EL ESTADO DEL BIENESTAR
Se levanta un viernes húmedo. El frío parece querer resistirse a irse aún, emitiendo, pues, ese mensaje el Guadalquivir. Apenas son las siete y media de la mañana, y por apenas, yo apenas ( Valga la redundancia, aunque lo advertí ) he dormido poco más de cuatro horas. Apenas, apenas. Voy a la cafetería de la estación de Plaza de Armas, que allí sigue con su aspecto mugriento, y me tomo un té. Té que da un buen calentón al estómago, aun dejando su sabor muchísimo que desear. Antes de encenderme un cigarrillo, voy a echar una meada. En la estación de autobuses sigue sin haber servicios en condiciones, y, normalmente, te puede ver miccionando todo bicho viviente, aunque a esas horas pasaba poca gente. Cuando acabo voy a lavarme las manos al lavabo, y veo que andaba allí un pobre negro aseándose. Aterido de frío, se esparcía jabón por los brazos y la cara. Al momento, coincidimos en un semáforo, yo como transeúnte, él, como vendedor de pañuelos. Una gran señal del estado del bienestar. Un pobre africano que no tiene ni dónde lavarse, al que se le ha vendido la moto por los mafiosos de acá y acullá de que esto es el paraíso, y acaba malviviendo aquí, lejos de su país, de su gente, sin entender nada. Por supuesto, le pediremos que sea un occidental total, mezcla de liberal y socialista, y la mar de civilizado. ¡ Qué fácil es el mundo ! En la misma acera, un mendigo se tapaba con una empercochada manta. Libertad, igualdad y fraternidad. Y progreso.
Continúo mi camino a duras penas, aun con el sueño dándome latigazos. Llego a la Plaza Nueva, allí con el hotel Inglaterra, la estatua de San Fernando III y el colosal ayuntamiento. Cojo el tranvía. Pasa la catedral, la monumental y gótica, la maravilla de las maravillas, y me sigo sobrecogiendo. Al poco, para el tranvía inesperadamente, a la altura del Archivo de Indias, y se va a por dos tipos con pinta de guiris. Un policía pide refuerzos, puesto que son dos personas. Los sacan del tranvía sin resistencia y en medio de la avenida se procede al registro. No sé si serían ingleses, yanquis, o lo que fuera, tampoco me importa demasiado. Tenían cara no sé si de golfos o de tontos, o mezcla de todo eso y más. Escasos viajantes en el tranvía, y un señor, no muy mayor, exclama: " Joder, cómo esta la cosa. Si es que esto con Franco no pasaba ". Nadie responde. Eso que llaman " seguridad ciudadana "....¡ Qué de lejos ya se ve ! Pero para qué preocuparnos, si es que por ahí están mucho peor, y aquí, con la feria y las tapas y las discotecas.....¡ Uf, mejor no pensar !
Llego al Prado de San Sebastián y me dispongo a andar hacia el instituto que me ha tocado de prácticas. Me encuentro con una compañera que empezaba en teoría más tarde que yo, pero que ya está acabando. Yo empezaba en teoría el 20 de febrero, pero gracias a la informalidad, he empezado un 13 de marzo, y voy a terminar Dios sabe cuándo, aunque esperemos que no dure más de este mes, aunque para fiarse....Todo por la obra y gracia de una profesora idiotizada, cuyo marido, también profesor-funcionario, está en Comisiones Obreras, y tanto ella como él cobran más de un sueldo al mes y cuentan con publicaciones en la Junta progre-califal. La mujer parece agradable, eso sí, y me indica que estoy muy guapo medio arreglado y que me favorece mucho la barba, y que estoy más delgado. ¡ Oh, qué detalle ! Es algo que últimamente me dicen algunas féminas ( Algunas hasta guapitas y todo ) y no entiendo muy bien por qué. A saber....Bueno, doy mi primera clase. Comido por los nervios, veo que me voy fluyendo ante aquellos monstruitos de 13 años, al poco de pasar lista. Los pongo a copiar como cabrones, porque para eso les tengo que dar el primer tema a modo de resumen, sin que tengan examen, pero que me entreguen esa actividad. Y nada, mejor de lo que yo creía, acaso tuve que mandar a callar tres veces, lo cual viene siendo muy poco, tal y como está el percal. Me sentía raro cuando los niños me llamaban " profesor ". Muy raro. Termina la clase, me reúno con la profesora y me dice que muy bien, que he administrado mi tiempo magníficamente y he resumido en óptimas condiciones, sólo que la próxima vez procure mirar a los alumnos más a la cara y que hable un poco más despacio, aunque por esta vez se entiende dado que el tema se impartía básicamente a base de pizarra. Cómo chirriaba la condenada tiza. Estaba ante un mundo en que yo apenas recordaba. Yo, que fui el dolor de tantos profesores, ahora en ese papel....¡ Qué cosa ! Me da cierto escalofrío el pensarlo.
