Expongo aquí el comentario:
" JOSÉ CALVO SOTELO ", DE ALFONSO BULLÓN DE MENDOZA
- Editorial Ariel.
Después de las vicisitudes que materializa un tiempo de estrés, por fin he conseguido terminar la extensa y erudita biografía de Bullón de Mendoza sobre el insigne político que acaso marcó un antes y un después, viviendo entre épocas a cuál más complicadas.
Las más de las 700 páginas que componen esta obra versan desde la más tierna infancia del ilustre gallego hasta su trágico y deleznable asesinato. Se imaginarán ustedes, de esta guisa, todo lo que se puede tratar.
La documentación es buena y extensa. Las referencias están bien situadas a pie de página, no como en otras tantas obras que, a base de buscarlas en las últimas páginas, termina uno más mareado que con diez copazos de güisqui garrafón.
De época estudiantil, tan brillante como díscola en algunas ocasiones, de su amor y conocimiento por los aspectos más variados de la cultura, de sus comienzos mauristas, de su entronque con el Catolicismo Social, de su gestión durante la Dictadura del general Primo de Rivera, de su defensa de un regionalismo sano y coherente ( Luego frente a los estúpidos separatismos ), de la forja fugaz de la Unión Monárquica Nacional; hasta la definitiva y veloz evolución en tiempos de la II República, tras su paso por el Portugal de Oliveira Salazar y la Francia donde Charles Maurras - Action Française en general - destacaba. Su plena conciencia de formar un bloque nacional, junto con compañeros de la talla de José María Pemán o Ramiro de Maeztu - Este último, recordemos, también asesinado por la canalla roja, tan amiga de la intelectualidad....-, ante lo que se avecinaba en aquél régimen indigno; la preparación de un intento de " frente monárquico unido " que realmente nunca fructificó, las conversaciones con Alfonso ¿ XIII ?, su idea de monarquía no como " restauración " sino como " instauración ", sus coincidencias y diferencias con el Carlismo....Todo aparece, en líneas generales, bastante bien tratado. Aunque creo que Bullón se contradice un poco; pues en un principio " niega " que la influencia maurrasiana fuera tan grande, y en el epílogo parece decir lo contrario. Por lo poco que conozco de la obra del político, creo que sus influencias más claras radican en Maurras y Salazar, y no creo que con esto me aventure demasiado. El mismo propósito político del partido Renovación Española, con Goicoechea o Sáinz Rodríguez, y su actuación, creo que va en esa línea. Eso, por supuesto, sin quitar sus primeras influencias, desde el maurismo a Menéndez Pelayo, pasando incluso por Vázquez de Mella.
Asimismo, sus impresiones sobre el " fenómeno fascista " pueden dar lugar a equívocos, por alguna ironía suya. Y sí que apreciaba algunos elementos del fascismo, y más en especial de Mussolini, pero si uno observa su doctrina, no puede titularse como tal. Él mismo dejólo claro. También trata sobre las " difíciles " ( Hasta contradictorias, diría yo ) relaciones entre José Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera, quizá bastante buenas hasta el 1931 y peores cuando empeoraba la República y José Antonio evolucionaba más en su ideología. Aunque tras el asesinato, e incluso antes, sí que hubo muestras de respeto y conciliación. Aunque, como creo ver, todo se va perdiendo en una nebulosa contradictoria.
La infatigable labor política, su mentalidad de estadista, su pragmatismo, su preclara visión sobre la decadencia del capitalismo y el fenómeno marxista....Siempre que leo algo de a quien le tocó sufrir la tiranía socialista, automáticamente me acuerdo de Solzhenitsyn. Empero, Calvo Sotelo tuvo una visión muy acertada de lo que suponía el comunismo también; por ejemplo, la reducción a la miseria de la gran mayoría de la población como consecuencia más que lógica, tanto teórica como práctica, de las barrabasadas de Marx.
