A LAS OBRAS JOCOSAS
http://www.usc.es/%7Equevd/img/quevedo.gif
- Al calor del excelente Libro de Horas y Hora de Libros, y en especial a raíz de VENTOSIDADES QUE HICIERON HISTORIA , nos acordamos de las Obras Jocosas de D. Francisco de Quevedo. Sin tener el talento ni el humor del maestro castellano, dedicamos estos ripios a su genial jocosidad. ¡ Para que después digan que los creyentes no sabemos divertirnos ni disfrutar de la vida ! Si es que la ignorancia es muy atrevida.
A LAS DESGRACIAS DEL OJO DEL CULO
A aquel pobre hombre,
De calva brillante y sudorosa,
Un retortijón invadiólo,
Gran sorpresa ominosa,
En medio de la calle,
Su culo perdió la timidez,
Y con rimbombante estampido,
Salió sin pedir la vez,
Se metió el pobre hombre,
En el primer bar que vio,
Hallando en mugriento retrete,
Lo que él creía solución,
Cuán grande fue el hallazgo,
Que allí hubo de divisar,
Pues se había ahogado el cuesco,
En un castaño oscuro lodazal,
Acribillado el tercer ojo,
Por un cañonazo traicionero,
Sin avisar fue pura mierda,
Aquel público pedo,
El apretón, pues, superó,
Todas las expectativas,
Y vio sus castigadas posaderas,
En mierdosa mar sumergidas,
Una bocanada de peste,
Despedíase como humo infernal,
Y aquel torrente de solidez,
De más pedos se fue a acompañar,
Tanto café por la mañana,
Tantas naranjas para el postre,
Menudo concierto que formó,
Cagándose en los pantalones,
Una mala tarde la tiene cualquiera,
Errores todos cometemos,
Pero eso debió pensar el culo,
Antes de expulsar el pedo,
Pobre ojo del culo,
Surtidor de tóxico gas,
Cómo lo ahogan sin permiso,
Cómo lo estrujan sin piedad,
Y aquel pobre hombre,
Con zahones parecía que iba,
Zaherido y lastimoso,
Andando a la deriva,
Ni cabeza ni corazón,
Fue todo ano inquieto,
Avasallado por la picaresca,
De un intranquilo cuesco,
Que con su onda expansiva,
Un buen bombazo soltó,
Pobre hombre, sin quererlo,
Él solito se giñó,
Quedó como insigne recuerdo,
Tanto de la calle como del bar,
Pero eso al pedo no le importa,
Y un buen día la volverá a liar....
A LOS PUEBLOS
Niño, que en Olivares,
Compra pan y no te pares,
Mira que en La Algaba,
Cambian una gallina por una pava,
Dicen que en Bollullos,
Cada uno va a lo suyo,
Y de Umbrete, pues
Vedlo y vete,
Que sigue siendo Almensilla,
Corral de vacas y putillas,
Que mira que en Sanlúcar,
En cada casa hay una puta,
Y dicen que en Benacazón,
En cada casa hay un ladrón,
También dicen que los de Benacazón,
Pues son como son,
Y mira que en Coria del Río,
Ni de los albures me fío,
También dicen que en Constantina,
Hay un tonto en cada esquina,
O que por ejemplo en Tomares,
Cuatro huevos son dos pares,
O que en Chucena,
Seis son media docena,
Y es que los pueblos, no en vano,
Se llenan de moscas en verano,
¿ Todos los pueblos son iguales ?
Algunos son especiales,
¿ Lo que varían son las torres ?
Aún dicen eso algunos hombres,
Los pueblos tienen sus cosas,
Tienen catetos y tienen historias,
Y con todo y con eso,
A Dios doy gracias por cateto,
Que yo no quiero ciudad,
Que yo lo que quiero es tranquilidad,
Que yo quiero de cerca el campo,
Y conocer con quien ando,
Soy pueblerino de remate,
Y lo digo harto de tomate,
Y cuanto más lejos me lleva el viento,
Más bollullero me siento,
¡ Vivan, vivan los pueblos !
Y ojalá que por mucho tiempo,
Mas, ante tanta globalización,
Lo mismo un día me da un sofocón,
Que los pueblos son intrahistoria,
Que también tienen su gloria,
Quiera el Señor, por todo eso,
Que viva y muera como cateto.