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Tema: La mente colmena y la muerte de la religión

  1. #41
    Avatar de Kontrapoder
    Kontrapoder está desconectado Miembro graduado
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    29 mar, 05
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    El Diario YA siempre ha sido una bazofia, pero últimamente me llama la atención su ciberoptimismo patológico. El otro publicaba una delirante apología de internet:

    ¿Cómo ha cambiado Internet nuestras vidas?

    Quizás no nos paramos a pensar cómo sería nuestra vida si quitamos algo que ahora nos resulta de lo más normal, pero que no hace tanto que no existía y que no formaba parte de la vida de nuestros padres y abuelos. En el caso de Internet, ¿podrías imaginarte una vida sin acceso a la red de redes?

    Da igual la edad que tengas. Seguro que utilizas Internet para algún fin a lo largo del día, ya sea para tener acceso a aplicaciones como Whatsapp y chatear con tus familiares y amigos; para buscar información para un trabajo; para obtener datos que resuelvan tus dudas; para pasar el rato y divertirte mientras escuchas música o visualizas vídeos e imágenes o, simplemente, para indagar en los perfiles sociales de la gente.

    Está claro que Internet tiene muchas utilidades que han cambiado nuestra forma de ver la vida, nuestra forma de relacionarnos e incluso nuestra forma de trabajar. Algunas de las más importantes las comentamos a continuación.

    Ocio, ocio y más ocio

    Si para algo ha servido Internet es para hacernos disfrutar. Música, cine, vídeos, chistes, imágenes, memes, juegos online. Las posibilidades son infinitas. Piensa, por ejemplo, en el éxito del casino online y en la cantidad de gente que utiliza los mejores juegos de casino para pasar un buen rato o ganar dinero. En páginas como juegosdecasino10.com se puede incluso encontrar información comparativa acerca de las mejores páginas y juegos de casino para determinar en qué página web o plataforma resulta más beneficioso o más divertido jugar.

    Relaciones sociales digitalizadas

    También han tenido un gran éxito los chats y foros temáticos, como Forocoches o Yahoo respuestas. En este tipo de sitios web la gente hace preguntas, se interrelaciona con otras personas y pasa el rato leyendo historias y experiencias personales de otras personas con las que aprende, se siente identificado o simplemente se entretiene.

    Las aplicaciones dedicadas a la búsqueda del amor también han tenido un gran éxito en Internet y, de hecho, puede afirmarse que han cambiado la vida a más de uno. Ahora buscar el amor o conocer gente es mucho más fácil. Solo hay que registrarse en una de estas plataformas, completar un test de compatibilidad y esperar a que aparezca esa persona especial. Más fácil, imposible.

    Por otro lado, las redes sociales han supuesto toda una revolución que muchos critican por el hecho de haber dejado de lado las relaciones sociales físicas a cambio de las relaciones online. Conectar con tu amigo de otra ciudad o incluso de otro país a través de redes como Facebook, poder comentar las noticias del día en Twitter, o ver las imágenes de tus amigos en Instagram son ahora un entretenimiento más. Sin duda, las redes sociales forman parte de nuestra forma de relacionarnos con el mundo.

    Búsqueda de profesionales

    No podemos ser frívolos y hablar de Internet como medio que únicamente sirve para entretenernos en el día a día. El acceso a la red desde cualquier dispositivo ha supuesto todo un salto evolutivo en la búsqueda de información y en la resolución de problemas que surgen de manera espontánea cada día. Por ejemplo, resulta útil a la hora de buscar profesionales como un psicólogo en zaragoza. Así, una persona que sufre estrés y/o ansiedad podrá buscar psicólogos profesionales en su ciudad e incluso leer opiniones de otros pacientes que ya han pasado por las consultas del médico en cuestión.

    O imagina, por ejemplo, ese momento en el que abandonas tu casa corriendo para dirigirte al trabajo y te das cuenta de que te has dejado las llaves de casa dentro. En ese momento necesitas un cerrajero urgente 24h y no dispones del número de teléfono de ninguno. ¿Solución? Abrir el navegador y buscar en Google. De nuevo Internet salvándote la vida.

    También sucede a la hora de contratar profesionales especializados en una materia para los que hace falta meditar algo más. Por ejemplo, si hablamos de temas más serios, como buscar abogados online o temas de asesoría legal, no puede valernos el primer resultado que aparece en el buscador. Aquí la búsqueda y el análisis es más intensivo, requiere de más tiempo y más lectura porque encontrar un abogado especializado que dé buenos resultados así lo requiere.

    Con el paso del tiempo también han aparecido plataformas que incluyen comparadores de diferentes páginas web y profesionales y que permiten tomar una decisión acerca de una contratación de un profesional o empresa de forma más analítica. Dichas plataformas suelen ofrecer una tabla comparativa en la que se especifica las características de cada empresa, su precio y los consejos para elegir entre una u otra.

    Una forma de vida

    Internet también ha sido toda una revolución para los llamados emprendedores digitales. Ahora vivir de Internet se ha convertido en algo de lo más natural y tener una página web monetizada con publicidad, un sitio web con afiliados o un e-commerce en el que se venden diferentes productos es la clave para ganar dinero rápido. Solo hay que comprar un dominio, alojarlo en un hosting y comenzar a crear esa idea de negocio que encaja con el consumidor online. Y solo hace falta un dominio web para comenzar.

    Sin duda, para todas estas personas que se han lanzado a invertir en el ámbito online y que ya están generando ingresos, Internet se ha convertido en su medio de vida. ¿Te imaginas lo que pasaría si desapareciera?

    No se puede decir que no podamos vivir sin Internet porque nuestros mayores ya lo hacían, pero en un mundo que ya se ha adaptado a este medio de información tan útil y que da trabajo a tantos profesionales, ¿cómo íbamos a vivir ahora sin Internet?

    FUENTE: ¿Cómo ha cambiado Internet nuestras vidas? | Diario YA
    Está claro que todas estas imbecilidades no son más que una excusa para colar una serie de enlaces patrocinados. Pero es preocupante que se pueda hablar con esta frivolidad en un medio que se supone católico. Y colar publicidad disfrazada de artículos informativos ("branded content") es una grave manipulación que nos revela la inmoralidad de los autores. Este artículo trata de defender a internet pero, paradójicamente, es la mejor prueba de que en internet predomina la basura patrocinada. ¿Esto es lo que se supone una mejora frente la prensa tradicional en papel?

    Pero el optimismo tecnológico del Diario YA no queda ahí. En otro artículo nos dice que no debemos preocuparnos por la Inteligencia Artificial, ya que nada podría salir mal:

    Inteligencia Artificial

    Enrique De la Puente

    En los últimos tiempos se escuchan y se leen muchos comentarios sobre este tema y, en contra de lo que pudiera parecer, no son demasiado favorables. No dejan de advertirnos sobre el peligro de que las máquinas inteligentes acaben con los seres humanos, sin que podamos tener la menor posibilidad de evitarlo. Cuando apareció el automóvil, siendo para los humanos del momento lo que su nombre indica, es decir un móvil que no necesitaba de animales para moverse, ya algunos “visionarios” del futuro que nos esperaba, afirmaron con rotundidad que el ser humano no podría soportar las tremendas fuerzas a las que se vería sometido, cuando se sobrepasaran los 50 km. por hora y ya hemos visto cómo las personas normales viajamos en nuestros automóviles a más de 100 km/h sin que sintamos efectos perniciosos para nuestra salud.

    He aludido a las personas normales, porque los que están más preparados son capaces de moverse a mucha más velocidad sin efectos que no puedan soportar; me comentaba un piloto de caza que el moverse a 2.500 Km/h, no le producía ningún trastorno, siempre que no cambiara la dirección, cuando esto sucedía, las fuerzas que actuaban contra su cuerpo eran tremendas, siendo el punto límite aquél en que empezaba a perder la visión, teniendo sólo unos segundos a partir de ese momento para aminorar las fuerzas que actuaban contra él, mediante la disminución de los cambios de dirección que las habían producido. Pero lo que resulta claro es que, salvo en ocasiones extraordinarias, los automóviles sólo son peligrosos cuando su uso no es correcto.

    Creo que con la inteligencia artificial veremos cosas parecidas; algunos la utilizarán, de hecho, sin que sean plenamente conscientes, ya la están utilizando, aunque no se den cuenta, con multitud de aparatos electrodomésticos o para otros fines, que toman decisiones sin nuestra intervención, cuando cambian determinadas variables y así vemos cómo el frigorífico se pone en marcha si la temperatura medida no coincide con la que tiene almacenada en su programa. Bien simple ¿no? Cuando hablábamos del automóvil, decíamos que lo utilizábamos sin sentir efectos perniciosos para nuestra salud, pero ésta puede verse afectada cuando se produce, por ejemplo, un fallo en el funcionamiento; este fallo puede ser consecuencia de un defecto de fabricación, un mal mantenimiento, un mal uso que se haga de él o por causa de otro automóvil que por alguna de estas causas choca contra el nuestro. Es cierto que lo normal es que no pase nada, pero en la realidad el automóvil es una máquina que se puede convertir en algo muy peligroso cuando hacemos mal uso de él.

    Pero cada vez más se le incorporan elementos que nos protegen como los air-bag, las señales que nos avisan de una proximidad, etc. ¿Por qué no podemos pensar que la Inteligencia Artificial irá incorporando, al mismo tiempo que se desarrolla, los elementos que la hagan segura para nosotros? La Inteligencia Artificial nos ha venido ayudando, incorporando a nuestra vida algunas soluciones simples a casos sencillos, ya se ha mencionado al frigorífico, pero ha ido mucho más allá. Cuando empezaron los Sistemas Expertos, que así se llamaban, se almacenaban en un ordenador los procesos que seguían los expertos en las distintas materias para llegar a conclusiones. Un sistema experto como el Miocin (creo que se llamaba), realizaba la serie de preguntas que hacía el médico de medicina general en su consulta, cuando se acudía a él, y en función de las respuestas obtenidas formulaba nuevas preguntas cada vez más específicas, hasta llegar a un diagnóstico. El ordenador aunque estaba preparado para diagnosticarnos, se utilizaba redirigir a al paciente al especialista adecuado.

    En la actualidad la Inteligencia Artificial nos ayuda, aunque no seamos conscientes, de una manera impresionante; en medicina se ha pasado de los marcapasos de demanda a elementos que controlan nuestras constantes vitales, suministrando los medicamentos que las mantienen en márgenes adecuados. Y si se considera la posible utilización en otras materias, las posibilidades son muchas y muy variadas, en EEUU se está utilizando el sistema Watson para ayudar en los juicios y se consigue con él estadísticamente mejores resultados que los que obtienen los abogados humanos. Todo eso y más, está haciendo la Inteligencia Artificial por nosotros, mediante sistemas expertos que manejan muchos más datos y más rápido que lo pueda hacer la mente humana, mediante un proceso de homogeneización y análisis de los mismos, que les permite llegar a conclusiones con mayor garantía de acierto. El siguiente paso es que la Inteligencia Artificial se convierta en autónoma y robots creados por ella tomen decisiones al margen de los seres humanos y sea ahí cuando se pudiera convertir en un peligro. ¿Podría ser posible?

    Hace ya bastantes años Isaac Asimov, un escritor, entre otras cosas, de ciencia ficción, con una categoría intelectual impresionante, pues había cursado varias carreras y se le reconocía un nivel científico considerable, enunciaba en sus novelas las “leyes de la robótica”, a las que atendían los programas bajo los que se creaban las máquinas, una de estas leyes prohibía que los robots hicieran daño a los seres humanos y se materializaba en que los, dejaba inertes cuando se iba a producir esa situación. Todos los sistemas se protegen contra la intrusión, que pueda alterar el fin para los que han sido creados y da lo mismo que se hable de la cerradura de un coche, que de la alarma de una vivienda y la experiencia concluye que ninguna protección garantiza que no se pueda romper esa protección, cuando actúa un experto. ¿Sería entonces posible que una máquina se rebelara, o que alguien de una forma malintencionada, o algún factor imprevisto, como puede verse en algunas películas, pudiera alterar su funcionamiento?

    Hay que confiar en que no, en cualquier proceso se siguen una serie de instrucciones que dan lugar a una acción y se puede asegurar que el programador incorporará rutinas de autoanálisis que detecten cualquier variación en la ejecución de las instrucciones programadas, para garantizar que no se producen desviaciones, o si se producen, actuar para que se volviera a la instrucción correcta. De momento la imprevisión humana o también el azar se programan con algoritmos que de forma aleatoria incorporan a los procesos la incertidumbre que se necesita, para analizar las variaciones que se pueden producir con posibles fenómenos, que puedan tener lugar, y estar preparados para reaccionar de manera adecuada, así que se pueden simular las distintas posibilidades que la puedan hacer peligrosa. La Inteligencia Artificial, por muy artificial que sea, siempre será inteligente y hay que pensar que se irá desarrollando, manteniendo criterios de seguridad.

    Sinceramente creo que no se debe tener miedo al respecto. Otro tema que me produce mucha más inquietud es la manipulación genética. En algunos países se ha autorizado la generación de bebés con ADN de tres progenitores distintos, persiguiendo el fin más que loable de eliminar enfermedades hereditarias o distintos tipos de males. El bebé que nazca será distinto, pero ¿será controlable como si tuviera un programa que determinara su forma de actuar? Nuestras acciones están condicionadas por la ética, la educación, etc., pero “condicionadas” no quiere decir vinculadas. ¿De qué forma actuarán esos nuevos seres humanos?

