Re: Sacerdote francés degollado por yihadistas-zombies
"La botella medio llena, la botella medio vacía" este es uno de esos asuntos en los que nunca se sabe si difundirlos para alertar a la gente, o es mejor callarlos para que no se difundan. Resulta paradójico y sorprendente que mientras en toda Europa andan entre moscas y alarmadísimos por unos cuantos años de inmigración y algunos atentados bien sonados -en muchos países apenas sabían qué era el terrorismo-, en España que los tuvimos que aguantar y expulsar después de una lucha continuada de siete siglos y medio, andemos por rumbas y soleares. Y no contentos con el folklorismo cotidiano que se ha instalado en nuestro país, la gente vota y apoya a la chusma más amiga de esta caterva de criminales.
España, el país más católico de Europa, ahora es el del sainete y el zapateado, el del botijo, la tumbona al sol, el chiringuito, la morenaza en la playa en top-less, el voto a todos los más tontos e inútiles y muy amigos de moránganos. Regiones como Cataluña prefieren a los moros, hindúes, pakistaníes, sarracenos, sub-saharianos de todo pelaje, que ser lo que son, tanto si les gusta como si no, españoles y convivir con el resto de los españoles que son exactamente iguales a ellos y ellos iguales a los demás.
Quizás sería prudente no añadir ruido sino fuese porque el mundo ya es un clamor, porque esa expresión de "tambores de guerra" o "ruido de sables" cada vez suena con más fuerza, y nosotros no somos una especie de Suiza aisladita y que nadie venga a molestarnos los "findes", las fiestas patronales, los encierros, las playas y el "chiringuiteo". Los antepasados de este país no se distinguieron precisamente por el silencio, sino por que las repartieron cuadradas y a pares. En este país hubo un tiempo en el que a la mínima señal empezaban a sonar las campanas de pueblo en pueblo y si tocaban a rebato se organizaba la marimorena, y entonces no había ni móviles, ni "internés" ni tanta zarandaja tecnológica.
En mi opinión, ya va siendo hora de despertar a la gente que merezca la pena de tanta modorra, de tanta pereza y molicie, y si para eso hay que meterles el canguelo en el cuerpo, pues bienvenido sea. Desde luego, mis hijas no se van a poner ningún trapo asqueroso en la cabeza y la cara, yo no voy a consentir en la medida de mis posibilidades ni que esto vuelva a ser ocupado por estos invasores musulmanes extraños a nuestra Historia y cultura, ni voy a permitir que difundan su falsa religión.
Última edición por Valmadian; 28/07/2016 a las 22:01
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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