Yo no sé cómo se dirá Dios en indonesio. Me constá que en árabe se dice Al-lá, por lo que los cristianos de países musulmanes llaman así a Dios. Lógico. Pero a los occidentales Alá nos hace pensar en el dios de los mahometanos, teológicamente diferente al nuestro. Es un disparate pretender que lo llamemos así en aras de contentar a una minoría, para colmo foránea. Lo normal es adaptarse al país donde se va, no adaptar el país a los forasteros. Integrarse culturalmente al país de acogida, y no al revés. Y ahí está el problema, en que no se integran, sino que el país que los acoge va perdiendo su identidad. Menuda estupidez la del obispo indo-necio. ¿O no será que quiere acelerar la islamización de Holanda?