Mañana es San Jorge, patrón de Aragón desde hace siglos. Las actuales autoridades autonómicas llevan años empeñadas en estropear lo que siempre ha sido una fiesta tradicional en toda la región. No contentos con sus habituales discursos huecos sobre las virtudes del autogobierno y bla, bla, bla, este año uno de los premios San Jorge que concede el Gobierno de Aragón, concretamente el galardón internacional, es para Felipe González Márquez por "su esencial protagonismo en la definición y consolidación de la Unión Europea".
Yo, por mi parte, me iré de procesión a la ermita de mi pueblo, a festejar al santo como siempre hemos hecho en esta tierra; y a ver si me reconcilio un poco con Aragón, que últimamente no hace más que darme disgustos.
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