Particularmente, me ha parecido entrañable la relación con el Carlismo, no siempre " fácil ", pero sí con generosa caballerosidad y mentalidad constructiva. En aquella época hubo otra " tentación fusionista " de las que tanto daño han hecho al Carlismo; mas en la Comunión siempre hubo quien tuvo las cosas bien claras, como el genial Fal Conde. Con todo, nunca dejó su fructífera amistad y camaradería con Joaquín Bau y con otros tantos tradicionalistas.
Bullón de Mendoza resalta que, ante los acontecimientos que ya se preveían, Calvo Sotelo era todo un punto de unidad para los católicos españoles, pues todo el mundo pensaba o decía que, en una conjunción civil-militar, el galaico sería la cabeza civil. Sí es cierto que Calvo Sotelo luchó contra la República y tuvo conversaciones con militares, pero a diferencia de sus enemigos, jamás amenazó de muerte ni jamás ordenó atentados, sino al contrario, que siempre condenó toda violencia. En cambio, en el parlamento ( Donde él siempre respetó la legalidad, por injusta que fuera ), fue objeto constante de insultos y amenazas, ya de Casares Quiroga, ya de la Pasionaria, ya de toda la cúpula del PSOE. PSOE que al final fue el que trazó su asesinato. Al más puro estilo etarra, sacándolo de su casa con nocturnidad y alevosía, para angustia de su familia.
La muerte de Calvo Sotelo provocó un antes y un después. Tanto para elementos civiles como para militares que no se decidían a luchar de verdad en un campo de batalla que la República tenía más que preparado. Casi nadie creía del todo en las declaraciones de los destacados ministros socialistas sobre una guerra civil que llevaría a la dictadura del proletariado. Otra mucha gente lo venía oliendo, como el mismo D. José. El general Queipo de Llano decía que era un hombre que ponía nerviosos a los cabecillas de aquella tiranía y con razón, por su capacidad de trabajo y oratoria. Dicen que influyó hasta en el general Franco Bahamonde, que, siempre indeciso, vio en este asesinato que no había salida; aunque este punto no lo acabo de tener claro, pues Franco estuvo indeciso hasta el mismísimo 17 de julio.
En lo que en absoluto concuerdo con el autor es que, en el epílogo, parece trazar a Calvo Sotelo como un " precursor de la actual democracia ", aun con matices. Creo que se vuelve a contradecir, porque reconoce que Calvo Sotelo murió bastante " radicalizado ". Si bien, a mi juicio, Calvo Sotelo se equivocó en temas capitales, como el hacer un " orleanismo maurrasiano a la española ", que nunca hizo falta pues las cosas estaban más que claras, dudo mucho que conservara algo de su acervo demócrata conservador primerizo. Asimismo, creemos que Bullón comete una torpeza al intentar decir que Calvo Sotelo no era tradicionalista puesto que no creía en " regímenes privilegiados de determinadas regiones ". Que Calvo Sotelo no era un " tradicionalista 100% " sí que lo sabemos y sin ánimo de altanería; pero que una de las diferencias que los separaba de los tradicionalistas era ésta, como si uno de nuestros grandes empeños hubiera sido el de defender el hoy confuso concepto de privilegio y sólo en determinadas regiones; pues no.
¿ Se equivocó Calvo Sotelo en un empeño de " unir a las derechas " ? Hoy podríamos decir que sí, pero analizando aquél contexto, y en que buena parte de la masa social de derechas reivindicaba sin tapujos la Unidad Católica de España, pues es otro cantar.
¿ Fue realmente Calvo Sotelo un precursor del franquismo, o al menos un gran influenciador, como indica Stanley Payne ? Aún no lo tenemos claro.
¿ Era Calvo Sotelo el hombre clave para la unidad del inminente movimiento de católicos españoles, tanto para civiles como para militares, tanto para tradicionalistas como para otros ? Creemos que, aun con pequeños matices, es más que plausible; y que su ganado prestigio contaba para todos. Era todo un exponente de la " derecha social " española que hace mucho tiempo que dejó de existir.
