Posiblemente el idioma español sea uno de los más ricos del mundo para que puedan expresarse los seres humanos.
¿A qué se debe inagotable posibilidad de manifestar nuestros pensamientos?
Nuestra lengua, al igual que nuestra raza ha sido y es un crisol en el que se han fundido desde los primigenios lenguajes ibéricos, el latín (personalmente opino que hablamos un dialecto de éste), el griego, las lenguas germánicas, principalmente la visigoda, que pasaron por nuestra península, el árabe del que poseemos un buen bagaje de vocablos y las aportaciones de palabras extranjeras que hemos incorporado cuando no hemos encontrado equivalente en nuestro modo de expresar determinada definición o nos ha sido más cómodo asimilarla.
Por ello, no estoy en contra de la incorporación de palabras o locuciones provenientes de otros idiomas, cuando en el nuestro no encontremos su equivalente. El pueblo las adopta, las usa, y con el tiempo pasan a ser un vocablo más de nuestro lenguaje.
Pero hay un dicho, por desgracia dada su frecuencia, excesivamente extendido hoy día, que proviene de la expresión inglesa gender-based violence" o "gender violence," que se ha traducido como “violencia de género.
Detengámonos brevemente en escudriñar su significado.
El término violencia considero que no necesita explicación ni aclaración, no obstante voy a citar la tercera acepción que le da el DRAE y que es:
“Acción violenta o contra el natural modo de proceder”.
Donde se presenta motivo y ocasión para discutir es cuando le añadimos la expresión “de género”
El vocablo género es un accidente gramatical que sirve para indicar el sexo de las personas, animales y el que se les atribuye a los objetos o cosas. Es de dos clases: género masculino y género femenino, por lo tanto, al decir: “violencia de género” tendríamos que aclarar inmediatamente si es de género masculino o femenino, pues si no, no se especifica suficientemente bien, ya que la violencia puede ejercerla lo mismo un hombre que una mujer.
Se discute si se debería usarse la expresión “violencia pasional”. La R.A.E. le da a este último vocablo el significado de: “Perteneciente o relativo a la pasión, especialmente amorosa”.
Sin lugar a dudas que expresa mucho mejor el acto violento contra un ser humano perpetrado por su pareja, dado que la mayoría de las veces la causa que desencadena el hecho violento puede circunscribirse en un cuadro de celos o posesión excesiva.
También se opina que sería más exacto decir “violencia machista”. A pesar de que hay muchos partidarios de ello y se utiliza con cierta frecuencia, la Real Academia define el machismo como: “Actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres”. Si esta violencia fuese unidireccional, o sea del varón contra la mujer, la expresión sería perfecta, pero cuando se trata de la mujer contra el hombre o la cometida por parejas homosexuales, encontramos que no expresa correctamente lo que queremos decir ni el hecho que ha sido llevado a cabo
La R.A.E recomienda el uso de la expresión "violencia doméstica", pero nuestros sesudos varones académicos a pesar de que dicha locución sea una de las más extendidas para designar el abuso ejercido entre las parejas no han tenido en cuenta la primera acepción que ella misma da a la palabra doméstico y que es: “Perteneciente o relativo a la casa u hogar.
Este tipo de agresiones no tienen nada que ver con la casa ni el hogar en el que resida el agredido o agredida, ni tampoco con el gobierno o administración de ella.
Nuestra lengua cuenta con la palabra parricidio que se aplica al delito cometido por el que mata a sus ascendientes o descendientes, directos o colaterales, o a su cónyuge. Al que lo lleva a cabo se le llama parricida. Por ello propongo que la agresión cometida contra cualquiera de los miembros de la pareja se denomine violencia parricida, pues considero que encuadra perfectamente en nuestro lenguaje y serviría para conservar la pureza del mismo.
Me permito recomendar su uso a nuestros periodistas, a nuestros magistrados y a todo el que tenga a bien leer la opinión aquí expresada ya que a través de todos llegaría al pueblo que lo emplearía con toda propiedad.
Manuel Villegas Ruiz
Dr. en Filosofía y Letras (Gª e Hª)