Vacunación Covid-19
Ante la avalancha moral que ya ha empezado, en particular desde cierta Prensa -no se entiende muy bien qué les puede importar si nos vacunamos o no a no ser que sean correas de transmisión de intereses espurios, en cuyo caso habrá que pensar que lo son para todo-, ya que hay aspectos que se están ocultando deliberadamente a la gente en general. Y no hablo del hecho constatado de que en la mayoría de los medios manipuladores pesebreros oculten lo que tienen que decir quienes usando aergumentos objetivos no recomiendan la vacunación, sino al hecho de que han metido el miedo a la gente, como hacía días atrás un patético Pedro J. Ramírez usando su tribuna privilegiada en el medio que dirige y que, como fue de esperar, recibio una somanta de palos en los comentarios.
No, en este caso se trata de otra cuestión que me ha llegado a mi correo electrónico y supongo que no sólo con la intención de informarme, sino para que ayude a su difusión. Y dice así el texto:
"Se hace saber:
Sí tu empresa te exige ponerte la vacuna hay que pedir:
1.- Que nos pongan por escrito y firmado con nombres y apellidos, el motivo por el cual nos dicen que nos la tenemos que poner. Así como si hay algún tipo de consecuencia, tal como amenazas de perder el trabajo, pues esto ya es un delito penal por coacción y amenazas ((artículo 172 del Código Penal)
2.- Exigir ver el seguro de responsabilidad civil de la persona, o de la empresa, que obliga. Deberíamos firmar (suscribir) una póliza de seguros que nos garantice una indemnización millonaria si nos pasa algo. Seguro que recularían. Exijamos una póliza donde ponga clarísimo que ellos (los que obligan) se hacen responsables de cualquier cosa que nos pudiera pasar. Hay que recordarles que lo pedimos porque las compañías farmaceúticas ya han dicho que no se hacen responsables.
3.- Que nos entreguen el nombre de la vacuna y la composición. Sí tienen tejidos de humanos siempre podemos invocar la objeción de conciencia. Hay leyes y tratados internacionales que nos protegen contra la vacunación obligatoria:
Tratado de Helsinki.
http://www.wma.net/.../declaracion-d...inki-de-la.../
El consentimiento informado en el CCyCN y en la Ley 26529 de los derechos del paciente.
https://leyderecho.org/historia-del-consentimiento.../
Declaración Universal sobre Bioética de la UNESCO
http://portal.unesco.org/.../ev.php-URL_ID=31058&URL_DO...
Pacto de San José, Costa Rica.
https://www.oas.org/.../tratados_B-32_Convencion...
Carta Internacional de los Derechos Humanos.
http://tratadoseuropeos.eu/.../Carta_Internacional_de...
Código de Nüremberg
http://www.facmed.unam.mx/_gaceta/nov2597/codigo.html
Declaración de Ginebra
https://www.bioeticawiki.com/Declaraci%C3B3n_de_Ginebra
En cualquier caso, hay que recordar que no existe ninguna legislación en vigor que obligue a vacunarse. Las distintas administraciones se han marcado un calendario que cada vez es más complicado de llevar a cabo pero, en cualquier caso, la decisión de vacunarse y la responsabilidad última recae exclusivamente en cada uno de nosotros.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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