Re: La desindustrialización de España - EL DISPARATE ECONÓMICO (por Roberto Centeno)
Es evidente la cerrazón, el absurdo, el patetismo ideológico y la tergiversación manifiesta de estas intervenciones de este forero. Se ha explicado por activa y por pasiva, se han puesto enlaces y se han hecho citas de catedráticos a los que él llama "casposos", que muestran claramente las falsedades aquí vertidas. No sólo eso, también aquí intervenimos personas que hemos vivido de modo directo lo que fueron los años "dorados" del franquismo en los que se veía perfectamente como el país iba cambiando de modo continuo y progresivo. Así que no nos pueden venir con cuentos tártaros democráticos y con mentiras alfonsinas o republicanoides, que ya España tuvo que padecer en demasía y de las que no se aprendió ni con una guerra.
El tema comenzó a ser desviado ya desde el # 35 haciéndose cada vez más evidente la intención buscada, que no es hablar precisamente de lo que abre el hilo. Se ignora deliberadamente el # 59 cargado de cifras comparativas para seguir cargando las tintas a base de anécdotas sueltas, de un ir y venir sin cuento y porque así le parecía conveniente a su "autor", no sin olvidar continuas descalificaciones a todos y todo lo que le lleve la contraria a esta víctima del LOGSE.
Nuevamente interviene, después de sus lamentables y repelentes mensajes privados que me dirigió, para volver a soltar las mismas necedades, una y otra vez con lo mismo, y como no es suficiente, vuelve a la carga con "más de lo mismo", pues ese tipo de obsesiones compulsivas tienen su nombre.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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