Hermano Irmao, me costó tiempo el tomar la determinación, pero una vez que dije,: "mañana dejo de fumar", pasé el primer día sin fumar, luego otro y otro. Todavía hoy, (llevo casi cuatro años desde la segunda vez que lo dejé) me acuerdo del tabaco.
Engordé varios kilos (de diez en diez lo de varios kilos), y es verdad que ahorré bastante. Pero el otro día, subiendo una escalera, y debido al sobrepeso me noté asfixiado y con falta de resuello, igual que cuando fumaba, el dinero que me gastaba en tabaco me lo gasto en ropa nueva, porque la que tenía no me vale, y entonces pensé, ¡¡carajo, que no le veo yo el gusto a esto de quitarse de fumar!!, pero aún así y todo sigo sin probar tabaco (ya es sólo por vegüenza torera)![]()
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