Respuesta: Fermín Sanz-Orrio luchador por la justicia social
También tuvo sus "sombras", pues según fue nombrado Ministro de Trabajo en lugar de J. A. Girón, lo primero que hizo fue desplazar a todos los colaboradores de todo nivel de aquél. Esto resultó muy útil, pues toda la actividad del Ministerio sufrió una serie de alteraciones y retrasos innecesarios. Es lógico que quisiera tener "su equipo", pero las sustituciones se han de hacer paulatinamente y no de un plumazo. Eso es lo que suele suceder habitualmente en muchos organismos públicos, y uno de los más clamorosos suele ser el de TVE, en el que es posible ver a gente, cuyos sueldazos pagamos todos, haciendo pasillo, después de ser destituidos por el nuevo "jefe" del ente.
Pues bien, este señor eso mismo es lo que hizo al tomar posesión de la cartera de Trabajo, y es que era "enemigo declarado" de Girón de Velasco, amén de ser vecinos del mismo inmueble. Así que de "luchador por la justicia social", "ná de ná", pero claro su señora hija puede decir lo que quiera aunque la memoria de muchos siga viva.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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