Aquella noche que en tu bajovientre,
mi propiedad, a fuego grabé,
con besos ardientes tracé mi nombre,
y a la Luna de Plata llamé.
La vi colgada del manto estrellado.
Díme, Luna, ¿cuando volverá él?
Traémelo pronto a mi lado,
que lo quiero piel con piel.
Noches de insomnio soñando...
Sábanas estrujadas con dolor...
De nube en nube flotando...
Porque aún siento aquí tu olor...
.................................................
Teresa Coscojuela
Marcadores