Las películas antiguas tenían, ante todo, frescura y originalidad (hasta cierto punto); dos cosas que no aportan, en líneas generales, las precuelas y secuelas posteriores. A pesar de la "incapacidad" de la tropas imperiales (un trasunto de los nazis) los villanos estaban francamente logrados, tenían fisicidad, carisma, e incluso misterio; había veteranos actores que daban empaque y sabor clásico con unos efectos especiales muy meritorios para le época, que mezclaban la incipiente informática con lo puramente artesanal. Existían muchos decorados interiores así como exteriores naturales, lo que contribuía a la verosimilitud del conjunto; éstos aspectos son lo único que ha recuperado acertadamente la última película y es digno de reseñarse. Prácticamente todo lo demás es una burda copia de la película original, pero sin actorazos como sir Alec Guiness o Peter Cushing, ni villanos al nivel de Darth Vader. Otros graves errores, son el mediocre nivel de los actores jóvenes, la redundancia de la mega-Estrella de la Muerte o el "final" de Han Solo; que siendo uno de los personajes históricos de más simpatía y carisma, merecía otra cosa.
Falta de ideas y mucho interés cormercial, algo que se ha notado también en sagas como "El Hobbit".
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