El título de mi artículo muestra lo que está ocurriendo. Un desmesurado ataque a Anglada y a su partido, de proporciones inexplicables. Inexplicables si no fuese porque se le teme, por supuesto.
Nadie se molesta en hacer tamaño esfuerzo si el objetivo carece de meta, si su llegada a ella no es posible, por lo tanto, dado el colosal despliegue, Anglada tiene visos de llegar al Parlament. Resulta curioso que sean sus propios enemigos quienes lo sitúen tan claramente, descalificándose a sí mismos cuando intentan hacer ver que no existe.
Aquella señora que comparte cama con un pistolero sigue su ridícula cruzada contra Anglada en su diario digital. Va loca buscando en la Red para copiar y pegar información, información que tú no encuentras donde dice. Bueno, sí, pero parcial, no está todo lo que afirma. Pobre esquizofrénica, sus manipulaciones le van a costar una embolia. Es lo que tiene dejarse llevar por el odio, feo sentimiento de nefastas consecuencias para el que lo padece.
El siguiente vídeo corresponde al domingo 21 de noviembre, en la Plaza de España de Barcelona. No perderse ningún detalle de los manifestantes anti-Anglada que "actúan" al final.
Todo bien orquestado por el Fofito mahometano del altavoz que luego se le ve repartiendo camisetas con la leyenda "Yo amo al Islam" a las "reinas de Saba" que nos miran despectivamente en el hospital, la cola de la caja del súper, y donde sea, porque se saben apoyadas y por ello superiores.
Evidentemente, dinero no les falta si van regalando camisetas a sus seguidores.
¿No es patético ver a las moras con el trapo arrollado a la cabeza, blandir carteles diciendo que son "de casa"? De casa ajena en todo caso. Okupas.
La Carmen de Mairena joven que brinca delante de la pancarta es de cuidado. Ahí está, poniéndose en los hombros sus greñas aceitosas para salir "guapa" en el vídeo. Pero su postura más habitual es la de poner los brazos en jarras, cual la mejor tocinera que conocemos. A esa le dejas un cuchillo cerca y se pone a cortar cuellos, se le nota en las maneras.
Sencillamente patético. ¿Cuanto dinero se han gastado para atacar a Anglada? ¿Por qué no lo usan para dar de comer a su gente?...
SOS Racisme estaba ahí, esa organización que machaca a la raza blanca para favorecer a los otros colores. Racista a más no poder.
Racistas y xenófobos son ellos que nos pisotean diariamente, nos desprecian y se ríen de nosotros. A la chusma le das la mano y te arrancan el brazo porque son animales salvajes. Salvo honrosas excepciones, esto es lo único que se puede esperar de ellos.
PxC no echará a mi amiga Djamila y su familia porque el marido trabaja desde hace muchos años, muchos. Tampoco a Adill ni a Abdul, que estudiaron y crecieron con mis hijos y hablan fluidamente en catalán conmigo. El padre de Adill murió abrasado intentando sofocar el incendio del taller donde trabajaba. Ni a mi vecina y amiga, Adela, sudamericana que lleva en Cataluña desde niña. Casada con un extremeño, vi nacer a sus hijos y estos ya tienen familia propia, casados a su vez con catalanes.
No, no se trata de echar indiscriminadamente a los inmigrantes, sólo a los sinvergüenzas que viven a nuestra costa sin dar un palo al agua. Esos que expolian nuestras pensiones, nuestra sanidad, nuestra sangre, ¡y encima se ríen!
A todos los que nos acusan de racistas y xenófobos hay que recordarles constantemente que una cosa es ser humano y otra, tonto del haba. Ser humano significa aceptar cualquier otra raza o procedencia con normalidad, sin distinción, como uno más. Y ser tonto, llegar al paroxismo del "buenismo" hasta el punto de tratar a los "morenos" como si fuesen seres indefensos, necesitados de sobreprotección hasta el punto de mantenerlos a costa de nuestra ruina y las carencias que para nosotros conlleva.
Esa fauna del vídeo no sabe lo que es trabajar porque las ayudas sociales les dan de todo, absolutamente todo, quitándonoslo a nosotros. Ellos brincan y saltan, gritan lo que les indican y exhiben pancartas que ni saben qué ponen. Es lo que pagan por ser mantenidos sin trabajar.
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