Ninguno de los latin mierdas que hoy pululan por España ha sufrido absolutamente nada en EE.UU.:los más mayores entre sus cabecillas tienen en torno a los veinticinco años, no más, y la gran mayoría son adolescentes con menos de veinte y con familias perfectamente estructuradas y establecidas en España.A pesar de lo que dicen los tópicos, la realidad es tozuda: la murga llorica del pobre oprimido al que no dejamos integrarse es exactamente eso, una murga.Y además es una cantinela que olvida algo fundamental: un adolescente necesita muy poco para dejarse seducir por un estética atractiva -a sus ojos- que presuponga una actitud desafiante y violenta, ya sea ésta latin mierda, borroka o lo que quieras.
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