Pero, debido a la imbecilidad de pedagogos pedantes, inútiles y perversos ( A los que mantenemos con nuestros impuestos ), resulta que he de añadir algunos detalles a la unidad didáctica, debido básicamente a las condiciones del lenguaje. Otra vez....¡ Qué pesadez ! Y eso sí, uno comprende cada día más los resultados de esta Ex-paña cuando revisa los libros de texto. ¡ La de mentiras que les enseñan a los niños, la de estupideces y falacias ! Al menos, en mi ocho clases de prácticas intentaré atajar eso como pueda....Pero no servirá de nada. Qué larguito se me está haciendo esto que llaman curso de aptitud pedagógica. Me tiene desesperado. Encima de que le estoy dando de comer al personal con la matrícula que he tenido que pagar, y que cuando acabe he de volver a pagar para tener el título del curso, como tuve que pagar para tener el título de la licenciatura. ¡ En nomrbe de la libertad ! Tengo ganas ya de hacer otras cosas, como sacarme el práctico de conducir, echar currículums de lo mío....¡ Tengo ganas de vivir, acaso un poquito en plenitud ! ¿ Tanto es lo que pido ?
En fin, emprendo el camino de vuelta. La misma rutina, pero al revés. Ahora el sol se pega al cuerpo y parece que da un abrazo que sólo desprende picores. Ahora sí que está atestado el tranvía. Me voy a mi casa, susurrando la canción " brigante se more ". Total, al poco después de comer, a irme a trabajar hasta las 12 de la noche, en un trabajo que cada día me tiene más quemado y donde cada día parecen entrar más cretinos; eso, para no llegar ni a los 1000 euros justos al mes; y a dar gracias, pues tal y como está la cosa y peor que se va a poner....No me puedo quejar, verdaderamente, porque yo estoy de lujo comparado con otros. Y con todo y con eso....
Un día gris, como tantos otros, sin pena ni gloria. Los años pasan, cada día estás más quemado, la cosa no mejora y tú no sabes realmente qué va a ser de tu puñetera vida y ya empiezas a ver la treinteña de años cerca. Pero aquí, como si no pasara nada. Llegas al pueblo y te enteras que fulano, mengano y zutano se han quedado desempleados. Escuchas alguna noticia de corrupción en el ayuntamiento, de algún problema con las drogas de alguien, de algún robo; y ves la tele, y los políticos, y la puta que los parió a todos.
Supongo que esto será el estado del bienestar tan rebuznado tanto por socialdemócratas como por capitalistas ( ¿ O es que no son la misma cosa ? ). Bien, pues que se lo metan donde mejor les quepa.
Al menos vi buena parte de Sevilla bien decorada con pegatinas y plantillas carlistas. La semana pasada, la Santa Misa en la Capillita de San José y el chocolate con churros en la Casa de Soria fue un exitazo, allí no se cabía; si es que empieza a verse más gente en los actos carlistas, pasito a paso. Y no dejo de pensar que allí en la Plaza de Armas fueron fusilados los primeros carlistas de la vieja Híspalis, en la Primera Guerra ( ¿ O acaso fue la tercera, tras la de la Independencia y la Realista ? ). Eso mismo me mantiene vivito y coleando, y con muchas ganas de pelear contra toda esta bazofia, a la que encima le llaman " estado del bienestar ". ¡ Ya escribió Rafael Gambra del lenguaje y los mitos ! El mundo real ( El que muchos, hasta en nuestras filas, se empeñan en no querer ver; lo cual también puede ir por mí mismo ) es muy diferente.
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