Continúo el tema del "apestamiento", que se inició en otro hilo.
http://hispanismo.org/politica-y-soc...-new-post.html
No es solo Franco el apestado, si bien su caso es el más grave (debido a su fama y a su decisivo papel en la anterior época); hay otras instituciones tocadas de apestamiento; y otras ya tocadas y hundidas.
- Entre las tocadas y hundidas por "apestamiento" se me ocurren principalmente todas las organizaciones relacionadas con el 20-N: el entorno de Fuerza Nueva; Falange y sobre todo las figuras de José Antonio, Onésimo, Ramiro etc..., cuya sola mención para los "bienpensantes" equivale a guerracivilismo, pistolas y muerte.
- Está "apestado" y muerto también todo el entorno intelectual asimilado al digamos "primer franquismo": figuras como Pemán, Giménez Caballero, Foxá, Leopoldo E. Palacios, Beneyto, Azorín, así etc...
De entre los de esta clase, ciertos panegiristas han salvado a algunos (se me ocurren Torrente Ballester y Laín Entralgo) borrando su pasado falangista y haciéndolos buenos demócratas y antifranquistas convencidos que fueron inicuamente perseguidos.
- En vías de apestamiento está la Iglesia Católica: cuyos jerarcas arrojaron en el Vaticano II, a su vez, el lastre “apestado” del que llaman despectivamente "integrismo" (o sea la verdad dogmática de Trento y sus implicaciones).Aun así, no pueden evitar que esté “apestado” todo lo que aun queda del catolicismo de siempre: la sotana (si es que alguno la sigue llevando), los rosarios, los ejercicios espirituales, la confesión auricular, el luto, las menciones a los “integristas” Pío XII y San Pío X y hasta santiguarse y rezar en presencia de extraños.
Solo se salvan de momento las comuniones y bodas llamadas católicas, pero precisamente por el elemento pagano-festivo (o sea no católico) que incorporan.
Antes...Ahora
¿Y qué decir de la propia figura de Cristo crucificado? Está ya tan ignorada que hasta casi es de mal gusto.
Nada más hay que ver como los posters y publicaciones que edita la jerarquía postconciliar nunca aparece Cristo Crucificado (y si lo es parece un manojo de sarmientos, como en los crucifijos que llevan en mano los últimos papas) sino un joven barbudo y despeinado, sin aureola, generalmente con los brazos en alto o extendidos; en una pose estrafalaria y mundana jamás representada en el arte católico.
Antes...Ahora...
Antes...Ahora...
De seguir la tendencia, de aquí a poco el catolicismo no tendrá nada de católico y solo se llamará “católico” al esqueleto jerárquico-clerical con doctrina formada precisamente por los añadidos ajenos y heréticos (ecumenismo, pacifismo) que se incorporaron en el proceso de camuflaje para evitar el "apestamiento".
Eso sin contar con la figura del propio Papa, ya muy quemada y “apestada” desde el entorno izquierdista-progresista y sinónimo entre ellos de pederastia y oscurantismo.
Una vez que ese "apestamiento" clerical sea definitivamente aceptado por el entorno de la derecha liberal (inevitable, vista la descristianización de cada generación sobre la anteriorl) ya no habrá ni vuelta a las catacumbas por no haber nada católico que defender.
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