Re: Malogrado combate ao ateísmo
No alcanzo a entender la mención de GADAMER por parte del autor. La fama de éste se basa en su tratado Verdad y Método, que trata sobre las formas de interpretación de los textos y supone una crítica a la servidumbre a la que se han sometido las CC Sociales y las Humanidades respecto al método inductivo que marca el quehacer de las CC Naturales. Su trabajo es, por tanto, un empeño filosófico-hermeneútico sobre cómo se debe interpretar un texto. Opuesto a la idea de Dilthey, que sostiene que una correcta interpretación de lo sostenido por un autor, permite una aproximación a su intención, algo que Gadamer niega como posible.
En fin, que, tal como digo, no alcanzo a entender la "intención" del autor del artículo. A mi Gadamer me parece algo reiterativo, pero por partes, y la lectura de su famoso tratado es conveniente como obra de consulta para quienes se forman en CC Sociales y Humanidades. Otra cuestión es que sea leído acríticamente, algo que suele ser muy común. En cuanto a que una correcta interpretación de un texto ayuda a conocer la "intención" de un autor es algo con lo que estoy de acuerdo, al igual que ayuda el conocimiento de su época, entorno personal y experiencia vital. En eso mi postura está más próxima a Dilthey, así como si coincido con Gadamer en que todas las personas están integradas en su cultura, y el cómo la asuman, si consciente o inconscientemente, eso ya es otra cuestión.
Pero, en cualquier caso, yo no encontré aspectos más allá de los criticables puntualmente, es decir, no conozco escritos suyos abiertamente ateos o ateístas, lo que no significa que no los haya. Pero, al igual que hay quien escandaliza y hay quien se deja escandalizar, se pueden leer los trabajos de muchos autores sin que éstos influyan nada en la principios doctrinales del lector. A modo de anécdota recuerdo la "charla" que me dió un amigo que era del OPUS, cuando un día me lo encontré por la calle y vió que llevaba un Manifiesto del Partido Comunista junto a un grueso cuaderno y otro libro. No acababa de entender que ese manifiesto lo tenía que leer y analizar porque así me lo había mandado un profesor de la Facultad para su asignatura. Muy distinto era la repugnancia que me pudiese producir, pero quien tenía el bolígrafo para poner "aprobado" en el acta de fin de curso era ese profesor, no aquel amigo.
Por tanto, oponerse al "todo vale" o a la costumbre ya implantada entre personas consagradas a meterse en "camisa de once varas", me parece correcto y así se debe denunciar, pues pueden hacer más daño que otra cosa. Pero tratar a los laicos como si fuéramos "menores", tampoco es de recibo, ¿dónde queda la conciencia de cada uno? ¿acaso Dios no tiene un carácter de Dios personal? Esto también puede hacer daño.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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