    FUENTE: Inteligencia Artificial | Diario YA
    ¿Será también un artículo patrocinado?
    raolbo, Vainilla y Pious dieron el Víctor.
    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

  2. #42
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Opino que ni la inmigración masiva, ni la degeneración aberrosexualista ni el feminismo pueden activar en la psique humana el espíritu reaccionario tanto como explicar las escalofriantes y distópicas novedades tecnológico-sociales que nos esperan con el desarrollo de la inteligencia artificial, la modificación del genoma humano para miles de cosas...eso es algo que hay que insistir para cultivar ese espíritu anti prometeico (pues al final esto es una lucha entre dos cosmovisiones: la prometeica y la religiosa) Evidentemente hasta que no se hagan realidad la gente no reaccionará, pero hay que ir preparando el camino.
    Kontrapoder y raolbo dieron el Víctor.
    Libra zagun, mutillak, España lepratik,
    harturik hontarako fusillak bertatik;
    ekarriko dizkigu pakiak gerratik,
    poztutzen dala oso mundua gugatik.

    Españan española da Don Karlosena,
    ekarri zagun hura ahal degun lehenena;
    konfiantza jar zagun oso harentxena,
    berak emango digu gustorik onena

    POR DIOS Y POR ESPAÑA VICTORIOSOS DE TODOS SUS ENEMIGOS, SIN PACTOS NI MEDIACIONES.

    .“Miguel, Miguel, Miguel guria,
    Zaizu, zaizu Euskalerria”.

  3. #43
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Prohibir móviles, castigar y limitar el acceso a los menores: algunas propuestas del juez Calatayud - ReL

    Prohibir móviles, castigar y limitar el acceso a los menores: algunas propuestas del juez Calatayud

    El juez Calatayud ha juzgado a 17.000 menores en sus 30 años como juez en esta especialidad
    36 asesinatos, 126 violaciones y más 17.000 menores de edad. Este es el balance como juez de menores de Emilio Calatayud, un magistrado mediático conocido por sus sentencias ejemplares a los delincuentes adolescentes pero también por sus charlas sobre la educación de los hijos.

    En ellas insiste especialmente en dos puntos, en la necesidad de recuperar la autoridad de los padres y maestros y por sus advertencias sobre los móviles y tablets, una nueva droga dura que está llenando su juzgado de menores que de adictos pasan a maltratadores y delincuentes.

    El pasado viernes el juez Calatayud impartió una de estas conferencias en el colegio Highlands El Encinar donde atendió las preguntas de Religión en Libertad. Durante su intervención habló de, entre otras cosas, del conocido decálogo para crear un pequeño delincuente en el que muchos padres caen sin saberlo y sin calcular las consecuencias.

    Los principios del catolicismo, importantes en la educación
    El segundo punto, justo después de dar al niño todo lo que pida, es el de no darle ninguna educación espiritual. En declaraciones a ReL, el juez de menores de Granada considera clave este aspecto. “Me refiero a la religión, yo soy católico, apostólico y romano, son los valores tradicionales, que comparten las principales religiones, pero que yo me baso en mi religión católica”, explica.

    Y para Calatayud es una prioridad que los padres eduquen a sus hijos e “inculquen estos valores como la honestidad, el trabajo, la generosidad, el esfuerzo, el amor, el perdón, los valores que yo he aprendido a través de mi educación religiosa católica y que hay que inculcar a los hijos”.



    La dictadura de lo "políticamente correcto"
    Sin embargo, el juez Calatayud no se muestra muy optimista en este aspecto pues considera que en la educación de los hijos no se está apostando por esta dimensión espiritual sino más bien por lo “políticamente correcto”, tanto en el lenguaje como en la forma de actuar.

    En opinión del juez, “hay que llamar al pan, pan, y al vino, vino; decir lo que pasa aunque la gente no tiene esa libertad. Pero hay que decir las cosas por su nombre. Diciendo las cosas por su nombre con cariño y respeto no se ofende nadie pero hay que ser claro”. De otra manera, añade, “no se pueden luchar contra los males si no se les llama por su nombre”.

    La consecuencia es la falta total de autoridad
    Una de las consecuencias de seguir la senda de lo políticamente correcto y no la espiritual es la pérdida total de la autoridad lo que lleva a un descontrol que está teniendo consecuencias nefastas. “En este momento está en crisis el principio de autoridad, en todos los aspectos” y tras analizar los motivos históricos que han llevado a esta situación se ha llegado a la situación de tener “miedo de hablar de autoridad por si volvemos a tiempos pasados”.

    La falta de autoridad va unida para él a la escasez de valores y se está traduciendo en un aumento considerable de la violencia. De este modo, instó a “recuperar la autoridad de los padres frente a los hijos y de los profesores sobre los alumnos”.

    La dificultad añadida de ser padre
    En el ámbito familiar, Calatayud afirma que en la actualidad “es mucho más difícil ser padre porque no tenemos la autoridad” y acusa de ello directamente al expresidente Rodríguez Zapatero por eliminar “el derecho de corregir de forma razonada a nuestros hijos”.


    Se están multiplicando en España el número de casos de menores que agreden a sus padres

    Sin embargo, los males empezaron antes y citando la Transición y el “complejo de joven democracia”, el juez de menores afirma que para la educación de los hijos se empezó a decir “que hay que dialogar, argumentar y como no tenemos término medio acabamos convirtiéndonos en amigos de nuestros hijos. Yo ni soy amigo de mis hijos ni soy colega de mis hijos porque si no les dejo huérfanos de padre. Soy su padre para lo bueno y para lo malo”.

    Algo similar ocurre en la escuela. El maestro no debe ser amigo del alumno sino que es una autoridad más. Y manda un consejo a los maestros. Si ven algo que está mal y saben que beben o hacen cosas no permitidas para su edad “lo pongan en conocimiento de los padres y que los padres apoyen a los maestros y no se fíen tanto de sus hijos”.

    La epidemia de la "droga" de los móviles
    Si la falta de autoridad es uno de los males de hoy, para Emilio Calatayud el otro tiene pinta de convertirse en epidemia: la adicción al móvil y al resto de dispositivos móviles.

    “Esto es una droga”, insiste una y otra vez el magistrado que habla del doble peligro que tienen. Por un lado, ser generador de delitos y por otra ser víctima a través de ellos.

    “Nos está volviendo locos”
    , asegura y cita el aluvión de casos que le han llegado de agresiones de hijos a padres por su tremenda adicción a estos móviles así como los casos de chantaje sexual, contenidos sexuales de menores, violaciones de la intimidad, coacciones, amenazas producidas a través y debido a los móviles.


    El juzgado de menores del juez Calatayud se está llenando de adolescentes que se convierten en agresores por su adicción a los móviles y otro tipo de dispositivos

    La "vergüenza" de regalar móviles a niños de 12 años
    “Esto es un instrumento muy peligroso. Es un instrumento para ser víctima de un delito”, afirma, para añadir que “es una vergüenza que el regalo estrella de las Navidades sean los móviles de última generación para criaturas de 11 o 12 años” y recomendó castigar a los menores quitándoles el móvil el fin de semana y ver cómo reaccionan. Ahí se verá si tienen un problema o no.

    Y su experiencia es que hay muchos problemas en este ámbito. Aumentan los maltratos de los hijos a los padres y sube el número de niñas como agresoras. “He visto piernas rotas, bocas partidas…”, recuerda Calatayud.

    Limitar la edad de acceso a estos dispositivos
    Sobre cómo afrontar esta situación, el juez asegura a ReL que “hay que empezar a prohibir el móvil en el colegio, castigar, concienciar y luego limitar las edades de empezar con los móviles”. Y aunque se mostraría favorable a regularlo de alguna manera cree que para “el tema legal ya hemos llegado tarde” por lo que apuesta por hacer cómo con las cajetillas de tabaco y advertir de manera muy visible que esta tecnología “puede ser adictiva y los peligros que puede generar”. Pero sobre todo, aboga por concienciar a los padres para que "limiten la edad de acceso a estos dispositivos”.

    Con respecto a las tablets en las escuelas considera que son admisibles siempre que se establezcan filtros y se centre en las materias del colegio y si está controlado adecuadamente por el profesor aunque “sigue siendo peligroso”.
    Kontrapoder y Pious dieron el Víctor.

    Todo el mundo moderno se divide en progresistas y en conservadores. La labor de los progresistas es ir cometiendo errores. La labor de los conservadores es evitar que esos errores sean arreglados. (G.K.Cherleston)

  4. #44
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Un mundo sin censura



    Juan Manuel De Prada


    Entre los especímenes más irrisorios de cretinismo contemporáneo se cuenta el cretino que, para exaltar la supuesta libertad de expresión que disfrutamos en nuestra época, la contrasta con las cortapisas existentes en épocas pretéritas. Pero lo cierto es que nunca ha habido más censura que hoy: han cambiado, por supuesto, los métodos, que ya no emplean los recursos antediluvianos de antaño, tachando aquellas ideas que le disgustan; pero la eficacia de las nuevas formas de censura es infinitamente mayor, más inmediata y aséptica, y a la vez más indolora y gratificante.

    Suele ocurrir que los cretinos que exaltan la supuesta libertad de expresión que disfrutamos en nuestra época, en contraste con épocas pasadas, sean a la vez tecnólatras frenéticos que divinizan interné, presentándolo como un invento donde no existen centinelas que criben lo que puede y no puede decirse, donde cualquiera puede expresar sus ideas, que además podrán divulgarse sin trabas de forma instantánea, alcanzando audiencias multitudinarias. Pero lo que ocurre es exactamente lo contrario. El disidente que soltaba sus ideas subversivas en el casino de su pueblo o repartía octavillas entre los tenderos de su barrio aún podía, con un poco de suerte, aspirar a que lo escuchasen o leyesen sus vecinos. Lo que interné nos ha procurado, bajo una apariencia de universalidad, es una sociedad infinitamente fragmentada, dividida en grupúsculos endogámicos, en la que sólo escuchamos o leemos opiniones que fortalecen y reafirman lo que ilusoriamente creemos que son nuestras convicciones; y que, a la postre, no son sino las opiniones que otros nos han instilado muy sibilinamente. Pues interné -como siempre ocurre con la tecnología- no es un instrumento neutral puesto a nuestro servicio, sino un instrumento que nos pone al servicio de quienes lo manejan. Y quienes lo manejan saben cómo seleccionar, entre el mogollón informe de opiniones que se vierten en interné, aquéllas que les conviene destacar y divulgar, para colonizar ideológicamente a quienes lo usan. A nadie se le escapa, salvo a los cretinos, que los buscadores de interné, como las redes sociales, utilizan algoritmos que, a la vez que propagan universalmente las opiniones sistémicas, complacen a los ilusos disidentes, permitiéndoles vivir dentro de un microclima donde sólo leen o escuchan las opiniones que les gustan, infundiéndoles el espejismo de que tales opiniones han sido divulgadas universalmente. De este modo, mediante la visibilidad restringida de aquellas opiniones que se consideran impertinentes o subversivas, se logra la fragmentación y aislamiento de los disidentes.

    Y, entretanto, las opiniones que verdaderamente alcanzan audiencias multitudinarias son las que no constituyen ningún desafío a las ideas establecidas, las opiniones plenamente sistémicas que a los amos del cotarro les interesa divulgar. En nuestra época no hay censura por la sencilla razón de que los amos del cotarro disponen de recursos para impedir que las opiniones críticas se propaguen. Mucho más eficaz que suprimir la opinión de los disidentes es lograr su confinamiento dentro de unos límites muy estrechos; y lograr que tal confinamiento sea, además, complaciente y gustoso, pues los confinados ni siquiera se enteran, y pueden gritar como posesos sin apenas repercusión. Y mientras ellos se desgañitan ante su reducidísima parroquia, sin cortapisas ni censuras, los amos del cotarro pueden dedicarse tranquilamente a divulgar su bazofia sistémica, sus intoxicaciones funestas, sus medias verdades venenosas, sus superficialidades entontecedoras,que suministran a su inmensa y universal parroquia la ilusión de tener un acceso sin trabas a las opiniones más dispares (que serán, sin embargo, concordes en lo esencial, con su aderezo de discrepancias barulleras e inanes en lo accesorio). Así, bajo una apariencia engañosa de tolerancia, logran hacernos creer que vivimos en un mundo sin censura; pero bajo esa fachada permisiva y libérrima se esconde una implacable restricción que, sin embargo, no crea alarma ni perturbación, sino por el contrario una satisfecha complacencia, incluso en el disidente.

    O sobre todo en el disidente, cuyo descontento ha sido hábilmente reconducido hacia canales suburbiales donde pueda desfogarse, sin que nadie se entere. Así el disidente se convierte en una voz que grita en el desierto a la que ya no es necesario amordazar con la censura, porque puede desgañitarse sin que nadie le haga ni puñetero caso, sin que sus opiniones subversivas rocen siquiera el tumulto de voces que los amos del cotarro amplifican, para hacer más invulnerable su dominio.

