Detrás de todo esto está el Demonio, que actúa a través de los poderes mundiales, los cuales, a su vez tienen un actuar estratégico mediante el uso de los medios de comunicación, los llamados "líderes de opinión", artistas, intelectuales, etc. No es necesario ir por cada una de las personas, gracias a la cultura de masas, basta que actúen en ciertos "puntos clave" para que el efecto se irradie a toda la sociedad. Voy a poner un ejemplo. Aquí en Perú recientemente se ha presentado un proyecto de ley para legalizar la "unión civil" entre aberrosexuales. Pues bien, recientes encuestas muestran que la gran mayoría del país está en contra de este proyecto; los niveles de desaprobación superan el 70 %. Y eso que sus promotores, como para "no alarmar" y hacer más aceptable su causa, se han cansado de repetir que no se trata de un proyecto que apruebe el "matrimonio" gay (a pesar que todos sabemos que es básicamente lo mismo, y siempre estas cosas son el primer paso hacia el reconocimiento, ya con todas sus letras, del "matrimonio" entre aberrosexuales; este cuento ya se lo han contado a los franceses, y me parece que lo han sufrido ustedes también, allá en España). Pues bien, a lo que iba es que, a pesar de esta abrumadora opinión pública en contra (que, por lo demás, ya se conocía por encuestas anteriores, y que cualquiera podía prever por el trato cotidiano), si uno ve cómo es tratado el tema en los medios de comunicación, parecería que estamos en el país más liberal del mundo, y uno supondría que no el 70, sino el 80 o 90% de la gente está, no en contra, sino a favor de ese proyecto infame. Los supuestos debates en televisión o radio, no son tales, pues, en vez de poner a dos personas, una a favor y otra en contra del fondo del asunto (que legalizar una aberración sexual, y por tanto, promoverla, y encima darle el apoyo del Estado al mismo nivel que la unión natural, es un disparate) lo que ponen es a dos tipos de acuerdo en lo esencial y que solo discrepan en detalles (que si van a heredar, que si van a tener seguro, etc.). Ahora bien,al ver que todas las personas "importantes", que todos los "líderes de opinión" sí están a favor del proyecto, la gente que no lo está (ese mayoritario 70%) obviamente va a terminar pensando que su opinión está errada; que tal vez ellos,efectivamente, al pensar como piensan son unos "retrasados", "ignorantes" (y otros adjetivos similares que se usan para descalificar a quien piensa distinto) por oponerse, y no que están defendiendo lo natural y rechazando el vicio. Obviamente, también requerirá mucho valor y seguridad dar abiertamente tu opinión, puesto que se debe estar muy seguro para hablar en contra de la autoridad aparentemente unánime.
¿A qué va todo esto? Pues es simplemente un ejemplo de cómo se imponen los puntos de vistas y los antivalores de los que habla Adriano. No es necesario que te aleccionen individualmente. Basta crear una corriente de opinión, usando los medios y otros agentes (artistas, intelectuales, miembros de ONGs, etc.), para que esa opinión parezca "la general y aceptada" (aunque no lo sea), y una vez que eso ocurra, solo esperar a que los "disidentes" se adecuen. Así actúa la maligna inteligencia de Satanás.
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