Lo que sabemos hasta ahora
- El atentado se produjo anoche en el Puente de Londres y en el mercado de Borough
- Los terroristas atropellaron masivamente a los viandantes y después acuchillaron a decenas de personas
- Los tres atacantes fueron abatidos por la Policía
- Hay al menos siete muertos, entre ellos un Policía metropolitano, y 48 heridos, cuatro de ellos franceses
- Exteriores confirma un español hospitalizado con heridas leves
- Los partidos británicos han suspendido la campaña electoral
- May dará una rueda de prensa a las 11:00
Reino Unido es un país en "estado de shock" tras el segundo atentado en doce días que ha dejado al menos siete muertos y decenas de heridos en el Puente de Londres, y en el que murieron también tres terroristas abatidos por la Policía. La 'premier' Theresa May ha vuelto a suspender la campaña electoral y ha convocado un nuevo gabinete de emergencia Cobra, a falta de cuatro días para la cita con las urnas.
El terror volvió a apoderarse anoche de las calles de Londres, como dos semanas antes en Manchester. Poco después de las diez de la noche, una furgoneta se lanzó a más de ochenta kilómetros por hora sobre un grupo de viandantes en una popular zona de bares y restaurantes. Tras dejar un primer reguero de sangre, tres hombres salieron del interior del vehículo, armados con cuchillos y con chalecos "suicidas" que resultaron ser falsos.
Entre escenas de pánico, con tropeles de personas huyendo a su paso, los tres atacantes acuchillaron a discreción a decenas de personas a la entrada de los bares y de los pubs, de camino hacia el cercano Borough Market. La policía evacuó la zona (incluido el rascacielos The Shard y la estación de London Bridge) mientras acorraló a los terroristas y disparó contra ellos.
El pánico se extendió a otras zonas del sur de Londres, de Vauxhall hasta Monument, al otro lado del río Támesis. Scotland Yard confirmó sin embargo que se trató de un único "incidente terrorista" y confirmó provisionalmente siete víctimas mortales (incluido un policía de transportes) y 48 heridos, más los tres terroristas "de origen Mediterráneo" que murieron en el acto y no han sido identificados.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado la mañana del domingo que hay un español hospitalizado que está siendo atendido "de heridas que al parecer no revisten gravedad" tras los dos ataques.
Una amplia zona del sur de Londres fue acordonada por la Policía, aunque el subcomisario jefe de Scotland Yard, Mark Rowley, aseguró que la situación estaba bajo control y que no había aparentemente más terroristas implicados. El acalde de la ciudad, Sadiq Kahn, condenó la acción como "un ataque deliberado contra londinenses inocentes".
May calificó los hechos de "espantosos", mientra que el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, se refirió al atentado como "brutal y aterrador". Ambos líderes suspendieron temporalmente la campaña por segunda vez en dos semanas y a falta de tanto sólo cuatro días para unas elecciones marcadas por el terror.
Diez semanas después del atentado que causó seis muertos y 50 heridos a los pies del Big Ben, Londres se enfrenta a una nueva tragedia que guarda similitudes con la acción del terrorista Khalid Masood, que se lanzó a más de 100 kilómetros por hora por el puente de Westminster y logró entrar en el perímetro del Parlamento, donde apuñaló a un policía y fue abatido finalmente a tiros.
El escenario fue esta vez una de las zonas más concurridas de la noche londinense, en el enjambre del Puente de Londres. Holly Jones, periodista de la BBC, fue testigo del primer ataque, cuando una furgoneta blanca embistió a gran velocidad (unos 80 kilómetros por hora) contra un grupo de gente que caminana sobre la acera. "Hizo un giro rápido a mi alrededor y atropelló a cinco o seis personas, dos delante de mí y otros tres detrás", declaró. "Cuatro de ellos estaban gravemente heridos y fueron atendidos por los paramédicos".
"Hubo un potente tiroteo y lo pudimos escuchar desde mi piso en Upper Thames Street", ralató otro testigo, Tony Murphy, al 'Daily Telegraph'. "Al principio pensamos que era fuegos artificiales, pero no tardamos en reconocer que se trataba de armas de fuego".
"Cerrad las puertas y quedaos dentro", fue la orden que dio a la policía a Will Orton y otros londinenses que estaban en un pub cercano a la estación. "Pensamos que se trataba de una pelea en la calle, pero acto seguido entró un tropel de gente y el local se abarrotó, mientras la policía vigilaba la puerta y poco después ordenó que evacuáramos el pub".
Alex Shellum, otro testigo que se encontraba en el pub Mudlark, relató a The Sun la dramática escena de una mujer que llegó a la puerta y pidió ayuda tras apuñalada en el cuello. "Estaba sangrando abundantemente, y la gente intentó cortar la hemorragia mientras llegaba la ambulancia", relató al tabloide londinense, que tiene sus oficinas en el Puente de Londres.
En la zona se escucharon cuatro explosiones que fueron al parecer detonaciones controladas por la policía (la última de ellas a la 1,49 de la madrugada). La policía sospechaba que los atacantes pudiera tener explosivos, pero los chalecos "metálicos" que llevaban resultaron ser falsos. Uno de los atacantes fue fotografíado llevando una gorra del Arsenal de la temporada 2011-12.
Fuente: Estado de shock en el Reino Unido tras el atentado que deja al menos siete muertos en Londres | Internacional Home Tags | EL MUNDO
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