Fuente: Requetés de Cataluña, Número 1, Agosto 1947, página 2.
¡Loor a los hombres del 18 de Julio!
S. M. C. Don Alfonso Carlos I
Rey legítimo de las Españas
...............….....Excmo. Sr. D. José Sanjurjo Secanell
...............……….General Jefe del Alzamiento Nacional
..............................….........….Excmo. Sr. D. Emilio Mola Vidal
.......................................……...General Director del Alzamiento Nacional
Trazasteis el surco de la restauración católica y española en aquella fecha inolvidablemente grandiosa e histórica del 18 de julio de 1936; lo sembrasteis con el valor de vuestras virtudes y de vuestros anhelos; y lo regasteis con vuestra sangre generosa y brava. ¡Dios os tenga en Su Santa Gloria!
Y con vosotros el pueblo español escribió una de sus gestas gloriosas, que entonces asombró al mundo, y en lo venidero asombrará a la historia.
Y aquéllos que entonces estuvieron a vuestro lado, el Príncipe don Javier de Borbón-Parma y de Braganza, Lugarteniente del Rey, Presidente de la Junta Carlista Nacional de Guerra que preparó el Alzamiento, hoy Regente del carlismo; don Manuel Fal Conde, Jefe Delegado en España entonces y hoy; don José Luis Zamanillo González-Camino, Delegado Nacional de Requetés entonces y hoy… Estos hombres, que en las horas difíciles y trágicas de España estuvieron con vosotros, hoy están en su puesto. Con la misma firmeza, con el mismo tesón, con la misma abnegación, con las mismas esperanzas…
Y con ellos está el honrado pueblo carlista, vanguardia valerosa del noble pueblo español.
Y siguen en la brecha, luchando sin desmayos.
¡Español! Una oración por ellos, por los que murieron, y para ellos, para los que viven. ¡Y para España! Por la España que ellos quisieron y no es, y por la que quieren sus seguidores.
-----------------------------------------------------------------
¡Ya tenemos en España Monarquía Tradicional! Pero…
¿Cuándo se cierran las capillas protestantes, que aumentan en forma alarmante, y se restablece en España la unidad religiosa, arco clave de nuestras grandezas y de nuestra Monarquía Tradicional?
¿Cuándo esos rebrotes del cesarismo y del regalismo, ingerencia descarada del Estado en el nombramiento de Obispos, Canónigos y Párrocos, que son los concordatos y convenios con la Santa Sede, dejan de tener vigencia, y se devuelve a la Iglesia sus plenas independencia y libertad?
¿Cuándo se termina con el presupuesto de culto y clero, supeditación económica de la Iglesia al Estado, que tiene repercusiones deplorables en el orden espiritual, y que es la consagración y reconocimiento oficial de aquel inicuo latrocinio que fue la Desamortización? ¿Cuándo desaparece ese presupuesto y se devuelven a la Iglesia sus bienes y, con ellos, su independencia económica, uno de los jalones indispensables para conseguir su plena libertad?
¿Cuándo se acaba con el centralismo y la absurda división en provincias (creaciones liberales y copias francesas, que además son un lastre para la economía nacional por las cargas que supone la administración por tal sistema), y se vuelve a la descentralización con la natural federación orgánica de las regiones?
¿Cuándo se termina con esa ficción visible de las Cortes actuales, y se restauran las tradicionales Cortes representativas, donde tengan cabida todas las clases sociales y todas las aspiraciones nacionales?
¿Cuándo comenzamos con la moderna restauración de los Gremios y de la organización social típicamente española, que tan excelentes frutos, espirituales y materiales, dio a nuestra Patria, y cuya desaparición marcó el declive de la economía nacional y señaló la hora de la lucha de clases y de las tragedias sociales?
¿Cuándo terminamos con el centralismo y los planes estatales de enseñanza, y se devuelve a las Universidades su independencia económica y cultural, que crean una noble emulación en el estudio y en la enseñanza, y son cantera de grandes maestros y científicos?
¿Cuándo la Justicia quema sus Códigos liberales y extranjerizantes, y vuelve por sus fueros nacionales en una patria de tan honda y excelente tradición jurídica, que llegó a ser la creadora del Derecho Internacional?
¿Cuándo…? ¿Seguimos? Por hoy nos paramos aquí, cerrando con una última pregunta:
¿Cuándo, en resumen, se acaba con todo el liberalismo y el extranjerismo que hoy rige en todas las instituciones patrias, y se restablecen con todo su vigor (sin ficciones ni mixtificaciones grotescas) las instituciones tradicionales, y España vuelve por los caminos de su tradición?
No nos basta que nos digan que España es Monarquía Tradicional. Por un mero nombre no hemos estado luchando más de cien años. Es preciso que se restablezcan plenamente todos los principios y todas las instituciones tradicionales para que nosotros creamos en la sinceridad de esa pretendida Monarquía Tradicional que hoy no es más que una burla trágica que se hace a España entera.
Marcadores