Lo que resulta evidente a la luz de los hechos es que la trayectoria del movimiento 15-M ha sido siempre de corte ideologizante izquierdista. En sus inicios, cuando las primeras manifestaciones y acampadas, todos parecían ver en esta reunión de gente heterogénea, el embrión de algo "nuevo" y hasta original (fíjate tú lo que son las cosas).
Muchas de sus propuestas, aunque "vagas" eran compartidas por un nutrido número de personas de diferente ideología. Eso cambió pronto y con el paso del tiempo, se infiltraron los de siempre para tomar el control de ese movimiento "asambleario". Gente de la extrema izquierda, juventudes socialistas, y grupos antisistema, (o lo que traducido al castellano quiere decir kale borroka batasuna y anarquistas catalanes) fueron los que coparon las "asambleas" y dirigieron (y hasta asesoraron jurídicamente) a los indgnados. Aquí, los "cahorros"de ETA tuvieron un papel protagonista, y el movimeinto Okupa (que es su cobertura logístca) ni te cuento.
Del original lema de "ni izquierdas ni derechas" aludiendo a que no se inclinaban por ningún partido político, han pasado poco a poco al: "caña a la "derecha", sin saber muy bien que es lo que estos andrajosos entenderán por esto.
Ahora viene el Papa. Y señores, a este si se la tienen jurada desde hace años. Los maricones, las lesbianas y toda la chusma Chuequera que hay repartida por las cloacas madrileñas y periféricas, se adueña de los lemas y del los "indignados" para intentar estrellarlos contra su enemigo más evidente: los católicos.
Rouers, la Sexta, y los medios oficialistas de Zp (Público y algún rezagado del País que ahora cree que con Rub-al-Caba todo volverá a ser como cuando Felipe González) escriben y mienten sobre la JMJ. De ahí el bulo de que con impuestos se costea estas jornadas.
Lo peor de esto es que la defensa, es decir, aquellos que sabemos que antes es Dios que nuestro ideario político, está bajo mínimos. Me temo, y soy pesimista, que aunque la JMJ será un éxito sin precedentes, muchos sufrirán alguna salvajada por parte de esta gente sin que se haya hecho nada por evitarlo.
Estoy con Valmadián. No tengo espíritu de mártir (antes bien de Simón de Monfort. Yo mataba a todos esos piojosos y que Dios eligiese a los suyos) pero si voy a algún acto de la JMJ me armo con una porra por si acaso, y más importante aún, una buena cámara de vídeo o de fotos. Grabar con ella la cara de cada uno de esos provocadores, y luego de tenerlos bien grabaditos, ir
subiendo sus caretos uno a uno y ampliados a internet, para que cuando se les vea por la calle en el futuro..., se les pueda saludar como se merecen, pues muchos son hijos de papá, que están ahora reviviendo su particular Mayo del 68 con tecnología punta a cargo de los bolsillos de papá.
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