También echo de menos más datos sobre su estancia en Portugal, sobre sus impresiones sobre Oliveira Salazar. Aunque más arriba ya reseñábamos nuestro cotejo y sabemos por la misma obra de su contacto tanto con gente de dicho régimen como con los círculos integralistas.
Con todo, creemos que para una visión más clara del gran político, deberíamos leer también la obra de Eugenio Vegas Latapié sobre su pensamiento político. Los primerizos acicates, como recordarán, fueron estos: " EL CRIMEN QUE DESATÓ LA GUERRA CIVIL ", DE ALFREDO SEMPRÚN y CONFERENCIA DE BULLÓN DE MENDOZA SOBRE JOSÉ CALVO SOTELO . Y esta obra, pues, ha supuesto nuestra entrada definitiva en la vida y obra del político, de la persona, del hacendista, del abogado, del orador. Creemos, con todo, que tampoco desvaríamos demasiado si decimos que Calvo Sotelo, tras su influencia de la Dictadura primorriverista, pudo ser un " integralista a la española ", más quizá que un maurrasiano, aun considerando los influjos notables que tuvo del movimiento francés, así como la revista " Acción Española " y diversas personalidades de nuestra patria.
Quede claro que en algunos discursos de Calvo Sotelo, uno quizá nota un " pragmatismo excesivo "; pero, como me dijo un día uno que hoy es doctor en Historia por la Universidad de Sevilla, los historiadores tenemos que saber leer entre líneas. Creemos que Calvo Sotelo tenía muy buenas intenciones y que sabía muy bien lo que decía y por qué lo decía, aunque podamos advertir algún yerro.
Calvo Sotelo fue víctima, como otros tantos españoles de bien, de la impunidad para con los criminales que aconsejaba una muy burguesa clase política de izquierdas. Hoy la cosa vemos que no cambia mucho y que en España trae más cuenta ser un delincuente que ser un tipo honrado. Siguen en su teoría stalinista de los " socialmente afines ".....Calvo Sotelo fue un español más que sufrió aquellos demenciales años, pero acaso por su talento, por su capacidad unitaria, por ser un español civil visto como elemento de consenso tanto por el general Sanjurjo como por tantos otros, su injusta muerte fue la gota que colmó el vaso. Los caciques republicanos no pudieron con él; porque era hombre que hablaba con rigor, y con datos mostraba la reata de crímenes, quema de conventos, etc., ante la pasividad del gobierno. Nunca fue presa del miedo, nunca se amilanó ante la vil y cobardona amenaza. Sabía del peligro que corría su vida y jamás claudicó. Mas pudieron con él los asesinos socialistas, siempre gustosos de atacar a quien apenas puede defenderse, y expertos en atletismo cuando un ejército presenta batalla con sus mismas armas.
Una muy buena obra. Explayada en los más variados contextos ( Eso a veces ha hecho despistarme ), que no sólo habla del biografiado, sino de la biografía patria en general. Contextos muy difíciles que igual nos hacen comprender muchas cosas de hoy que parecen calcadas.
Más que recomendable.
Recordamos a Calvo Sotelo: " Prefiero morir con gloria a vivir con vilipendio ". Una pena que su descendencia, desde Leopoldo de la UCD hasta la actual ministra del partido que lo acribilló, no haya sabido corresponderle.
Y una pena que para los caciques de nuestro tiempo, esto no merezca ser memoria histórica, y sí los asesinos stalinistas. Igual un día nos enteramos por Ian Gibson de que este asesinato no tuvo lugar, y cosas así....
http://www.casadellibro.com/libro-jo.../2900000962633
Se me olvidó un detalle:
Defendió el papel de la clase media y la mejora del obrero, así como atacó duramente a la masonería, cara a cara.
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