El problema es que cualquier impuesto solo revierte indirectamente en el que lo paga. Es una vieja cuestión moral, sobre si se debe pagar el tributo al César y que viendo lo depravante de los gobiernos actuales se debería responder categoricamente que no. Porque una cosa es que parte de lo que gano vaya realmente a servicios sociales, etc. pero no a adoctrinamiento en las escuelas, abortos gratuitos, a pagar una jubilación a las brigadas internacionales y aberraciones diversas. Sea el gobierno separatista o central de turno el que lo gasta, que los gastos aludidos son mucho más graves que la estúpida propaganda separatista.
No obstante el tema de las balanzas fiscales es pura demagogía pòpulista. Por ser destino turístico, salida al mar y por su cercanía con Francia Cataluña siempre tendrá más renta que Extremadura y Galicia, lo que no afecta en nada al currante de turno. Además es absolutamente falso que Cataluña pague los servicios sociales de Extremadura y Galicia (siendo verdad el despilfarro). Y en cualquier caso más pagaría Madrid y Valencia. Un régimen católico debería asegurar las condiciones mínimas para el bien común en todo su territorio y realizar un gasto público sometido a juicio de residencia, pero antes de nada debería asegurar que se evitase una imposición confiscatoria y abusiva como la actual.
De todos modos, se han lanzado tantos improperios contra una parte tan esencial de las Españas que cualquier otro aspecto es secundario. Honor y gloria a Extremadura y a sus gentes.
Cuando los dioses nacian en Extremadura...
Nuñez de Balboa
Pedro de Valdivia
Pedro de Alvarado
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