La isla Galiano, bautizada así en honor de D. Dionisio Alcalá-Galiano, se encuentra ubicada en el archipiélago canadiense de las Islas del Golfo, en la frontera noroeste entre Canadá y Estados Unidos. Este bello y variopinto archipiélago se localiza en el denominado Golfo de Georgia, exactamente al sureste de la gran isla de Quadra y Vancouver (hoy día isla de Vancouver), en una región plagada de lugares con nombres españoles, prueba del paso de nuestros exploradores por la zona a finales del XVIII.![]()
En el caso particular que nos ocupa, la isla que tratamos se encuentra a medio camino de las ciudades de Victoria, Nanaimo y Vancouver, pertenecientes a la provincia canadiense de la Colombia Británica, que está situada en la costa norteamericana del océano Pacífico. Se trata de una región montañosa y a la vez repleta de islas, con múltiples vistas alpinas, abundancia de bosques de abetos y fauna marina y terrestre de todo tipo, como ballenas, leones marinos, águilas y diversos tipos de ave.
Entre las múltiples Islas del Golfo, Isla Galiano, con 57 km² y 27 km de largo, es la segunda más grande del archipiélago y una de las más altas, siendo sus puntos máximos los montes Galiano (1121 m) y Sutil (1060 m). El clima es similar al de Inglaterra, algo más cálido, con veranos secos y sin apenas lluvias entre julio y octubre. La naturaleza es esplendorosa, y la isla cuenta con varios espacios naturales protegidos, uno de los cuales, situado al norte, se denomina precisamente Parque Provincial Punta Dionisio. La flora está constituida característicamente por abetos de tipo Douglas (de gran tamaño) y por cedros rojos, aunque también destacan otros árboles como un tipo de gran madroño de corteza anaranjada, que es todo un símbolo de las islas del Golfo. La topografía es peñascosa y con grandes acantilados. Debido a esto, hay muy poca agricultura y la madera es la principal industria, además de la importancia del sector servicios, motivada por el gran auge del turismo en los últimos años. Existe también una destacada tradición pesquera, debido especialmente a la abundancia de salmón.
Actualmente, la población de la isla ronda el millar de habitantes permanentes, si bien en verano esta cifra aumenta considerablemente. Sus pobladores son de procedencia muy diversa, en gran parte originarios de países europeos como Inglaterra o Escandinavia, aunque hay personas provenientes de casi todos los continentes. Se conserva asimismo población india indígena y también mestiza, que sin embargo disminuye paulatinamente en proporción. Así, al norte de la isla hay una reserva del grupo “Penelakut”, perteneciente a la tribu “Cowichan” de la nación “Salish”, repartida en grupos dispersos por todas las islas del Golfo.
Históricamente, fue precisamente por el norte de la isla, a través del hoy llamado Paso de Porlier, por donde el egabrense Dionisio Alcalá-Galiano arribó a la misma el 15 de junio de 1792, en el transcurso de su viaje de exploración del Estrecho de Juan de Fuca, en plena rivalidad hispano-británica por el descubrimiento e identificación de estas regiones
Don Dionisio, que junto a Cayetano Valdés había recibido instrucciones del Virrey de Nueva España de explorar y reconocer el citado Estrecho, por si éste pudiera constituir el anhelado paso al Atlántico que españoles e ingleses venían buscando desde veinte años atrás, se había separado de la expedición de Alejandro Malaspina en marzo de ese año, y estaba al mando de las goletas Sutil y Mejicana. Al llegar a la isla que hoy lleva su nombre, Alcalá-Galiano se percató por sus cálculos de que dicho territorio no se encontraba aún en mapa alguno, y procedió a desembarcar en ella, entrando allí en contacto con los antepasados de los actuales indios salish, que le aprovisionaron de agua y alimentos, y con los cuales el trato, al parecer, debió de ser amistoso y cordial.
Respecto a estos indios, es de destacar, como señalan los antropólogos, que la cultura indígena se encuentra en estas islas desde hace tres mil años, según la arqueología, sin haber experimentado grandes cambios. Son características sus obras de arte mágico-religioso, los totems y las máscaras transformacionales.
Tras la llegada de los españoles a finales del siglo XVIII, la población de carácter europeo no se instaló en la isla hasta la segunda mitad del XIX. Así, en 1858 se asentó aquí un pionero escocés de las islas Sethland, Henry Georgeson, llegado desde California atraído por la fiebre del oro. Georgeson instaló el primer faro de estas islas, ubicado en la Isla Mayne, vecina por el sur a Isla Galiano; se casó con una princesa indígena, y sus descendiente viven aún hoy en la isla.
Hoy día, Isla Galiano vive de la explotación de la madera, de la pesca y del turismo, si bien tradicionalmente ha tenido también fama de lugar para individualistas, artistas y personas de muy diversas ideas y caracteres que, según proclaman sus actuales habitantes, ha contribuido decisivamente a su actual carácter al mismo tiempo diverso, bohemio e indígena.
http://www.telefonica.net/web2/dioni...liano/isla.htm
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