Kontrapoder: De acuerdo contigo. Yo creo que es otra palabra antietimológica y burdamente construida, como homofobia, que en vez de "odio a los maricones" significa literalmente "miedo a los iguales". Para que veas la incultura de los que se inventan esos palabros y los utilizan como palabras talismán del discurso políticamente correcto.
Rodrigo: Lo único no quita lo otro. Sin dejar de ser verdad lo que dice el artículo, tampoco debemos ser tan buenos con ellos que les demos la nacionalidad y todos los derechos y facilidades si no se integran. Si de verdad se hicieran españoles, es decir, si asumieran nuestra lengua, religión, cultura, costumbres y demás (en cuanto a aspecto y origen no tengo nada que objetar), no habría ningún problema. Pero ya sabemos lo que pasa. Ya nos tocó expulsar a los judíos en 1492 y a los moriscos en 1609. Y eso sería lo que habría que hacer otras vez, sobre todo con los musulmanes. Yo soy el primero que pienso que habría que ser sumamente selectivos y exigentes a la hora de conceder visados de residencia y cartas de naturalización, y no regalarlos así como así.
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