Los españoles obligados a emigrar para trabajar en la vendimia francesa

Redacción | Publicado el 8 Septiembre, 2009 |
Mientras los políticos insisten en la necesidad de que más inmigrantes lleguen a España, a los trabajadores nacionales no les queda mas remedio que hacer la maleta e irse a Francia a trabajar durante la vendimia. Resulta incomprensible que en un país con 6 millones de inmigrantes los nacionales deban convertirse, a su vez, en emigrantes a la fuerza.
Azuzados por el agravamiento de la crisis económica, cada año son más los ciudadanos españoles que deciden cruzar los Pirineos a finales de agosto para participar en la campaña de vendimia francesa. Salarios como mínimo un 27% más altos que en los viñedos españoles, sobrecargados de mano de obra barata y extranjera, y cuantiosas prestaciones y subsidios familiares por cotizar en Francia son los principales atractivos para migrar al país vecino.
Se prevé que 13.500 trabajadores se desplacen al país colindante para la recogida de uva, lo que supone un aumento de 1.500 personas, el 12,5%, con respecto al pasado año.
La mayoría de los desplazamientos se produce a causa de la diferencia salarial que existe con respecto a nuestro país. Mientras en la campaña de vendimia de Utiel-Requena el salario mínimo interprofesional de crecimiento (SMIC) es de 6,40 euros, en Francia nunca podrá ser inferior a 8,82 euros. No obstante, el sueldo depende de la categoría profesional por la que se es contratado -cortador, vaciador o porteador- y del departamento francés en el que se trabaje. El departamento de Gard tiene la cuota salarial más alta: 9,72 euros por hora en el caso de los porteadores; y Vaucluse, la más baja, con 8,82 euros por hora para todas las categorías.