    FUENTE: Un mundo sin censura - XL Semanal
    raolbo, Vainilla, Trifón y 1 otros dieron el Víctor.
    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

  5. #45
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Además del magnífico artículo de Prada, enlazo algunas noticias y artículos que he leído en los últimos días, a veces citando breves fragmentos:

    Fracasa la investigación del español que quiere fabricar híbridos de humano y cerdo - MIT Technology Review


    Fracasa la investigación del español que quiere fabricar híbridos de humano y cerdo


    El objetivo es que los animales desarrollen órganos humanos aptos para trasplantes, pero los embriones que ha producido casi no tienen células humanas y no aportan mucho al feto

    Unos científicos de California (EEUU) acaban de publicar los detalles sobre sus primeros intentos de producir cerdos con órganos humanos. Una controvertida hazaña que ha puesto nerviosa a mucha gente, desde los políticos de Washington (EEUU) hasta miembros del Vaticano.

    Los experimentos fusionaron células madre humanas en embriones animales para intentar que estas "quimeras" biológicas se convirtiesen en animales con partes de tejido humano.

    Unos científicos del Instituto Salk en La Jolla (California) inyectaron células madre humanas en más de 2.000 embriones de cerdo, y después los dejaron gestar un máximo de cuatro semanas en hembras de cerdo distintas. Su trabajo acaba de ser publicado en la revista Cell.

    El esfuerzo no fue especialmente exitoso: solo unas pocas células humanas sobrevivieron, y su aportación al cuerpo del animal no fue demasiado significativa. Aun así, los científicos califican el trabajo de un primer paso hacia la "generación de órganos humanos" en animales de granja. Decenas de miles de personas mueren cada año a la espera de un trasplante de órgano.
    [...]

    Aun así, la nueva línea de investigación está siendo analizada por los reguladores. Bajo la preocupación de que los experimentos puedan dar paso a resultados inesperados, como un cerdo con un cerebro demasiado humano, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) establecieron una moratoria para la financiación de estos trabajos en 2015.
    [...]

    El trabajo recién publicado fue realizado en el laboratorio del científico español Juan Carlos Izpisua Belmonte del Instituto Salk, especializado en el estudio de embriones y células derivadas de ellos.

    Belmonte explicó a Scientific American en enero de 2016 que el Papa Francisco en persona le había dado permiso para realizar la investigación. Pero el Vaticano luego negó esa afirmación, calificándola de "absolutamente no cierta". El Instituto Salk dijo que Belmonte no estaba disponible para proporcionar sus comentarios.

    La inteligencia artificial roba empleo hasta a los expertos en inteligencia artificial - MIT Technology Review

    La inteligencia artificial roba empleo hasta a los expertos en inteligencia artificial

    Además de eliminar empleos tradicionales, la IA está empezando a ser capaz de hacer parte del trabajo que hacen los expertos en inteligencia artificial, y hasta lo hace mejor que ellos


    Los progresos de la inteligencia artificial (IA) están haciendo que algunas personas se preocupen por que el software quite a los humanos algunos empleos como el de conducir camiones. Ahora, los investigadores líderes están descubriendo que pueden desarrollar software capaz de ocuparse de uno de los aspectos más complejos de su propio trabajo: diseñar software de aprendizaje de máquinas.

    En un experimento, unos investigadores del grupo de IA de Google, Google Brain, hicieron que el software diseñara un sistema de aprendizaje de máquinas para someterlo después a una prueba utilizada para evaluar el software que procesa el lenguaje. Los resultados que logró superaron las marcas anteriores registradas por programas de software diseñados por humanos.
    ¿Un Silicon Valley compasivo?


    ¿Un Silicon Valley compasivo?


    • Las empresas tecnológicas comienzan a ensayar la introducción de una renta básica universal
    • La propuesta se acerca a planteamientos liberales que priman la libertad de mercado y la reducción de impuestos sobre las ganancias del capital
    • No debería descartarse la posibilidad de que el modelo sea en el fondo una maniobra de protección de su imagen


    Y Combinator, la aceleradora de start-ups más prestigiada de Silicon Valley, ha anunciado para el 2017 un experimento de renta básica universal en Oakland (California). Donará, sin contrapartidas, unos 2.000 dólares mensuales a un centenar de familias de diferentes niveles de renta, dándoles plena libertad para gastar este dinero como y donde quieran.
    [...]

    Teniendo en mente estos antecedentes, parece oportuno constatar que la iniciativa de Silicon Valley se produce en un momento en que la eficacia de este pacto social se ha deteriorado notablemente, como ponen de manifiesto la reducción continuada del peso del trabajo en la economía, el estancamiento o deterioro de los salarios bajos y medios y la persistencia de índices de paro por encima de lo aceptable.

    En este contexto, una posibilidad sería fijar un salario básico universal como derecho de la persona, no sujeto a los avatares del mercado de trabajo, sino tal vez a la obligación de algún tipo de contribución a la sociedad. Si este derecho se considerara prioritario, la obligación de financiarlo exigiría un nuevo tipo de pacto social, posiblemente con implicaciones no triviales en la política fiscal y de tratamiento de la desigualdad, una posibilidad que, aunque coherente con los principios de posiciones de izquierda, sería sin duda calificada de muy radical.

    La radicalidad de Silicon Valley es más bien la contraria, próxima a planteamientos liberales que priman la libertad de mercado y la reducción de impuestos sobre el capital y sus ganancias. Puede, pues, aventurarse que su propuesta de renta básica no considerará una revisión radical de los principios de la gran transformación, sino más bien un tratamiento paliativo de los efectos de la tecnificación que ellos mismos empujan, y de la que obtienen beneficios pingües, que no parecen propensos a distribuir.

    No parece tampoco que en Silicon Valley estén dispuestos a renunciar a su ideología de determinismo tecnológico. Desde su óptica, próxima a la de una religión, la tecnología se desarrolla como si obedeciera a un designio divino, para cuyo cumplimiento los tecnólogos ejercen el papel de sacerdotes. No sólo eso; en su papel de elegidos por la divinidad se arrogan el derecho a retener una parte desproporcionada de los beneficios que genera el despliegue de una tecnología, pero no asumen la responsabilidad sobre los daños colaterales que puedan producirse, en este caso la eliminación de puestos de trabajo. No debería descartarse, pues, la posibilidad de que su propuesta de salario básico universal sea en el fondo una maniobra de protección de su imagen ante una previsible reacción negativa a las consecuencias de su particular visión del progreso.

    Hay interpretaciones incluso más preocupantes. Desde las posiciones ultraliberales que propugnan la reducción del papel de las Administraciones, el establecimiento de un salario básico conllevaría la reducción, cuando no la eliminación pura y simple, de las políticas de protección social. Llevada esta postura al límite, los Estados no prestarían servicios como la educación o la sanidad gratuitas, porque los ciudadanos podrían pagarlos en el mercado con el dinero que recibieran como salario universal. Más aún, cuando, según el discurso de los tecnooptimistas, la implantación generalizada de las tecnologías haría posible una mayor eficacia en la provisión de estos servicios y permitiría prescindir de una burocracia oficial que, en su discurso, no es capaz de evolucionar ni de adaptarse al ritmo que marca la tecnología.

    Hotel ransomed by hackers as guests locked out of rooms - The Local

    One of Europe's top hotels has admitted they had to pay thousands in Bitcoin ransom to cybercriminals who managed to hack their electronic key system, locking hundreds of guests out of their rooms until the money was paid. (Updated)

    Silicon Valley: “no es lugar para viejos”

    Y por si fuera poco, cada vez más se escucha hablar de un nueva discriminación que afecta a estos “trabajadores privilegiados” pero que no es exclusiva de Silicon Valley: la exclusión de las personas que pasan de los 40 años, una discriminación no basada en este caso en el sexo, la raza o la religión, sino la edad.

    Culto a la juventud

    Frente a la idea tradicional de carrera profesional en instituciones como Arpanet o Xerox Parc que crearon Internet y Silicon Valley, donde la experiencia profesional era un aval, hoy se impone un verdadero “culto a la juventud”, el mito del joven lleno de talento con una idea genial que sin haber acabado sus estudios universitarios funda una empresa en el garage de la casa de sus padres.

    Casos como los de Bill Gates, Larry Page, Sergey Brin o más recientemente Elon Musk o Mark Zuckerberg se han convertido en el único modelo a seguir.

    El propio Mark Zuckerberg, en una conferencia pública en 2007 dio su punto de vista al respecto: “la gente joven es más lista...Quiero resaltar la importancia de mantenerse joven y técnicamente preparado… ¿Por qué los grandes maestros de ajedrez suelen tener menos de 30 años?. No lo se. Quizá es que la gente joven tiene vidas más sencillas. No tienen coche, no tienen familia…”

    Elon Musk es otro de los ideólogos de este culto a la juventud. Uno de los empleados de Tesla afirmó (cosa que Musk afirma que es falso) que al no asistir a una reunión por estar presente en el nacimiento de su hijo recibió un mensaje de Elon diciéndole “Eso no es una excusa, estoy tremendamente decepcionado. Estamos cambiando el mundo y debes decidir de qué lado estás”

    Lo que no ha desmentido nunca son las jornadas de trabajo de hasta 20 horas diarias en los inicios de Tesla, y su respuesta ante la queja de un empleado que quería ver más a su familia: “ Si nos vamos a la bancarrota tendrás la ocasión de ver mucho más a tu familia”.

    Trabajo, trabajo y nada más que trabajo

    Este es el pensamiento dominante: tu trabajo es lo único. Hacerse mayor o tener familia son barreras en la carrera profesional. Como muestra Facebook o Apple ofrecen a sus empleadas ayudas para la congelación de sus óvulos, con el objetivo de alargar al máximo ese periodo de maravillosa juventud .


    El resultado de todo esto son compañías como Google con una edad media de sus empleados de 29 años, frente a los 43 años de media en Estados Unidos, cuyos puestos de responsabilidad son ocupados en más de un 75% por hombres y en los que minorías como la hispana o la afroamericana solo representan en conjunto un 3% de su plantilla total.

    Muchos viven ajenos a esta realidad hasta que llegan a los 40 años y se ven obligados a buscar un nuevo empleo. Es entonces cuando descubren que sus opciones para permanecer en el “valle” pasan por disimular su edad con medidas tan desesperadas como cambiar su vestuario o su vocabulario hasta operaciones de cirugía estética. La gente “mayor” no es bien recibida allí.

    Educación: Profesores italianos denuncian en una carta al Gobierno el semianalfabetismo de muchos de sus estudiantes

    Los profesores de Universidad han dado la voz de alarma porque, a la hora de corregir la tesina de fin de carrera para la licenciatura, deben utilizar el lápiz rojo para corregir un sinfín de faltas de sintaxis y de ortografía. Desde hace tiempo los profesores universitarios denuncian las carencias lingüísticas de sus estudiantes (gramática, sintaxis, léxico), con errores apenas tolerables en tercera elemental.
    [...]

    «Quien habla mal, piensa mal y vive mal. Es necesario encontrar las palabras justas: Las palabras son importantes». Esta es una frase de un personaje de la película «Palombella rossa» (1989) de Nanni Moretti, que hoy se evoca para denunciar las condiciones de semianalfabetismo de una parte de los universitarios italianos
    [...]

    Entre los comentarios que algunos profesores han hecho a la carta, uno de ellos habla incluso de «tragedia nacional»: «Aproximadamente tres cuartas partes de los estudiantes del primer ciclo de la Universidad (tres años) son de hecho semianalfabetos. Es una tragedia nacional que no percibe la opinión pública, ni los medios informativos ni naturalmente la clase política», afirma un profesor universitario. Otro cuenta una experiencia insólita viajando en tren: «Encontré una estudiante que no sabía cuál era la “penúltima” letra del código de reserva de su billete».

    Los datos que aportan los 600 profesores pueden ser sorprendentes, pero quizás no lo sean tanto si tenemos en cuenta la investigación que publicó hace tres semanas «La Stampa», afirmando que entre el 70 y el 80% de los italianos son «analfabetos funcionales». Es decir, son personas que leen, discuten, escuchan, resuelven sus asuntos sin aparente dificultad, pero son analfabetos «funcionales», encontrándose en un área que está por debajo del nivel mínimo de comprensión en la lectura o en la escucha de un texto de media dificultad. El 5% de la población italiana es todavía hoy analfabeta estructural, «incapaz de descifrar letras o cifras». «Se trata de un problema no solo italiano. La evolución de las tecnologías electrónicas y la sustitución del mensaje escrito con el de iconos está modificando un poco en todas partes el nivel de comprensión.

    Redes sociales: La inteligencia colectiva | Opinión | EL PAIS

    La inteligencia colectiva

    Quien está al margen de la Red está separado de la sociedad, que ya vive interconectada; a través de ella, nuestra mente está unida con las demás. Basta encender el ordenador o el teléfono para quedar atrapado, es decir: expuesto
    [...]

    Ese flujo de información que circula por debajo de la tierra funciona como la inteligencia del bosque, así como el flujo de información de la Red a la que vivimos conectados es, según el filósofo Pierre Lévy, nuestra “inteligencia colectiva”, porque a través de la Red nuestra mente se conecta con las demás.

    En la Red encontramos cualquier cosa, podemos visitar virtualmente un museo, pedir un taxi, leer el periódico o transferir dinero, pero ese acceso privilegiado a la inteligencia colectiva de nuestra especie también nos convierte en cautivos de la Red; basta encender el ordenador o el teléfono para quedar atrapado, es decir: expuesto.
    [...]

