Re: Matan a tiros a la presidenta de la Diputación de León
Por lo que sabemos a través de los medios, la asesinada tenía una conducta ética absolutamente deleznable. Ser presidente o consejera de 13 organismos y cobrar, poco o mucho, de todos y cada uno de ellos, una inmoralidad. Pero el problema no era ella, sino un régimen político que permite semejantes desmanes. Un régimen que en modo alguno cumple con sus propias leyes:
CAPÍTULO II
Derechos y libertades
Art. 14. Los españoles somos iguales ante la ley, sin que puede prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA de 27 de Diciembre de 1978.
Si se analizan los términos del texto de SU propia carta magna, no es nada difícil entender que la situación de esa mujer era clara y totalmente anticonstitucional, 13 cargos remunerados nada menos, mientras bastantes más de 6 millones de españoles carecen de empleo y un tanto por ciento considerable de ellos ni siquiera unos ingresos mínimos asegurados. Una mujer que cobraba al año lo que 150 trabajadores mileuristas ganan al mes y con lo que han de mantenerse junto con sus familias. Está muy clara la absoluta inmoralidad de esta situación. Y, por desgracia, el caso de esta dirigente del PP, no es una excepción precisamente, sino que parece ser que se trata de algo muy extendido. En la propia localidad en la que resido no hay un alcalde, hay un cacique -también del PP-, que se cree que es el propietario del pueblo, del ayuntamiento y del despacho que ocupa desde hace 19 años consecutivos. Un cacique que en una población de 4.000 habitantes cobraba 6.000 € al mes (cobraba, ahora ya no) y tenía una tarjeta de crédito a su nombre con cargo al presupuesto municipal, de otros 1.800 € más. Y, si nos detenemos a analizar la situación de otros lugares es posible que se nos indigeste la vida. Se da en todo el territorio y en todos los niveles institucionales y sociales. Si miramos la cuestión de Andalucía, o nos fijamos en detalle lo que se cuece en Cataluña, es para reventar la mesa a puñetazos de indignación.
Bien, pues con todo, no se puede ir matando gente. Hay leyes, hay tribunales y aunque entre ellos también exista corrupción, no todos lo están. Y si esta vía no es suficiente, hay medios de comunicación ansiosos de sensacionalismo, y si ni aun así es suficiente, se pueden pagar mensajes e insertarlos hasta en la Red. Es muy lamentable la situación a la que se vieron abocadas las dos "presuntas" (no sé de qué presunción se habla cuando una ha confesado abiertamente ser la autora de los disparos, y la hija que con pleno conocimiento escondió el arma en el vehículo de una amiga que, casualmente, es policía también), situación que me sorprende cuando resulta que son mujer e hija nada menos que del comisario de Astorga, situación sorprendente cuando la hija medraba a la sombra de la asesinada, que también estaba bien metidita en el politiqueo... ¡qué pena de niñita!
Pues que la ley caiga sobre la madre y la hija ya que quien la hace que la pague, y es que "sed lex dura lex", y bien que lo sabían, no sólo eso, es que lo vivirían cotidianamente en casa. ¿Loas para la asesinada? en modo alguno. ¿Las barbaridades que se han vertido en eso que llaman "redes"? tampoco, y aplíquese la ley a tanta escoria moral.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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