Llevamos una temporada que parece, da la sensación, de que esto termina con la llegada de una nueva república. ¿Pero esto es verdad y va en serio? Tajantemente afirmo que no, que esto es otro circo que se nos está presentando para que nos olvidemos de los verdaderos problemas que tenemos encima. Prescindiendo deliberadamente de la forma de manifestarse de mis estimados y respetables contertulios foristas de Hispanismo, que afirman sin tapujos que ya vivimos en una especie de república coronada, prefiero tocar otros aspectos.

Aquí estamos ante una deliberada campaña con un único tufo. Mi mejor amigo es republicano, lo es manifiestamente, no le gusta la monarquía, ninguna forma de monarquía y "su" república está simbolizada por la bandera bicolor con el Águila de San Juan. Y hay otros republicanos de diversos pelajes, por ejemplo: quienes sostienen que el ideal para España sería una república presidencialista, al estilo de los Estados Unidos, donde el presidente y el jefe de gobierno son la misma persona o figura pública constitucional. Otros, propugnan una forma republicana semi-presidencialista, siguiendo el modelo francés, donde el presidente ostenta poderes al tiempo que también lo hace el jefe de gobierno, no siendo la misma persona, con lo que se produce eso que se llama cohabitación. A otros les parece mejor una república según el modelo alemán, donde quien ejerce el poder es el canciller ( o ella, Ángela Merkel), pero dígase quién es el jefe del Estado Federal Alemán. En fin, que la Teoría Política y el Derecho Constitucional Comparado nos muestran un considerable abanico de opciones en las formas republicanas, tanto para el modelo de Estado, como para el modelo de gobierno.

Pero no, desde que ha empezado esta campañita republicana en la calle (4 gatos de ultraizquierda) y sus ecos en los medios, no vemos más que trapitos tricolores, estrellitas rojas de cinco puntas, tipejos con el puño levantado amenazando, un tipejo aislado disfrazado con un uniforme de "Correa del Norte" afirmando que va a romper relaciones diplomáticas con España (él), y nos va a declarar la guerra (si lo llevan a un zoológico prometo llevarle cacahuetes), grupito de estudiantes en el mencionado "gulag nacional Correano" disfrazados de boda con banderita y, como no, los picatostes dirigentillos de organizaciones a las que la mayoría miramos con el más absoluto desprecio -hay que recordar que el satrapilla que controla la UGT reconocía hace unos días en televisión, que vienen perdiendo militancia del orden de 3.000 afiliados al mes, ¡si, 3.000!-, y que en este país tienen menos futuro que los dinosaurios. Así pues, todos estos republicanoides no reclaman una tercera república, seamos claros: ¡quieren resucitar la Segunda! pues va a ser que no. Aquél régimen golpista, ilegal y criminal, está muerto y enterrado. Fue una anomalía más en nuestra Historia, pero anomalía muy grave que no vamos a repetir. ¿Quieren un "36"? pues que se anden con cuidado no vaya a ser que se encuentren con otro "39".