    Estar conectado a esa retícula ofrece, claro, un montón de ventajas, sin esa conexión la vida sería mucho más complicada, pero las facilidades que ofrece tienen un precio que todavía no conocemos del todo. La exposición que tenemos como partícipes de esa retícula nos vuelve transparentes; quién se mete a hurgar a fondo en nuestro número de teléfono, o en nuestro ordenador, obtiene un perfil bastante exacto de nosotros.

    Si hoy se colapsara la Red caeríamos todos con ella; los únicos que se salvarían del colapso son los que viven al margen, los que no usan ordenador ni teléfono, los que siguen oyendo música en discos, leyendo libros de papel, conversando sin la intermediación de una pantalla y un teclado y guardando su dinero debajo del colchón; los que se han ido a vivir al bosque, porque quien está al margen de la Red está también al margen de la sociedad que ya vive irremediablemente interconectada. Esa es su fortaleza y su debilidad, como le pasa a los árboles del bosque.

    El bosque nos ha enseñado, desde el principio de los tiempos, que es más difícil sobrevivir solo pero ¿era necesaria esta interconexión invasiva, promiscua, que no da tregua? Seguramente ya es tarde para preguntarse esto, hemos llegado hasta aquí prácticamente sin darnos cuenta y ya no es factible la marcha atrás.

    ¿Es la Red, de verdad, nuestra inteligencia colectiva? De momento parece la inteligencia que unos cuantos imponen a la colectividad. Si cayera una plaga en el bosque y se interrumpiera esa vida que palpita en el subsuelo, ¿no sería el árbol solitario el que al final sobreviviría?
    raolbo y Pious dieron el Víctor.
    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

  6. #46
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Dos artículos interesantes, uno sobre "el problema de la caja negra" en la Inteligencia Artificial y otro sobre la globalización y cómo afectará también a los trabajadores de cuello blanco:


    Google: El problema de la caja negra: por qué la inteligencia artificial es una amenaza. Blogs de Tribuna

    Sin llegar a caer en el alarmismo, quiero resaltar una cuestión a la que no se suele prestar la atención debida en estos debates. Se trata de una dificultad asociada a las técnicas utilizadas por la inteligencia artificial y que es paradigmático de su diferencia con otras formas tradicionales de computación. Se le conoce como el problema de la caja negra.

    Para ilustrarlo utilicemos un caso real sacado del proyecto del coche autónomo, que ha ganado gran notoriedad mediática gracias a las inversiones millonarias de compañías como Google, Tesla e incluso Uber. Un ingeniero ha estado trabajando durante varios años para crear un sistema de conducción autónoma gobernado por IA. Primero probó dicho sistema en la seguridad de su laboratorio, usando simulaciones, con posterioridad en el mundo real, pasando de caminos apenas transitados a carreteras públicas con mayor velocidad conforme aumentaba la robustez del sistema. Desde hace meses la conducción es suave, segura, impecable, diríase que casi mejor que la humana. Confiado por la ausencia de incidentes, decide transitar por nuevos paisajes, y cuando se acerca a un puente en la carretera, a la vera de un acantilado, nota un ligero desvío a la izquierda. Nada grave, algo que seguro que el sistema corregirá pronto. Pero no lo hace. El desvío se convierte en un decidido giro de volante, y con suerte puede reaccionar a tiempo para frenar el coche en seco antes de despeñarse.

    El sistema de IA puede comportarse como una caja negra: sabemos qué ocurre al final pero no lo que sucede en el interior de las capas intermedias

    Después de tomarse varias tilas y volver al laboratorio, el ingeniero - cuyo nombre real es Dean Pomerleau - investiga las posibles causas del accidente y llega a una conclusión sorprendente: al parecer la red neuronal que gobierna las actividades del sistema había aprendido utilizar la hierba de los márgenes del camino como una guía para orientarse, y se había quedado completamente confundida cuando esta desapareció en la vereda del puente. Literalmente, para habernos matado.

    La idea básica de una red neuronal consiste en simular el comportamiento de un cerebro biológico mediante pequeñas unidades computacionales, las 'neuronas', dispuestas en capas conectadas mediante enlaces digitales, las 'sinapsis'. La primera capa de neuronas captura datos externos (por ejemplo, los píxeles de una foto de su mascota favorita) y distribuye dicha representación de los datos a la siguiente capa a través de los lazos sinápticos, que se refuerzan o debilitan siguiendo un proceso definido por reglas matemáticas. Las representaciones se van transformando según las neuronas propagan la información hacia adelante y, eventualmente, la capa superior nos proporciona una respuesta (por ejemplo, clasificando el animal como un perro o un gato). Este proceso, repetido miles de veces mediante un mecanismo de retroalimentación, permite a la red neuronal aprender las diferencias entre uno y otro para clasificar con mayor exactitud.

    Imagen producida por la red neuronal de Google DeepDream.

    El problema es que sabemos que ha clasificado el animal como un perro o un gato, pero no sabemos por qué. El conocimiento que se obtiene no queda en nuestras manos, sino que está codificado dentro de la propia red.
    Suponemos que las capas inferiores se encargan de reconocer figuras geométricas básicas, como líneas y ángulos, mientras que las capas superiores las agrupan para formar caras, orejas, rabos y otras figuras que le permiten, en última instancia dar un veredicto. Lo suponemos, pero no lo sabemos, porque es un proceso opaco para nosotros. Recuerde, a diferencia de los antiguos sistemas expertos, el humano no codifica las reglas, sino que el sistema las descubre por sí solo. Esa es precisamente la gracia, pero también implica que nos quedemos fuera del proceso. Que el sistema sea una caja negra en la que sabemos lo que se introduce, lo que se obtiene, pero no lo que sucede en el interior de las capas intermedias, conocidas como capas ocultas.

    Es fácil vislumbrar por qué el problema de la caja negra puede llegar a convertirse en una preocupante amenaza en el futuro. Hasta hoy en día, el mayor escenario de riesgo al que se debía enfrentar un individuo que usaba un sistema adecuadamente testado era el de un 'hackeo', una disrupción externa. Los chinos robando secretos industriales de Google, la CIA desbaratando plantas de enriquecimiento de uranio en Irán o los rusos influyendo en el resultado de las elecciones americanas. Elija su teoría de la conspiración favorita. En cambio, con la inteligencia artificial nos encontramos con una situación sin precedentes en la que el sistema aprende, cambia en relación reflexiva con el entorno. Como no dictamos las reglas y no podemos testear un número infinito de escenarios, es posible que un sistema que ha respondido con total normalidad durante años de pronto, ante unos estímulos nuevos dentro de la caja negra, produzca resultados estrepitosamente erróneos e impredecibles, completamente fuera del sentido común. En términos humanos, que enloquezca.

    Educación: La amenaza laboral que sufren los profesores de matemáticas (y pronto el resto). Noticias de Alma, Corazón, Vida

    Lo que el presidente obvia es que la reconfiguración del mercado a nivel global no afecta únicamente a los conocidos como trabajos de cuello azul. Es más, es posible que estos puestos ya sean irrecuperables, por mucho que se intenten colocar nuevas barreras, y que la tendencia se lleve por delante a los empleados de cuello blanco. En el caso que nos ocupa, a los profesores; concretamente, de matemáticas.

    Un artículo publicado en 'The Economist' lo anuncia: una investigación que será publicada en el próximo número del 'Journal of Human Resources' sugiere que pronto los profesores de matemáticas occidentales pueden tenerlo complicado a la hora de competir en el mercado laboral, especialmente en lo que concierne al universitario.

    La investigación, realizada por George Borjas, de la Universidad de Harvard, y Kirk Doran y Ying Shen de la Universidad de Notre Dame encuentra un potencial enemigo en los profesores y estudiantes chinos, que desde la liberalización del país (en 1978) comenzaron a trabajar en destinos como EEUU aportando un conocimiento diferencial, puesto que es uno de los campos en los que sobresale. En apenas una década, China se había convertido en la principal fuente de estudiantes extranjeros en dicho país.
    [...]

    La competencia es global

    En otras palabras, mientras que en un pasado no tan lejano el ámbito de determinadas publicaciones estaba limitado a territorios concretos y estaba delimitado por distintas barreras (laborales, idiomáticas, adminstrativas), la apertura de mercados ha provocado que el acceso de profesores de otras universidades a estas publicaciones se dispare. Según los datos que presenta dicha investigación, la relación entre el número de 'papers' publicado por los profesores de origen chino aumentaba a medida que decrecía el de los docentes americanos.

    No es la primera vez que los investigadores llegan a una conclusión semejante. En 'Cognitive Mobility: Labor Market Responses to Supply Shocks in the Space of Ideas', analizaron cómo se había alterado el mundo de la investigación estadounidense en matemáticas tras la desaparición del bloque soviético. Los resultados fueron muy similares a los que ahora han localizado en China: determinadas áreas de investigación que habían sido explotadas en la URSS, como las ecuaciones diferenciales ordinarias y parciales o la teoría de cuantos, eran ocupadas por los rusos, mientras que los estadounidenses que hasta ese momento se encargaban de dichas disciplinas se vieron obligados a reciclarse.

    ¿Quién gana y quién pierde en este reparto económico? Como es previsible, los matemáticos de un nivel más alto, que compiten a un nivel global y cuyos trabajos tienen mayor impacto. Las principales víctimas son aquellos que, en otras condiciones, podrían haberse garantizado un mínimo de visibilidad, y que han sido desplazados por aquellos que les superan en determinados campos. Algo aún más sensible en campos universales como las matemáticas (o, por extensión, la ciencia en su conjunto), que no dependen del idioma, y donde países con una gran tradición científica que durante gran parte del siglo XX apenas migraron (China, URSS) han abierto sus fronteras.
    [..]

    Esta publicación también sugería la aparición de una hipotética nueva lengua para la comunicación universal, una “forma simplificada de inglés científico internacional” que ya se aplica en determinados campos. “La ley de la ventaja comparativa sugiere que la movilidad de los trabajadores animará a las sociedades a especializarse en lo que hacen mejor”, añadía el estudio.
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    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
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  7. #47
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Google nos obliga a resolver diferentes pruebas, generalmente visuales, si queremos usar sus servicios (RECAPTCHA). De esta manera, con nuestra inteligencia real, alimenta su inteligencia artificial con la que mañana nos quitará el trabajo. El otro día intenté publicar un comentario en un blog y me vi obligado a resolver tres de estas pruebas, robándome un tiempo muy valioso y haciendo de mí un trabajador no remunerado. Pero hay otros aspectos más inquietantes en todo esto. Un usuario realizó la siguiente captura de una de estas pruebas de Google:



    Parece que actualmente lo usan simplemente para enriquecer sus sistema de reconocimiento de imágenes, pero ¿os imagináis que llegase a usarse para señalar blancos reales a los drones asesinos que opera Estados Unidos? Por el momento parece lejano, pero hay empresas que están en ello.

    * * *

    Dejo dos artículos que me han parecido interesantes.

    Sistemas informáticos realizarán un seguimiento detallado de los trabajadores y, a la hora de decidir los despidos, nos obligarán a puntuar a nuestros compañeros de trabajo (panóptico perfecto, todos vigilando a todos), pudiendo estar gobernado todo el proceso por un algoritmo:
    Empleo: El futuro del trabajo: tus compañeros te valorarán y un robot decidirá si te echan. Noticias de Alma, Corazón, Vida

    Las aglomeraciones urbanas inciden poderosamente en la fertilidad:
    Does Living in Crowded Places Drive People Crazy? - Scientific American Blog Network

    Pero esto se ha sabido siempre, aunque ahora los científicos lo presenten como un gran hallazgo. Mussolini prohibió por ley que las ciudades de determinado tamaño se expandiesen en habitantes o en territorio. Las leyes del Antiguo Régimen establecían límites muy estrictos al crecimiento de las ciudades. No lo hacían por fastidiar al personal.
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas
    Última edición por Kontrapoder; 17/02/2017 a las 04:25
    ReynoDeGranada, raolbo, Trifón y 1 otros dieron el Víctor.
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  8. #48
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Copio un fragmento de una entrevista a una gurú de las nuevas tecnologías, ya que involuntariamente revela los planes siniestros de esta élite:


    ¿El mundo son datos?

    Somos datos, sí. Lo hemos sido siempre, como toda la realidad, por eso podemos mejorarla. Todo en este mundo es reducible a información, por eso podemos modificarlo.

    Las máquinas procesan datos mejor que nosotros.
    Por eso conducen mejor que nosotros... siempre y cuando no haya otro humano conduciendo en la misma carretera. Las máquinas se entienden perfectamente con otras máquinas y no fallan, pero no pueden prever lo que harán los humanos, porque somos imprevisibles y les hacemos cometer fallos.

    Yo no tengo inconveniente en que otros humanos conduzcan por mí.
    Pero en las empresas tecnológicas todos sabemos que en 15 años será ilegal que los humanos conduzcan. Y nadie lo echará de menos.


    ¡Por qué?

    Por la misma razón que hoy es ilegal conducir bebido: para evitar accidentes. Al volante, nuestras emociones pueden provocarlos. Fíjese que empezamos conduciendo otras criaturas emocionales: los caballos; después los sustituimos por otras no emocionales, los automóviles, y ahora nos sustituiremos a nosotros mismos por ordenadores. Fin de los accidentes.

