Re: Delirios y mÁs delirios

Iniciado por
Michael
Doy mi opinión, ratificando el vasto desconocimiento que tengo de las Españas Europeas:
Yo creo que lo mejor sería una confederación. Las Españas siempre fueron una confederación de Estados que compartían un mismo rey en común. El Condado de Barcelona, un estado españolisimo, y motor de lo que se empezó a llamar Corona de Aragón, era un estado confederado que compartía el mismo monarca. Yo creo esto sería lo mejor, pero bien, como les digo, tengo un total desconocimiento de las Españas de Europa, y gracias a este foro por cada día aprender más.
Saludos en Cristo.
Si, y me temo que no sólo de la realidad de histórica de España, y es que la "confederación" ya existió durante la Edad Media y concluyó con la unión dinástica" de los Reyes Católicos. Es decir, el "avance" o "solución" sería una vuelta atrás en el tiempo. Esa no es la solución a nada, porque además de superar ya la etapa "confederal interna", ahora España lo está en la "confederal europea", por tanto de lo que se trata es de recuperar unidad, no división.
Además, durante la Edad Media, había unas condiciones determinadas: re-conquista, soberanía en manos de los reyes y los señores, mentalidad religiosa, ausencia del sentido de las fronteras, un idioma común o "koiné", el Latín, etc., etc., que hoy no se dan en ningún caso. Y, precisamente, por ello tenemos el mejor y más moderno ejemplo de en qué puede terminar un "Estado confederal" en lo que pasó en la antigua Yugoeslavia, o ejemplo, de lo que nunca se debe hacer.
Por otra parte, un Estado confederal en España traería consecuencias como éstas: Las dos Castillas Estado dominante pues incluiría Madrid, probablemente Extremadura, León, Zamora, La Rioja, Cantabria Y Asturias. Así quedaría aislada Galicia, el País Vasco por si mismo cabe en Madrid y sólo si Navarra aceptase formar parte de dicho Estado le daría un cierto peso. ¿Aragón integrado en Cataluña? ¡ja! y por si mismo su entidad sólo es por su superficie. Valencia, Baleares, Murcia, nada querrían saber de Cataluña y, por supuesto, Andalucía que por peso demográfico y extensión, dudo mucho que aceptase ser otra cosa que parte de España. En resumen, al final sería darles gusto a los cuatro separatistas que hay en las estas regiones periféricas que tantos problemas han dado a la inmensa mayoría.
Además, ¿cuántos españoles piensan en términos de convertir España en un Estado confederal? Esta puede ser una respuesta:
Crece el número de españoles hartos de la 'España de las Autonomías' :: Política :: Autonomías :: Periodista Digital
https://politica.elpais.com/politica...11_475357.html
Finalmente, en Hispanismo.org hay un sentimiento generalizado en contra de tales aventuras, es decir, totalmente a favor de que España siga siendo España. En caso contrario, sería deseable que tal propuesta se aplique a todos los demás sin excepción alguna, a extender tal idea a través de Internet yo me apunto.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores