La traducción al inglés de las poesías de San Juan de la Cruz que hizo Roy Campbell es impresionante. Sobre todo en los grandes poemas como la Noche oscura, la Llama de amor viva y el Cántico espiritual. Con la misma estructura estrófica que en español (en inglés no se usaba la lira, que de por sí es una estrofa complicada), mantiene el mismo ritmo y métrica y aporta gran belleza de expresión. La traducción es insuperable. Pero no sacrificó el sentido del fondo a la belleza de la forma poética. Supo captar como nadie el espíritu de la obra de San Juan de la Cruz y, a pesar de las limitaciones de métrica, ritmo y rima, no se pierde nada de lo que dice el texto original ni el más mínimo matiz.