    Tiene sentido.
    Podemos hacer con nuestro tiempo cosas mucho más interesantes que conducir.

    Millones de conductores al paro.
    Y millones de nuevos empleos para programadores, diseñadores y creadores de todo tipo de experiencias en 3D que nos alegrarán los viajes: muchas ni siquiera nos las imaginamos ahora; igual que nadie se imaginaba que podríamos ver el cine en un carruaje hace 150 años.

    Destrucción creativa.
    Eso es: la tecnología destruye empleos para luego crearlos más y mejores. El carretero se convierte en camionero y ahora será programador de vehículos sin tener que pasarse la vida encerrado en la cabina de un camión.

    También hay hoy camioneros felices.
    ¿De verdad? El inventor del robot aspirador se especializó en robótica, porque no encontraba cargadores para sus camiones. Nadie aguanta en una línea de montaje en una fábrica más de siete días sin cometer fallos y acabar con una depresión. Las fábricas chinas lo están descubriendo ahora y toman sus medidas.

    ¿Qué hacer si no tienes otro trabajo?
    Aprender. Hoy las universidades están en la red al alcance de todos. Si estás en paro, puedes aprender a programar. Y le aseguro que si eres un buen programador, jamás te falta trabajo. Yo formo a muchos a distancia en Nigeria y Kenia.

    ¿Prosperan?
    Todos. ¡África está creciendo muchísimo! Yo nací en Nepal: mi padre era un feminista y nos llevó a EE.UU. a mis hermanas y a mí para que estudiáramos carreras. Y yo doy ahora oportunidades a otras mujeres africanas y nepalíes que las saben aprovechar.

    FUENTE: “En quince años será ilegal que un humano conduzca”
    Destaco algunas afirmaciones reveladoras:
    • La absurda idea de que todo en esta vida son datos que podemos modificar a nuestro gusto.
    • Reconoce que el coche autónomo sólo es viable si se elimina al humano de la ecuación. Quieren prohibirnos conducir a los humanos para que las máquinas puedan funcionar a sus anchas. Los humanos sobramos.
    • Se jacta de la "destrucción creativa" de puestos de trabajo y pretende que el camionero se convierta en programador. También está la estupidez de creer que la vida del programador en las denominadas "cárnicas" es preferible a la del camionero.
    • El informático puede trabajar a distancia con lo que tiene que competir con todo el mundo (no hay profesión más globalizada). Se jacta de que están reclutando a gente de África, que le sale incluso más barata que los programadores de la India.


    Los gurúes tecnológicos por si acaso se van preparando para el Armagedón que ellos mismos están alimentando:
    Los multimillonarios de Silicon Valley compran terrenos en Nueva Zelanda para huir si las cosas se ponen feas
    Última edición por Kontrapoder; 18/02/2017 a las 21:23
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  9. #49
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Cita Iniciado por Kontrapoder Ver mensaje
    • Se jacta de la "destrucción creativa" de puestos de trabajo y pretende que el camionero se convierta en programador. También está la estupidez de creer que la vida del programador en las denominadas "cárnicas" es preferible a la del camionero.
    Sólo tengo cuatro palabras: SANTA MADRE DE DIOS. Incluso me he santiguado al leer la grandísima estupidez que supone creer que millones de trabajadores manuales se convertirán inmediatamente en programadores informáticos (que me parece que es lo que ha faltado comentar). Esta señora lleva tantos años trabajando con ordenadores y estadísticas que me temo que se cree que las personas funcionan como programas informáticos y como datos de estadísticas. Cualquier persona con contacto físico con el mundo real sabe que cambiar un aprendizaje por otro es muy complicado, y especialmente tras una determinada edad es más díficil aprender. Cambiar los trabajos manuales por trabajos informáticos implicará una mayor especialización, lo que reducirá las plazas de trabajo de forma masiva porque mucha gente será incapaz -en actitud o capacidad económica- de seguir estudiando. Sólo hay que observar que sólo un pequeño porcentaje de alumnos de secundaria deciden pasar al bachillerato para cursar estudios superiores.

    Resultado: destrucción de empleos en masa. A lo que hay que mencionar que cada vez será necesario un número menor de operativos humanos, quienes con la rapidez del desarrollo tecnológico tendrán una "fecha de caducidad" cada vez más corta hasta acabar desapareciendo definitivamente.

    Como lo que sugiere esta gente acabe sucediendo, sólo se puede anticipar el desastre.
    Última edición por Carolus V; 18/02/2017 a las 22:43
    Kontrapoder, Hyeronimus, raolbo y 1 otros dieron el Víctor.

    Todo el mundo moderno se divide en progresistas y en conservadores. La labor de los progresistas es ir cometiendo errores. La labor de los conservadores es evitar que esos errores sean arreglados. (G.K.Cherleston)

  10. #50
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Un neurólogo denuncia la «demencia digital» que los colegios están extendiendo entre los niños - ReL

    Un neurólogo denuncia la «demencia digital» que los colegios están extendiendo entre los niños

    Los niños están ya en contacto con las nuevas tecnologias en el colegio, en sus casas y en sus ratos de ocio
    Las nuevas tecnologías han traído consigo grandes avances pero también nuevos problemas y conceptos novedosos. Pese a los evidentes beneficios que han traído a la sociedad, el abuso que se está produciendo entre niños, adolescentes y adultos del teléfono móvil, ordenador, tablets o redes sociales está provocando grandes problemas que necesitan respuestas urgentes.

    Uno de estos nuevos conceptos es el de “demencia digital” que ha popularizado el doctor Manfred Spitzer, psiquiatra y neurocientífico, que ha centrado su carrera en el estudio del cerebro y que lleva años alertando sobre las nuevas tecnologías.

    Ejemplos del día a día
    En su libro, titulado precisamente Demencia Digital (Ediciones B), Spitzer habla de ejemplos cotidianos del uso de nuevas tecnologías y que afectan a nuestro cerebro sin que lo percibamos.

    Habla entre otras muchas cosas del GPS que las personas utilizan para guiarse con el coche. Cuenta que utilizaba siempre este aparato para guiarse y llegar a su destino. Cuando se lo robaron y tuvo que enfrentarse a la tesitura de conducir “tuve que esforzarme mucho para orientarme. Sólo poseía una idea vaga incluso de los trayectos a lugares en los que había estado varias veces. Frustrado por completo por mi incapacidad para orientarme no hacía sino perderme una y otra vez”.


    Si quiere adquirir el libro Demencia Digital lo puede hacer pinchando AQUÍ

    Y con este ejemplo habla de cómo las neuronas son como músculos. “Había delegado esa tarea a una máquina que me comunicaba la ruta (…). Así pues, había sacado de la memoria el logro mental de la orientación y de la navegación que yo mismo había llevado a cabo en otro tiempo”, cuenta Spitzer en el libro. Y esto pasa en muchos aspectos más de la vida. Cuando surge una duda de cualquier cosa, deportes, historia…lo primero que se hace es acudir a Google, la respuesta llega pero es olvidada al momento.

    El cerebro, "si se utiliza crece; si no se utiliza, se atrofia"
    Por ello, recuerda que “la utilización del cerebro conduce al crecimiento de las áreas cerebrales que se utilizan para una capacidad determinada. Por tanto, nuestro cerebro, en un sentido importante, funciona de manera similar a un músculo: si se utiliza crece; si no se utiliza, se atrofia”. Y para este doctor alemán, número uno en ventas y odiado por muchos adolescentes de su país, una cosa está clara: “Nuestra capacidad de rendimiento mental depende del esfuerzo mental al que nos sometemos”.

    Como consecuencia, los neurólogos se están percatando de que cada vez más jóvenes de entre 20 y 30 se ven afectados por lo que ellos creen que es un problema de memoria y no es otra cosa que la falta de ejercicio del cerebro que ha sido suplido por las nuevas tecnologías, lo que lleva a la llamada “demencia digital”.


    Manfred Spitzer dirige en la actualidad la clínica psiquiátrica de la Universidad de Ulm (Alemania)

    Y Spitzer alerta que las nuevas generaciones de niños que no sólo en casa disponen de estos aparatos sino que además son educados en el colegio con ellos tendrán incluso muchos más problemas.

    Los ordenadores "no sirven para un aprendizaje de mayor calidad"
    Así lo explica este psiquiatra: “los ordenadores procesan informaciones; las personas que aprenden, también. De ahí se deduce erróneamente que los ordenadores son estupendas herramientas para el aprendizaje. Pero justamente porque los ordenadores nos quitan trabajo mental, los portátiles y las pizarras digitales tan elogiadas para su utilización en la escuela y en la clase, no sirven para un aprendizaje de mayor calidad. Numerosos estudios avalan este hecho. El aprendizaje presupone un trabajo intelectual autónomo. Cuanto más, y sobre todo, cuanto más profundamente trabajamos con la mente una materia, tanto mejor la aprendemos”.

    De este modo, Spitzer cuestiona la utilización de portátiles, ordenadores y pizarras digitales en la escuela.

    En primer lugar, como experto en el cerebro, este doctor habla de la profundidad de procesamiento como clave para entender los problemas derivados por las nuevas tecnologías. “Cuanto más profundamente se procesa una materia, tanto mejor quedará grabada en la memoria”, afirma. Y añade que “cuando me ocupo en detalle de una materia, diferentes áreas del cerebro registran entonces todos sus aspectos y cualidades. Este procesamiento intenso de todos los aspectos posibles produce la transformación de muchas sinapsis y, por consiguiente, una mejor grabación de este contenido en la memoria”.



    La "superficialidad" impide procesar bien la información
    Y precisamente aquí estriba, según este experto, el “efecto negativo en el aprendizaje” de estos aparatos digitales. Según él, la “superficialidad” de estos medios reduce la profundidad de procesamiento.

    En su opinión, la utilización de estos medios digitales en los centros educativos posee además efectos secundarios, que generalmente son obviados. A raíz de su experiencia y de distintos estudios, Spitzer afirma que “el uso de internet conduce a un empeoramiento de la memoria, conduce también a una reducción de la capacidad de búsqueda de información, así como, a largo plazo y no en raras ocasiones, a una adicción a internet”.

    Estadísticas sobre adicción a internet entre escolares
    Considera el autor del libro que la introducción de portátiles en Primaria “no se trata de otra cosa que de una especie de enganche”. Y pone como ejemplo a Corea del Sur, donde su gobierno reconoció en 2010 que ya entonces el 12% de todos los escolares eran adictos a internet. Precisamente, el término demencia digital procede de este país asiático.

    Siguiendo con su argumentación, incide en que precisamente por quitar a los alumnos un trabajo intelectual como es copiar de la pizarra, los portátiles poseen este efecto negativo que denuncia.

    Dejamos de memorizar porque no lo necesitamos
    Por otro lado, Manfred Spitzer insiste en cómo estos medios llevan a las personas a no trabajar su cerebro para almacenar datos. Uno de los efectos es olvidar lo que se ha guardado recientemente en un soporte digital. “Su carácter solícito nos deja despreocupados frente a la memorización porque luego podemos (re) encontrar todo en la red. Por consiguiente se va perdiendo a la larga el conocimiento de experto”, añade.

    En este sentido, el neurólogo alemán que este efecto además tiene como consecuencia la reducción de “mis posibilidades futuras de un trabajo intelectual autónomo (en la red y donde sea) y reduzco la utilización de mi memoria (pues los adultos aprenden sobre todo conectando las informaciones nuevas con las ya existentes)”.
    Kontrapoder, Hyeronimus, raolbo y 1 otros dieron el Víctor.

    Todo el mundo moderno se divide en progresistas y en conservadores. La labor de los progresistas es ir cometiendo errores. La labor de los conservadores es evitar que esos errores sean arreglados. (G.K.Cherleston)

  11. #51
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    El "homo deus" que está por llegar hiela la sangre:

    Cómo vislumbra el pensador de moda (Yuval Noah Harari) el futuro de la humanidad


    22/03/2017 J.I. Cabrera

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    Siempre ha habido futorólogos y visionarios que en un determinado momento han intentado predecir el devenir la Humanidad. Julio Verne, H. G. Wells, Mary Shelley, Aldous Huxley, Ray Bradbury o Isaac Asimov recurrieron a la literatura para adelantarnos mundos inquietantes y sugerentes dominados por la tecnología. El último visionario se llama Yuval Noah Harari y es un atildado y tímido profesor universitario en Jerusalén.
    Pero Harari no ha escrito una sugerente historia de ciencia-ficción con replicantes y robots que se adueñan de la Tierra en un tiempo sin determinar, sino que nos describe, con abundante información y razonamientos creíbles, el mundo que tenemos a la vuelta de la esquina.
    Harari saltó a la fama hace un par de años con ‘Sapiens. De animales a dioses’, un libro en el que propone una provocadora historia de la Humanidad donde el factor decisivo para el triunfo de la especie no ha sido su mayor tamaño craneal o incluso su superioridad técnica, sino su capacidad para contar historias y creérselas. ‘Sapiens’ convenció a millones de lectores de más de 30 lenguas y fue fenómeno editorial en toda regla, sobre todo porque se trataba de un libro de historia con mucho de antropología, y no de una novela negra o un volumen de autoayuda, géneros siempre con más papeletas para estar en la lista de bestsellers.

    Hacia dónde va la humanidad

    Después del exitazo de ‘Sapiens’, Harari ha vuelto a sorprender con un libro que se lee con creciente interés y que, en vez de mirar hacia atrás para ver de dónde venimos, centra su atención en el futuro para intentar ver hacia dónde vamos.
    Se trata de ‘Homo Deus’, un volumen de casi 500 páginas, muy bien documentado y escrito con rigor y desparpajo, que dibuja un panorama bastante oscuro y que, al contrario de las fábulas futuristas de la ciencia-ficción, no nos habla de un mundo lejano y pintoresco, sino que, vistos los desarrollos recientes de la genética o la inteligencia artificial, es un escenario que está aquí para quedarse. Y eso, precisamente, es lo que lo hace más inquietante.
    Harari pone en cuestión los pilares del mundo tal y como lo conocemos en los últimos 200 años al recordarnos que las últimas investigaciones y el auge de la genómica y la inteligencia artificial ponen en entredicho el libre albedrío y la verdad compartida de que como seres humanos solemos tomar decisiones coherentes. El individuo es una ficción, o más bien una “fantasía religiosa”,y en realidad somos “una asamblea de algoritmos bioquímicos”, nos dice el historiador.
    En otras palabras, eso de que somos un individuo es un cuento chino como el de los medievales que pensaban que Dios y el cielo eran el sentido de su vida. La tesis de Harari es, pues, un duro revés para una institución como la democracia o un sistema político como el liberalismo, que han dominado la escena en los últimos siglos y que están asentados en la sacrosanta autonomía personal.
    El dataismo es la nueva religión


    Harari avanza así el mundo posliberal y tecnohumanista. La tecnología, que en el pasado venció las pandemias y acabó con las hambrunas, nos traerá en este siglo paz, felicidad y vida eterna. Pero, eso sí, al precio de jubilar al ser humano tal como lo conocemos. Si en ‘Sapiens’, el progreso histórico estaba marcado por la habilidad del hombre para crear ficciones, a partir de ahora la clave del progreso estará en la capacidad para procesar información.
    Y llegados a este punto, el dataísmo es la nueva religión. Harari piensa que con suficiente información biométrica de alguien y el necesario poder de computación, un algoritmo podrá entendernos mejor que nosotros mismos. Hoy el algoritmo de Amazon nos propone los libros que nos gustan y el sistema de navegación del coche elige el camino a casa, pero en el futuro también usaremos algoritmos para buscar universidad o incluso para elegir el partido por el que votaremos.
    Además, la pérdida de privacidad no frenará el poder de las fórmulas matemáticas. Los algoritmos nos facilitan la vida y seguirán haciéndolo, aunque ello suponga dar a conocer a extraños todas nuestras intimidades.
    De robots y humanos inmortales


    Harari se suma al coro de los que dicen que los robots dejarán sin trabajo a buena parte de nosotros. Los taxistas desaparecerán según vaya avanzando el coche autónomo. Pero no serán los únicos. Los médicos también lo tendrán difícil cuando un doctor Google conectado a nuestro cuerpo sea capaz de adelantarse a un resfriado o incluso predecir enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. Por no hablar de los traductores de idiomas. No habrá pues necesidad de invertir en educación y sanidad para todos porque se no se va a necesitar a tanta gente, con lo que los modernos sistemas de bienestar también podrían estar en peligro. “Los algoritmos no van a la huelga”, recuerda el autor de ‘Homo Deus’.
    Harari también cree que, si no lo remediamos, saltará por los aires otro principio vertebrador de la sociedad de los últimos siglos: el de la igualdad. El pensador israelí adelanta que habrá una élite genética y tecnológicamente superior que se podrá pagar los avances que vayan saliendo. Ya lo empezamos a ver con casos como el de Angelina Jolie, que sabedora del alto riesgo de tener cáncer se extirpó los pechos y posteriormente los ovarios. Además, Harari predice que va a seguir aumentando el poder de las multinacionales que guardan nuestros datos de todo tipo, incluidos de los de salud.
    El pensador israelí aventura asimismo que en este siglo el hombre podría vencer a la muerte, una cuestión que para él es más un problema técnico que metafísico. La bioingeniería acelerará el camino de una nueva especie. “Se va a reescribir el código genético, se reconectarán circuitos cerebrales y se alterará el equilibrio bioquímico”, anuncia en un momento de ‘Homo Deus’. La ciencia nos llevará a la inmortalidad. Eso sí, a cambio el hombre dejará de tener poder de decisión y abandonará el papel protagonista que siempre tuvo. Es el mundo posible (e inquietante) que nos propone Yuval Noah Harari, el pensador de moda.

    Cómo vislumbra el pensador de moda (Yuval Noah Harari) el futuro de la humanidad - Nobbot

    pd: El dataismo es una nueva filosofía-cosmovisión-secta emergente en el mundo de silicon valley que establece tres Autoridades y homos antropológicos en la historia:
    -El hombre primitivo religioso: La autoridad es Dios.
    -El hombre moderno humanista: La autoridad es la razón humana.
    -El hombre futurista transhumano: La autoridad es el Algoritmo. Homo hacia al que estamos transicionando sin darnos cuenta pues cada día damos más autoridad a todo los artificios guiados por algoritmos, sobre el propio juicio humano.
    Kontrapoder, raolbo y Pious dieron el Víctor.
    Libra zagun, mutillak, España lepratik,
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    Españan española da Don Karlosena,
    ekarri zagun hura ahal degun lehenena;
    konfiantza jar zagun oso harentxena,
    berak emango digu gustorik onena

    POR DIOS Y POR ESPAÑA VICTORIOSOS DE TODOS SUS ENEMIGOS, SIN PACTOS NI MEDIACIONES.

    .“Miguel, Miguel, Miguel guria,
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  12. #52
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    El "homo deus" que está por llegar hiela la sangre:

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    22/03/2017 J.I. Cabrera

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    Siempre ha habido futorólogos y visionarios que en un determinado momento han intentado predecir el devenir la Humanidad. Julio Verne, H. G. Wells, Mary Shelley, Aldous Huxley, Ray Bradbury o Isaac Asimov recurrieron a la literatura para adelantarnos mundos inquietantes y sugerentes dominados por la tecnología. El último visionario se llama Yuval Noah Harari y es un atildado y tímido profesor universitario en Jerusalén.
    Pero Harari no ha escrito una sugerente historia de ciencia-ficción con replicantes y robots que se adueñan de la Tierra en un tiempo sin determinar, sino que nos describe, con abundante información y razonamientos creíbles, el mundo que tenemos a la vuelta de la esquina.
    Harari saltó a la fama hace un par de años con ‘Sapiens. De animales a dioses’, un libro en el que propone una provocadora historia de la Humanidad donde el factor decisivo para el triunfo de la especie no ha sido su mayor tamaño craneal o incluso su superioridad técnica, sino su capacidad para contar historias y creérselas. ‘Sapiens’ convenció a millones de lectores de más de 30 lenguas y fue fenómeno editorial en toda regla, sobre todo porque se trataba de un libro de historia con mucho de antropología, y no de una novela negra o un volumen de autoayuda, géneros siempre con más papeletas para estar en la lista de bestsellers.

    Hacia dónde va la humanidad

    Después del exitazo de ‘Sapiens’, Harari ha vuelto a sorprender con un libro que se lee con creciente interés y que, en vez de mirar hacia atrás para ver de dónde venimos, centra su atención en el futuro para intentar ver hacia dónde vamos.
    Se trata de ‘Homo Deus’, un volumen de casi 500 páginas, muy bien documentado y escrito con rigor y desparpajo, que dibuja un panorama bastante oscuro y que, al contrario de las fábulas futuristas de la ciencia-ficción, no nos habla de un mundo lejano y pintoresco, sino que, vistos los desarrollos recientes de la genética o la inteligencia artificial, es un escenario que está aquí para quedarse. Y eso, precisamente, es lo que lo hace más inquietante.
    Harari pone en cuestión los pilares del mundo tal y como lo conocemos en los últimos 200 años al recordarnos que las últimas investigaciones y el auge de la genómica y la inteligencia artificial ponen en entredicho el libre albedrío y la verdad compartida de que como seres humanos solemos tomar decisiones coherentes. El individuo es una ficción, o más bien una “fantasía religiosa”,y en realidad somos “una asamblea de algoritmos bioquímicos”, nos dice el historiador.
    En otras palabras, eso de que somos un individuo es un cuento chino como el de los medievales que pensaban que Dios y el cielo eran el sentido de su vida. La tesis de Harari es, pues, un duro revés para una institución como la democracia o un sistema político como el liberalismo, que han dominado la escena en los últimos siglos y que están asentados en la sacrosanta autonomía personal.
    El dataismo es la nueva religión


    Harari avanza así el mundo posliberal y tecnohumanista. La tecnología, que en el pasado venció las pandemias y acabó con las hambrunas, nos traerá en este siglo paz, felicidad y vida eterna. Pero, eso sí, al precio de jubilar al ser humano tal como lo conocemos. Si en ‘Sapiens’, el progreso histórico estaba marcado por la habilidad del hombre para crear ficciones, a partir de ahora la clave del progreso estará en la capacidad para procesar información.
    Y llegados a este punto, el dataísmo es la nueva religión. Harari piensa que con suficiente información biométrica de alguien y el necesario poder de computación, un algoritmo podrá entendernos mejor que nosotros mismos. Hoy el algoritmo de Amazon nos propone los libros que nos gustan y el sistema de navegación del coche elige el camino a casa, pero en el futuro también usaremos algoritmos para buscar universidad o incluso para elegir el partido por el que votaremos.
    Además, la pérdida de privacidad no frenará el poder de las fórmulas matemáticas. Los algoritmos nos facilitan la vida y seguirán haciéndolo, aunque ello suponga dar a conocer a extraños todas nuestras intimidades.
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    Harari se suma al coro de los que dicen que los robots dejarán sin trabajo a buena parte de nosotros. Los taxistas desaparecerán según vaya avanzando el coche autónomo. Pero no serán los únicos. Los médicos también lo tendrán difícil cuando un doctor Google conectado a nuestro cuerpo sea capaz de adelantarse a un resfriado o incluso predecir enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. Por no hablar de los traductores de idiomas. No habrá pues necesidad de invertir en educación y sanidad para todos porque se no se va a necesitar a tanta gente, con lo que los modernos sistemas de bienestar también podrían estar en peligro. “Los algoritmos no van a la huelga”, recuerda el autor de ‘Homo Deus’.
    Harari también cree que, si no lo remediamos, saltará por los aires otro principio vertebrador de la sociedad de los últimos siglos: el de la igualdad. El pensador israelí adelanta que habrá una élite genética y tecnológicamente superior que se podrá pagar los avances que vayan saliendo. Ya lo empezamos a ver con casos como el de Angelina Jolie, que sabedora del alto riesgo de tener cáncer se extirpó los pechos y posteriormente los ovarios. Además, Harari predice que va a seguir aumentando el poder de las multinacionales que guardan nuestros datos de todo tipo, incluidos de los de salud.
    El pensador israelí aventura asimismo que en este siglo el hombre podría vencer a la muerte, una cuestión que para él es más un problema técnico que metafísico. La bioingeniería acelerará el camino de una nueva especie. “Se va a reescribir el código genético, se reconectarán circuitos cerebrales y se alterará el equilibrio bioquímico”, anuncia en un momento de ‘Homo Deus’. La ciencia nos llevará a la inmortalidad. Eso sí, a cambio el hombre dejará de tener poder de decisión y abandonará el papel protagonista que siempre tuvo. Es el mundo posible (e inquietante) que nos propone Yuval Noah Harari, el pensador de moda.

    Cómo vislumbra el pensador de moda (Yuval Noah Harari) el futuro de la humanidad - Nobbot

    pd: El dataismo es una nueva filosofía-cosmovisión-secta emergente en el mundo de silicon valley que establece tres Autoridades y homos antropológicos en la historia:
    -El hombre primitivo religioso: La autoridad es Dios.
    -El hombre moderno humanista: La autoridad es la razón humana.
    -El hombre futurista transhumano: La autoridad es el Algoritmo. Homo hacia al que estamos transicionando sin darnos cuenta pues cada día damos más autoridad a todo los artificios guiados por algoritmos, sobre el propio juicio humano.
    Libra zagun, mutillak, España lepratik,
    harturik hontarako fusillak bertatik;
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  13. #53
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Renta básica






    Renta básica



    Juan Manuel De Prada



    ANIMALES DE COMPAÑÍA

    Hace no demasiado tiempo, diversos líderes de formaciones políticas ‘alternativas’ empezaron a engatusar a sus votantes con la promesa de una ‘renta básica universal’ de la que podría disfrutar toda persona carente de ingresos, por mero derecho de ‘ciudadanía’ (y ya se sabe que, cuando alguien invoca esta palabra, hay que echarse a temblar). De inmediato, desde los partidos hegemónicos se calificó a estos líderes alternativos de demagogos y populistas. Han pasado desde entonces muy pocos años; y cada vez son más los líderes políticos hegemónicos que, misteriosamente, han hecho suya sin rebozo esta promesa. ¿Hemos de pensar que se han sumado a la misma estrategia demagógica? A simple vista así lo parece; pero se trata de una vista, en efecto, simplicísima. Unos y otros comparten, en efecto, estrategias; o, mejor dicho, unos y otros son serviles lacayos de la misma estrategia, diseñada por el Dinero, que ha tomado la irrevocable decisión de destruir, en los próximos quince o veinte años, decenas de millones de puestos de trabajo.

