LOS MÉDIUMS DE RODRÍGUEZ ZAPATERO: KRAUSISMO Y ESPIRITISMO
Portada del libro de Manuel González Soriano. Foto popularísima de Rodríguez Zapatero, ¿está cansado, está en ese momento en contacto con el Señor de las Tinieblas? Es una incógnita.
EL PSOE: KRAUSISMO Y ESPIRITISMO
Según el filósofo Gustavo Bueno: "En tiempos de idílica y armoniosa construcción europea, Krause reúne condiciones inigualables para convertirse en la referencia ideológica necesaria y triunfante de las socialdemocracias, donde la bondad natural del hombre, el feminismo, el ecologismo, la armonía racional y espiritual, permitan a la humanidad (por lo menos a la europea) confiar en un futuro menos tenebroso que el dibujado por un marxismo que tardará tiempo en recuperarse del efecto producido por la debacle de la Unión Soviética. Además, Krause, siendo ya un venerable clásico del XIX, alemán por supuesto, tiene la virtud de haberse preservado limpio de adherencias totalitarias, fueran estas comunistas o nacionalsocialistas. Krause permite saltarse no sólo a Marx.”
José Luis Rodríguez Zapatero y su comparsa apela a Krause y a las raíces krausistas del PSOE. Considerando lo que nos dice Gustavo Bueno, Krause se perfila como el filósofo de la alianza de civilizaciones, el progreso y todas las zarandajas del progresismo adobadas convenientemente para el siglo XXI. Krause es el médium entre las entidades progresistas de ultratumba y Rodríguez Zapatero, profeta de la multicultura, el homosexualismo y el feminismo rampantes.
Pero, ¿podemos los católicos tolerar el krausismo? Algunos falsos hijos de San Ignacio de Loyola, jesuitas sedicentes, se han convertido en cómplices de la secta krausista -ya lo fueron del marxismo. Es el caso, por ejemplo, del Instituto Universitario de Investigación sobre Liberalismo, Krausismo y Masonería que el 18 de octubre de 1989 se constituyó en el seno de la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Desde ese laboratorio de ideas se ha redescubierto la figura y obra de Krause, que, recordemos, trajo a España a mediados del siglo XIX el apóstata Julián Sanz del Río.
Uno de los apologistas más grandes del siglo XIX, Mosén Jaume Balmes, combatió dialécticamente el krausismo. Pero nadie pudo evitar que el krausismo encandilara a los demócratas que en Ostende planearon con los progresistas derrocar el trono encenagado de Isabel II. Y en esas kalendas, Krausismo y espiritismo se aliaron en España hasta el punto tal de poder sostener que ambos son congéneres. Es por eso que en 1868 -nos dice Méndez Bejarano- "comienza la época de engrandecimiento del espiritismo, pues al estremecimiento de la revolución que despertó la conciencia española y la abrió en todas direcciones, se establecieron varios centros en Soria, Andújar y otros puntos." No podía ser menos. A partir de 1868, año de la "Gloriosa Revolución" se inauguró esa trepidante fase de la historia de España llamada "Sexenio Democrático". Y con los democrátas alucinados, los espiritistas que no alucinan, sino que simplemente "a menudo ven muertos".
Una figura que pasa desapercibida, pero que supone la síntesis entre krausismo y espiritismo fue D. Manuel Isidoro Prudencio González Soriano. Nacido en Cartagena el 28 de abril de 1837, ingresó en el Cuerpo de Telégrafos el día 25 de febrero de 1858. Poco después fue enviado a la estación de Andújar, provincia de Jaén, que era la décima de las estaciones telegráficas. Vivía en Andújar en la calle Santa Marina, n.º 6. y estaba casado con Doña Trinidad González Sánchez. En 1884 y 1885 publicaba D. Manuel González Soriano sus dos tomos de "El materialismo y el espiritismo" consistentes en una colección de quince diálogos entre A y B. Con anterioridad, en 1881, había publicado "El espiritismo es la filosofía".
D. Manuel González Soriano falleció en Andújar el 2 de noviembre de 1885, siendo Subdirector de segunda del Cuerpo de Telégrafos. Aunque la mayor parte de su servicio lo realizó en Andújar, estaba destinado en Vilches. No tenemos que atribuir a casualidad que Andújar sea, precisamente, uno de los focos más revolucionarios del cantonalismo.
Como no podía ser menos, el impresor de los libros de González Soriano era un sectario espiritista y masón: Juan Torrents y Coral, librero y tipógrafo con residencia en San Martín de Provensals, muy cerca de Barcelona. Los títulos de los libros que publicaba, además de los de González Soriano, son elocuentes: "El Syllabus y el Estado o conspiración de la Iglesia contra el Estado", "La Milicia negra clerical con su Mónita secreta de los Jesuitas", "Historia laica de España", de D. Bartolomé Gabarró; "Pillerías clericales o excesiva multiplicación de los cuerpos de los santos"... Resulta curioso que aquellos que acusan al catolicismo decimonónico de "conspiranoia", muestren una paranoia conspiratoria como la que esos títulos hacen ver.
Manuel González Soriano identificaba el espiritismo con el krausismo. Atendiendo a la reivindicación que del krausismo hacen hogaño los progres del PSOE, feministas y masones, podemos imaginarnos que el espiritismo también entrará como ingrediente en la "nueva ideología de las izquierdas" que, siempre contra Cristo, reclamará la comunicación con los espíritus desencarnados hasta la plena comunión con su auténtico mentor, a nadie se le negará su nombre: Lucifer.
Publicado por Maestro Gelimer
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