El sindicalista que se dice obrero y gana 180.000 euros al año y que lleva 20 años de liberado de renfe, es decir, 20 años sin dar un palo al agua, manda de forma repetida al Gobernador del Banco de España a "SU PUTA CASA". El Gobernador obedece al obrero-rico y se va a su casa, pero cuando llega se da cuenta que se ha equivocado porque la casa resultó que era la del sindicalista obrero-rico.