    La renta básica no es, como algunos ingenuos piensan, una medida concebida por comprometidos benefactores de la Humanidad. Por el contrario, se trata de una ‘falsa bandera’ que tiene a su servicio a politiquillos de diversa adscripción ideológica, encargados de presentar este nuevo desmán como una ilusionante ‘conquista social’. Como a nadie se le escapa, la automatización favorecida por el desarrollo de la inteligencia artificial y los avances de la robótica han hecho superfluos muchos puestos de trabajo. Y en las próximas décadas este fenómeno alcanzará una magnitud pavorosa que ahora no podemos ni siquiera imaginar. Se calcula (según las previsiones más optimistas) que un cincuenta por ciento de los puestos de trabajo hoy existentes serán desempeñados por máquinas. Emergerá entonces un ejército de desempleados que rebasará las capacidades de control de los Estados; un ejército capaz de desencadenar revoluciones y disturbios… salvo que sea amansado.

    Para lograrlo, ya no bastará -como basta hoy- con formatear los cerebros en la aceptación pasiva de los paradigmas culturales triunfantes, mediante la manipulación educativa y la ‘formación’ de la opinión pública. Ya no bastará con suministrar a las masas un flujo incesante de entretenimientos baratos y embrutecedores que anestesien sus anhelos espirituales. Ya no bastará con dividirlos y engolosinarlos con picazones de entrepierna de género difuso y cambiante. Habrá que garantizarles unos ingresos mínimos, mantenerlos en un estado de ‘pobreza sostenible’ que les permita sobrellevar una vida sin horizonte laboral, a la vez que disfrutar de algún caprichito modesto y prêt-à-porter (tanto más accesible cuanto menos procreen). El Dinero ya ha hecho sus cálculos: sabe cuántos trabajadores y consumidores necesita y cuántos le sobran; y sabe, sobre todo, cómo convencernos de los efectos benéficos de la robotización del trabajo, presentándonos un futuro halagüeño de vagancia y ociosidad, mientras las máquinas nos hacen el ‘trabajo duro’, de cuyos frutos nos podremos beneficiar opíparamente.

    Naturalmente, se trata de un grosero embeleco. La robotización generará, en efecto, ingentes beneficios económicos, que sólo en una ínfima porción -a modo de filantrópica limosna- se destinarán a cubrir las ‘rentas básicas’ de una ingente población desempleada. El resto se sufragará ordeñando todavía más a la menguante población activa. Y esta robotización que dejará a millones sin trabajo no afectará solamente, como propone cierto engreimiento clasista, a los ‘oficios manuales’. Vertiginosas bases con billones de datos ya están generando recursos de inteligencia artificial que pronto harán obsoletas multitud de ‘profesiones liberales’, convirtiendo a ingenieros, programadores, periodistas o traductores en antiguallas de otra época.

    Muchos verán, llegado el día, esta ‘renta básica’ como un mal menor; y hasta habrá ilusos que la consideren una gozosa liberación de la condena bíblica. Pero será una limosna indigna, no tanto en su cuantía (la indispensable para garantizar una ‘pobreza sostenible’) como en su concepto. pues el hombre necesita amar y sentirse vinculado a lo que hace; necesita comprometerse con el producto de su esfuerzo y crear tejidos asociativos a través del trabajo. Y, suprimido ese vínculo, sólo nos restará una vida de ociosas alimañas. Que es, a la postre, lo que postulan los defensores de la ‘renta básica’. No son demagogos ni populistas, sino serviles lacayos del Dinero.

    Renta básica - XL Semanal

  14. #54
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Un nuevo dios



    Juan Manuel De Prada



    ANIMALES DE COMPAÑÍA

    Con el propósito de evitar que la verdad de las cosas fuese monopolizada por los poderosos nació la prensa. Luego se iría descubriendo que, tras esta fachada tan reluciente, se escondían sórdidos equilibrismos, manipulaciones interesadas e intereses espurios de naturaleza ideológica o -todavía peor- descarnadamente mercantil que nada tenían que ver con la búsqueda de la verdad (sino que más bien son su ocultación). Tal vez cuando, hace ya más de un siglo, Zola vindicaba la inocencia de Dreyfuss, la búsqueda de la verdad aún era la aspiración primordial del periodismo menos degenerado; sospecho que hoy ya no podríamos afirmar siempre lo mismo. Parafraseando sarcásticamente a Campoamor, diríamos que, si en este mundo traidor nada es verdad ni mentira, tampoco lo es el color del cristal con que se mira. La prensa, allá en sus albores, prometió dotarnos un cristal transparente; dos siglos y pico más tarde, hemos podido comprobar que ese cristal era más bien esmerilado y deformante.

    Y, justo cuando la prensa parecía haber perdido su prestigio originario, surgió interné con una promesa renovada de transparencia y un ideario programático que podría resumirse en estas dos cláusulas. información para todos e información sobre todos. Las masas a las que tradicionalmente se asignaba un papel pasivo, como de bestias que abrevan noticias, se convirtieron de repente en los protagonistas de un nuevo periodismo que prometía ser, ante todo, un cauce para la expresión de sus inquietudes. En realidad, se trataba de la misma premisa sobre la que se asentaban programas como Gran Hermano y otros bodrios sucedáneos, cuyo éxito no podría entenderse sin ese anhelo de protagonismo de unas masas rabiosas de anonimato y resignadas a un destino subalterno, que, de repente, en un rapto de arrogancia, creen que su vulgaridad también puede ser glosada, encumbrada y admirada. Existencias anodinas e irrelevantes adquirieron súbitamente un interés periodístico de primera magnitud. Era la rebelión de las masas avizorada por Ortega en su versión más desquiciada y paródica; pues las masas ya no se avergonzaban de su vulgaridad, sino que se regodeaban en ella, se reafirmaban en ella, se contemplaban de forma narcisista en ella; y así creían conquistar un estrellato que durante mucho tiempo se les había negado.

    Interné ha sido entronizado, en apenas un par de décadas, como el paraíso democrático donde esas masas pueden expresar sin complejos sus anhelos y preocupaciones, frente a unas élites que durante siglos las habían empujado a la irrelevancia. Nunca un artilugio técnico había promovido tantas efusiones retóricas, tantos derramamientos hiperbólicos, tantos fervores palurdos. No deja de resultar llamativo que desde el principio el invento se diese en escribir con mayúscula y sin artículo: Internet. Un honor que, hasta entonces, se habían reservado a Dios (aunque, por supuesto, no falten quienes escriben con petulancia ‘dios’ y, a continuación, con arrobo y servilismo, ‘Internet’). La idolatría desatada por el nuevo invento se manifestó pronto en una transformación abusiva de nuestros hábitos, en una auténtica reordenación de nuestra existencia. Mientras vomitábamos nuestra rabia en tal o cual foro (amparados, por supuesto, por el anonimato), mientras retuiteábamos perogrulladas, mientras guasapeábamos compulsivamente nos creíamos por primera vez dueños de nuestro destino, protagonistas de una revolución que al fin había alcanzado aquel anhelo de verdad que la prensa había traicionado.

    Nada, por supuesto, que ver con la realidad. Bajo una falsa apariencia de transparencia e inmediatez, interné se ha convertido en la jaula dorada donde los dueños del cotarro apacientan a unas masas cada vez más gregarias, cada vez más fanatizadas, cada vez más primarias, cada vez más endogámicas, alimentándolas con la carnaza que las apacigua o exalta, divierte o encabrona, según lo que en cada momento convenga. Antaño, uno al menos contemplaba las mentiras que le contaban con una cierta perspectiva; y, si no se chupaba el dedo, podía distinguir el cristal deformante o esmerilado. Hoy ese cristal se ha convertido en la burbuja dentro de la cual vivimos, la burbuja por la que deambulamos circularmente, alienados ya para siempre, refocilándonos en un estercolero de bajas pasiones.

    Nunca la información había sido tan monopolizada por los poderosos como en nuestra época; pero, entretanto, disfrutamos como enanos en nuestra jaula dorada de los beneficios de la endogamia y la vulgaridad, y adoramos a nuestro dios.

    Un nuevo dios - XL Semanal
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  15. #55
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Repetido

  16. #56
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Muy buena la crítica de Prada a internet. La comparación que hace con la prensa es muy adecuada. Además para esto hace falta ser valiente, pues los que exponen este tipo de pensamientos generalmente son linchados en la redes sociales. La turba digital se encoleriza si sospecha que peligra su soma.

    En cuanto a la divinización de internet que magistralmente describe Prada, recuerdo que hace años eran habituales expresiones como "lo voy a consultar con san Google" o "Google es Dios". En los buscadores todavía se encuentra rastro de esta idolatría blasfema, que ya nos alertaba de que algo muy peligroso se estaba fraguando.
    raolbo y Pious dieron el Víctor.
    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

  17. #57
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Internet efectivamente nos mete a cada uno en una burbuja de opinión y "cultura", ya que todos los algoritmos están hechos para darnos referencias de cosas que nos puedan interesar. Pero no se hasta que punto es cierto que todo el internet está controlado por una misma especie de plutocracia. De hecho Theresa May quiere un nuevo internet controlado por el Estado.
    Theresa May to create new internet that would be controlled and regulated by government | The Independent

    En general los Estados y poderes están un tanto asustados con los cambios de opinión que pueden generar las dinámicas sociológicas de internet.

    Lo de san google es muy triste pero real, el algoritmo es ya nuestra más alta autoridad. Si la revolución científica, escolar e industrial modificó la forma de transmisión del conocimiento, que de manera ancestral transmitían las madres, por un nuevo conocimiento técnico y más dividido, hoy google actúa de gran herramienta de transmisión del conocimiento, algo peligrosísimo.
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    Españan española da Don Karlosena,
    ekarri zagun hura ahal degun lehenena;
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    POR DIOS Y POR ESPAÑA VICTORIOSOS DE TODOS SUS ENEMIGOS, SIN PACTOS NI MEDIACIONES.

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  18. #58
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Cita Iniciado por Ennego Ximenis Ver mensaje
    Internet efectivamente nos mete a cada uno en una burbuja de opinión y "cultura", ya que todos los algoritmos están hechos para darnos referencias de cosas que nos puedan interesar. Pero no se hasta que punto es cierto que todo el internet está controlado por una misma especie de plutocracia. De hecho Theresa May quiere un nuevo internet controlado por el Estado.
    Theresa May to create new internet that would be controlled and regulated by government | The Independent
    Está controlado por la plutocracia estadounidense que reside en California. Eso puede crear conflictos con otras plutocracias y en general con los Estados que aspiran a ser independientes.

    Veo positiva la tendencia de algunos países a reclamar su soberanía sobre internet, al menos sobre la parte que discurre por su territorio. Aunque inicialmente se puede traducir en una mayor represión contra la gente que cuestiona el gobierno de cada país, creo que es indispensable para frenar la globalización y otras tendencias suicidas que están instaladas en nuestra sociedad.
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    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
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  19. #59
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Nuevo artículo del gurú del futuro distópico tecnológico-civilizacional:

    ¿Estamos a punto de presenciar las sociedades más desiguales que ha visto la historia jamás?

    https://amp.theguardian.com/inequali...al-noah-harari

    Todo apunta a que si, y ni hay que irse al futuro. Eso ya se ve desde los 80, como apunté aquí:

    hispanismo.org/economia/23966-el-capital-hoy-tiene-el-dominio-absoluto.html

    .Here’s a concrete example: the transportation market. Today there are many thousands of truck, taxi and bus drivers in the UK. Each of them commands a small share of the transportation market, and they gain political power because of that. They can unionise, and if the government does something they don’t like, they can go on strike and shut down the entire transportation system.

    Now fast-forward 30 years. All vehicles are self-driving. One corporation controls the algorithm that controls the entire transport market. All the economic and political power which was previously shared by thousands is now in the hands of a single corporation, owned by a handful of billionaires.
    .Consequently, instead of globalisation resulting in prosperity and freedom for all, it might actually result in speciation: the divergence of humankind into different biological castes or even different species. Globalisation will unite the world on a vertical axis and abolish national differences, but it will simultaneously divide humanity on a horizontal axis
    Of course, technology is never deterministic. We can use the same technological breakthroughs to create very different kinds of societies and situations. For example, in the 20th century, people could use the technology of the industrial revolution – trains, electricity, radio, telephone – to create communist dictatorships, fascist regimes or liberal democracies. Just think about North and South Korea: they have had access to exactly the same technology, but they have chosen to employ it in very different ways.In the 21st century, the rise of AI and biotechnology will certainly transform the world – but it does not mandate a single, deterministic outcome. We can use these technologies to create very different kinds of societies.
    Creo que aun no nos podemos imaginar el enorme calado de los cambios que se avecinan.
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  20. #60
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    Re: La mente colmena y la muerte de la religión

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    Los Cinco Grandes de la economía digital están matando a la economía real

    La economía digital está dominada por unas pocas empresas que amasan enormes beneficios que sólo reparten entre sus escasos y mal remunerados trabajadores. Su gran activo son los datos pero su contribución a la economía es prácticamente nula


    • por James Surowiecki | traducido por Teresa Woods
    • 04 Julio, 2017


    La economía digital ha transformado nuestra forma de comunicamos y de consumir información, productos y servicios, y también nuestro ocio. Ha revolucionado industrias que en apariencia nada tienen que ver con lo digital, como los actuales servicios financieros. La digitalización es la razón por la que Tesla Motors, número 31 de nuestra lista de las 50 Empresas más Inteligentes de 2017, vale más que General Motors (GM), a pesar de que sus ventas e ingresos sólo representan una diminuta fracción del volumen de negocio del histórico gigante de la automoción. Este fenómeno también explica por qué los "Cinco Grandes de la Economía Digital", Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon y Facebook, se han convertido en las cinco empresas más valiosas del mundo en algún momento de 2016.

