El 6 de noviembre de 1982 acudía en peregrinación al Castillo de Javier S.S. San Juan Pablo II convirtiéndose de dicha manera en el primer pontífice que realizaba una visita pastoral a Navarra y ya en su día hubo quienes acusaban a este festejo de ser un festejo «fascista» y «franquista». Los que hacían estas acusaciones eran en cierta manera los padres ideológicos de estos ignorantes que guiados en el odio (odio disfrazado de fundamentalismo democrático) a la Iglesia buscaban la secularización de España y la conversión de estos festejos en eventos depravados como hoy es San Fermín.