dirigentes de las AUC entregaron también sus armas a la policía.

Hasta la fecha, cerca de 9.000 paramilitares han entregado sus armas al gobierno desde que se sellaron los acuerdos para el cese de hostilidades y se espera que otros 4.000 miembros de las AUC hagan lo mismo antes de finalizar el año. Por el contrario no se ha producido avance alguno respecto a la actitud de las marxistas FARC y ELN, grupos terroristas que continúan con sus acciones violentas, secuestros y tráfico de drogas, que en ningún momento se han querido sumar al proceso de paz iniciado por el presidente Uribe.

Coincidiendo con la entrega del territorio que sirvió de santuario pactado a los comandantes de las AUC, se ha detectado la incursión de varias unidades de las FARC con intención de provocar algún tipo de incidente que abortase el proceso de desmovilización de las organizaciones paramilitares que precisamente se fundaron para defenderse y dar la contrarréplica a las actividades terroristas. En concreto efectivos de la guerrilla izquierdista aparecieron a solo 50 kilómetros de la zona retomada por la policía, en una región controlada durante mucho tiempo por las AUC.