Re: Descoloque en la misa de hoy, festifidad de Cristo Rey. Consulta.

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In diebus illis
Voy a contestarle simplemente por aquellos lectores, que como Leolfredo sospecho, no vean todavía la gravedad del problema.
La gravedad del problema es de fondo, es decir, de la falta de formación adecuada del creyente. Es cierto que muchos van a misa porque hay que ir, porque es domingo o porque es día de precepto. Es decir, falta la catequización que quedó olvidada sabe Dios cuándo y dónde. (Pasa lo mismo con las normas de circulación aunque no tengan nada que ver con esto, los conductores no las conocen realmente.)
Podría darle mil argumentos. ¿Hay sacrificio en el nuevo rito revolucionario? No lo sé. No voy a entrar ahora con argumentos a favor o en contra. Lo que si es una realidad es los frutos. Y eso que la misa es la parte visible del iceberg. Porque durante todo el siglo XIX y medio siglo XX esta misa ha estado presente pero el propio espíritu de la jerarquía cada vez era menos sano y retrocecía ante las herejías.
El problema de los argumentos es que hay tantos en un sentido y en otro, pero no está en nosotros cuestionar la presencia de Cristo en la Eucaristía, como no lo está en la comunicación de Dios con cada uno. Por principio Cristo siempre está presente en el Sagrario cuando se ha procedido a su substanciación, otra cosa es herejía.
¿Los frutos? es obvio que está anunciada una gran apostasía, tal como a la que estamos asistiendo, pero esa apostasía no sólo procede de un tipo de misa u otro, ni tampoco exclusivamente de malos pastores que han ido cediendo terreno ante las herejías. Hay una causa mucho mayor, hay algo de lo que nadie habla, hay algo de lo que cuando se menciona, unos y otros salen huyendo: de Satanás y sus obras. Ni entre supuestos tradicionalistas creen ya en él. Y, sin embargo, sigue siendo "el príncipe de este mundo".
Es un hecho que estamos en una situación de ruina y desolación. En los estertores de una forma de vida que desconozco sus consecuencias a futuro pero que es evidente que la falta de vocaciones y las templos vacíos llevarán a obscuras consecuencias. Y usted lo sabe.
Si, se llama Apoocalipsis, y Segunda Venida, y Establecimiento del Reino. Y las consecuencias es que muchos no se salvarán, pero por culpa de si mismos
y otros si porque son buenos hijos de Dios en medio de la tormenta. ¿Quién, pues, podrá salvarse? Mirándolos, Jesús les dijo: Para los hombres imposible, mas para Dios todo es posible." (Mt 19 26)
Y ante tal magnitud no podemos quedarnos en «
donde están dos o tres en mi nombre [...]», porque los protestantes también se reunen en su nombre. Porque si el aire está viciado y envenenado eso afecta a la salud. « No todo aquel que me dice: ¡Oh, Señor, Señor! entrará por eso en el reino de los cielos».
Claro, excepto por el detalle de que mientras la Iglesia Católica la fundó Cristo, es decir, Dios-Hijo, la protestante la fundaron hombres que no estaban conformes con los problemas que los mismos hombres habían causado en la Católica. La diferencia es sustantiva, como sustantivo es el Mensaje. No obstante, también entre los protestantes puede haber "llamados" por el propio Cristo y así es más habitual de lo que parece que algunos de entre ellos vuelvan al redil.
Sé perfectamente que las misas tradicionales en España se cuentan con los dedos de las manos. Por caso, ¿debe ser obstáculo para luchar por conseguir la verdadera misa? Yo no voy a ser quien le prohiba a Leolfredo u otro usuario que vaya a esas misas, pero si él se da cuenta de la vertiginosa diferencia irá comprendiendo la gravedad de la situación. Y de lo difícil que es ser virtuoso en estos tiempos.
En España y en gran parte del extranjero. Pero también se ha de ver qué presión se hace en el Vaticano, que es donde se debe "luchar" con todas estas cuestiones, no ante un cura que no puede hacer nada. Los problemas son de orden jerárquico y hay otros derivados: la misa en latín la entienden cuatro y si ya en las misas vernáculas la gente está en la higuera y no saben las razones de lo que se hace en ellas, ya se dirá qué hacer con toda la dimensión teológica que encierra. El lenguaje encierra siempre muchas claves para entender las cosas, y el lenguaje de Cristo siempre está referido a sus ovejas, no a sus filósofos y teólogos. Es decir, los más sencillos, los que menos entienden, son los favoritos de Cristo.
Pero claro, con medias tintas, con tibiezas y siendo acomodaticios y buscando justificaciones, pues seguiremos en caída libre.
A tenor de los términos que cualquiera que se moleste en leer en Los Evangelios, esto es imparable. A tenor de lo que se anuncia, esto tiene que ser así para que Cristo venga de nuevo. A tenor de lo que hay, sólo los que perseveren serán salvos. ¿Cuáles son los designios de Dios, también a ellos nos vamos a oponer? Hay que recordar que su Reino no es de este mundo.
Última edición por Valmadian; 28/11/2017 a las 12:48
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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