Si hubiera voluntad política para ello, se acababa esta mandanga en un "tris-tras", pero han convertido a España en la "Anti-España", y ya no significa sólo el odio de una izquierda paleolítica y cavernícola, nido de cerebros en descomposición, sino el haber convertido nuestra Patria en una especie de saco de mierda en el que meter "todo lo lumpen". A estos periodos suelen suceder justo los opuestos, lo malo es que siempre son dolorosos porque hay que "sajar".