Y además es una cantinela que olvida algo fundamental: un adolescente necesita muy poco para dejarse seducir por un estética atractiva -a sus ojos- que presuponga una actitud desafiante y violenta, ya sea ésta latin mierda, borroka o lo que quieras.
Como casi siempre, suscribo lo dicho por don Juan . Aunque seria muy largo de explicar - y desde luego yo no estoy capacitado - los procesos biologicos, psiquicos y espirituales que explican este fenomeno angular de la evolucion vital del ser humano, el adolescente (y aqui habría que señalar que este adjetivo se puede aplicar, en masse, a buena parte de la "sociedad moderna" en esta epoca de oscurecimiento) pasa, por lo general, una espacio de tinieblas que podriamos denonimar fase - o zona - nihilista (los nombres varian segun la tradicion de que se trate pero el proceso es siempre uno y el mismo), en donde, como bien apunta De Aguila, el ser humano se siente atraido por fuerzas puramente pasionales y egocentricas como la violencia, el orgullo desmedido, la destruccion ciega... y en fin, todo aquello que pertenece a la rebelión luciferina. Para solo más tarde alcanzar progresivamente el equilibrio de la madurez (esta progresion arquetípica explica, en parte, el porque de esos típicos - y súbitos - virajes desde la "extrema izquierda" a la "derecha" - entendiendo, claro esta, estos conceptos "espaciales" o "de orientacion" en un sentido muy amplio)

El asunto no es tanto el atajar estos comportamientos rebeldes y violentos de la juventud - aunque desde luego deben reconducirse con toda prontitud y energia a su lugar propio y para eso no hay mejores arsenales que los de la tradicion. El asunto es mas bien ofrecer la hombre que se haya en las tinieblas la luz que alumbra el camino, alivia las penas y reconforta el corazon - y no hay mejor luz que las enseñanzas tradicionales de la Iglesia y la Santa Palabra de Cristo.


Saludos en Cristo Rey