    Se podría decir que la economía digital ha cumplido con las promesas que ofrecía hace 20 años, en los primeros días de la web. Aunque sus efectos sobre la economía han sido más pequeños de lo que se esperaba. Desde que apareció internet, el crecimiento del PIB de EEUU ha sido decepcionantemente lento en comparación con los estándares históricos. El crecimiento de productividad, que muchos asumieron que se revitalizaría gracias a las las tecnologías digitales, ha sido pésimo durante gran parte de este siglo. Durante la época álgida de internet a finales de la década de 1990, el crecimiento de productividad se aceleró por primera vez desde la década de 1970, y durante un breve período parecía que la innovación tecnológica había resuelto un problema central de la economía estadounidense. Pero esta tendencia acabó a principios de la década de 2000, y no ha vuelto a repuntar desde entonces. Algunos observadores creían que se estaba midiendo mal, ya que el PIB no estaba reflejando el valor real de los muchos bienes libres de la economía digital. Pero ya casi no hay dudas de que la revolución de productividad que la digitalización prometía impulsar aún no se ha cumplido.

    La economía digital tampoco ha transformado el mercado laboral tanto como se esperaba. Es cierto que ahora hay empleos totalmente nuevos, como las flotas de conductores de Uber. Pero la población ya no cambia de trabajo tan a menudo como antes y, de hecho, algunas medidas de empleo están cambiando menos que en las últimas dos décadas. Además, la digitalización también es responsable de la desaparición de un montón de puestos de trabajo, no sólo a manos de la automatización, sino también por cosas como las compras en línea, que han dejado a cientos de miles de trabajadores minoristas sin empleo. Y lo que es más importante, la economía digital aún no ha generado una nueva generación de buenos empleos bien remunerados. De hecho, el alza y la consolidación de la economía digital han coincidido con un mercado laboral extraordinariamente débil. Los sueldos de los trabajadores de la mayoría de los países desarrollados están empezando a crecer, pero durante la mayor parte de este siglo han estado prácticamente estancados. No es que la digitalización tenga la culpa, pero tampoco ha impulsado el crecimiento laboral y económico como esperábamos. El sector de las tecnologías de información (TI) y la comunicación (que incluye a empresas de software de TI e internet, ocio y a editores de contenidos) sólo ha experimentado un crecimiento de su cuota del PIB de un 1% desde el año 2000. Y aunque probablemente esta cifra está infravalorada, ya que no refleja el impacto de la digitalizaciones sobre otras industrias, sí resulta llamativa. También lo es el hecho de quesólo un pequeño porcentaje de trabajadores del sector privado trabaja en lo que se consideraría como una empresa digital.

    Aun así, lo más sorprendente e inquietante de la economía digital actual es lo increíblemente estable que se ha vuelto. La palabra clave que siempre ha estado asociada a la digitalización es la "disrupción". Se suponía que internet y las tecnologías digitales iban a estimular la competitividad y a dificultar que las empresas dominantes tradicionales conservasen el poder. Si la antigua jerarquía industrial estaba caracterizada por empresas que se mantenían en la cima durante décadas, la economía digital, con sus barreras de entrada supuestamente bajas y sus reducidos costes de cambio, se iba a caracterizar por una rotación constante en la cima. Pero ha ocurrido justo lo contrario. La economía digital actual, al menos en el lado del consumidor, ha estado dominada por los mismos cinco gigantes durante al menos la última década y parece que todos seguirán en la cima durante un futuro próximo (al menos si nos dejamos guiar por sus capitalizaciones de mercado, que presagian muchos años más de enormes beneficios). La economía digital es una economía en la que las plataformas representan la mayor fuente de valor, y las plataformas de los Cinco Grandes son las más lucrativas jamás inventadas. El resultado es que esta economía está gobernada, en efecto, por un oligopolio. Los Cinco Grandes a veces compiten entre sí y otras veces cooperan, pero al final cada uno de ellos ejerce un sólido control sobre sus mercados claves.

    El "Oligopolio" suena siniestro, pero no ha sido causado por comportamientos excesivamente anticompetitivos ni monopolísticos. En realidad, los economistas consideran que los mercados digitales se caracterizan por todo-para-el-vencedor y su éxito se asocia a ventajas prácticamente insuperables. La regla que parece gobernar la economía digital fue bien descrita la Biblia porMateo 13,12: "Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia". Y eso es genial para los que tienen, y no tanto para los que intenten competir con ellos.

    El poder de los números

    ¿Cómo hemos acabado con una economía digital dominada por un puñado de gigantes? La explicación más sencilla se basa en los efectos de red directos, según los cuales un producto o servicio adquiere valor cuanto más lo usa la gente. El ejemplo clásico es el teléfono. Un sólo dispositivo resulta inútil, ya que no hay nadie más a quien llamar. Si dos personas tienen teléfonos, ahora ambos tienen un valor. Y si un millón de personas tienen teléfonos, la red telefónica de repente se vuelve enormemente valiosa.

    Así que cuantos más usuarios tenga una red, más fácil resulta captar más usuarios. Este efecto es imprescindible para entender el éxito de una empresa como Facebook. Su mayor ventaja es simplemente el hecho de que su red es tan inmensa que si uno quiere conectar con otras personas, es el sitio más lógico para acudir. Lo mismo aplica a servicios como Instagram y WeChat de China. Para empresas digitales como Snap y Twitter, que están luchando por alcanzar la rentabilidad, este fenómeno es su único valor.

    Los Cinco Grandes también se benefician de otros efectos de red indirectos, incluido el hecho de quelos vendedores quieren estar donde estén los compradores, y viceversa. Las empresas quieren anunciarse en Google gracias a su enorme base de usuarios. Esto convierte a Google en el lugar obvio al que acudir para comprar algo. De forma similar, ya que Amazon dispone de una masa tan crítica de clientes, es natural que los proveedores se dirijan a ella. Cuando Amazon decidió las ventas de terceros a través de su plataforma, compitiendo así con sus propias ofertas, a muchos les pareció una locura. Pero permitió que la empresa se lucrara de los efectos de red, ya que la decisión de incluir a terceros hizo que Amazon fuera aún más atractiva para los clientes, lo que a su vez la hizo más atractiva para los vendedores, en un círculo vicioso de beneficios para la empresa.

    Más allá de los efectos de red, los Cinco Grandes también tienen ventajas asociadas a su propio tamaño, ya que disponen de enormes cantidades de datos de sus usuarios. Esos datos, que son mucho más detallados que cualquier otra información a la que haya podido acceder una empresa en el pasado, les ayuda a mejorar sus productos y servicios, lo que a su vez les ayuda a añadir más usuarios, lo que les proporciona acceso a más datos de usuario, y así sucesivamente. Este efecto no fue tan estudiado durante los primeros días de la economía digital como los efectos de red, pero ahora está claro que los datos de los usuarios representan una enorme ventaja competitiva para los portentos de la economía digital y un motivo clave para impedir su derrota en un futuro próximo. Al rastrear los clics de la gente, Google mejora constantemente sus resultados de búsqueda y presentación de anuncios. Amazon y Netflix y Apple minan sus datos para mejorar sus algoritmos de recomendaciones, lo que aumenta sus posibilidades de ofrecer algo que el cliente quiera comprar o ver. Este proceso no es automático, ya que para exprimir los beneficios de los datos, las empresas dependen de científicos de datos y deben estar dispuestas invertir los recursos necesarios en la mejora continua del producto. Pero cuando hacen las cosas bien, y los Cinco Grandes las hacen bien, la recompensa es inmensa. Mucho más grande que la que proporciona modelo tradicional de negocio en línea de empaquetar datos y vendérselos a los anunciantes.

    La capacidad de recopilar vastas cantidades de datos y analizarlas de manera eficiente es uno de los motivos por los que se atribuye a Tesla un valor superior al de General Motors. Cuando una automovilística tradicional vende un coche, su relación con el cliente se limita a mantenimiento y reparaciones. Por el contrario, Tesla recopila terabytes de datos de conducción que pueden incluir hasta vídeos de los usuarios. Esos datos le sirven para mejorar las prestaciones de conducción semiautónoma de sus vehículos. Según el analista de Morgan Stanley Adam Jonas, los coches de Tesla están registrando ocho millones de kilómetros al día. Y dado que el desarrollo de los coches semiautónomos depende del aprendizaje automático, el cual a su vez depende de datos para aprender, la ventaja informativa de Tesla podría traducirse en una gran ventaja a la hora de fabricar automóviles más seguros y eficaces. De hecho, Jonas defiende que el próximo Modelo 3 de Tesla, que está a punto de llegar al mercado a un precio relativamente razonable, podría ser hasta 10 veces más seguro que el coche medio.

    Por último, los Cinco Grandes también apuestan por modas más tradicionales como la de usar sus preciadas acciones y sus enormes reservas de efectivo para comprar otras empresas. De hecho, esta práctica se ha realizado de forma mucho más agresiva durante los últimos años. Google, Apple y Microsoft en conjunto poseen aproximadamente el 25% de las reservas de efectivo de toda la lista Standard & Poor's 500. Google, el comprador más activo, ha realizado una media de una adquisición al mes como forma de hacerse con tecnologías nuevas y talento de ingeniería, entrar en mercados o áreas de producto nuevos y, en algunos casos, aplastar un rival en potencia. Y puesto que ningún rival tiene los recursos necesarios para superar una puja de los Cinco Grandes, es otro ejemplo de cómo el simple hecho de ser grande ayuda a seguir creciendo.

    Monopolios digitales

    Entonces, por un lado, tenemos una economía digital que, a pesar de todo el valor que ha generado, no ha mejorado el crecimiento económico ni el de los sueldos de los trabajadores medios. Por otro, gran parte de esa economía está controlada por un grupo muy reducido de actores. Y más interesante es que hay motivos para creer que estas dos cosas están, de hecho, correlacionadas.

    Para empezar, el hecho más importante en las empresas basadas en plataformas es su capacidad para escalar, gracias a la cual pueden generar enormes cantidades de valor con un número relativamente pequeño de trabajadores. Esto es algo bueno desde el punto de vista de la eficiencia. Pero también ayuda a explicar por qué los gigantes digitales tienen menos impacto sobre la economía que las empresas dominantes del pasado. En conjunto, los Cinco Grandes dan trabajo a unos 400.000 trabajadores a jornada completa en Estados Unidos. Pero aunque parezca mucho, la mitad de esos trabajadores son empleados de Amazon en puestos de trabajo de almacén que requieren poca cualificación y por lo tanto, asociados a salarios bajos. La cifra es inferior a la del número de empleados que tenía General Motors en 1979, cuando la fuerza laboral estadounidense era mucho más pequeña. Además, mientras la producción de GM generaba ocho empleos indirectos por cada empleo directo, los efectos de los negocios de los Cinco Grandes (con la excepción de Apple) son mucho más pequeños. El resultado es que las recompensas de la economía digital se concentran en un pequeño número de trabajadores frente a la mayor distribución de la economía industrial.

    Este fenómeno se agrava a causa de que el sueño de Silicon Valley (EEUU) de fundar una empresa desde el garaje y convertirla en un gran negocio es más inverosímil que nunca. Aunque se siguen invirtiendo miles de millones de euros de capital riesgo (más de 175.000 millones de euros entre 2011 y 2016) y las llamadas start-ups de alto crecimiento no están disminuyendo, un trabajo de los economistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) Scott Stern y Jorge Guzmán demuestra que cada vez hay menos start-ups que triunfan. Por supuesto, aún tenemos a las Tesla y Ubers (o Lyfts) del mundo, pero cada vez son más escasas. Y una de las razones es la escala y alcance de los Cinco Grandes, capaces de abordar los desafíos competitivos o copiar las innovaciones de otros (como parece haber hecho Facebook con Snapchat), volviéndolas superfluas, o simplemente comprar rivales en potencia cuando aún son pequeños. Al margen del porqué, el resultado es una economía menos dinámica y un menor reparto de la riqueza.

    Una solución obvia para resolver la concentración del poder consistiría en desmantelar a los Cinco Grandes o regularlos como servicios públicos. Últimamente cada vez hay más voces que piden medidas radicales como esta, pero son complejas por varias razones. Primero, estas empresas no casan con el estereotipo del monopolista. No son "monopolios naturales", como las empresas energéticas, en mercados en los que resultaría prácticamente imposible que emergieran rivales. Cualquiera que quiera desarrollar un nuevo motor de búsquedas o un nuevo minorista en línea puede hacerlo. Y salvo alguna excepción, estas empresas tampoco han alcanzado su dominio mediante comportamientos anticompetitivos sino gracias a haber sabido explotar la naturaleza de la economía digital para construir y conservar sus imperios.

    Y no es que los usuarios se quejen precisamente, a pesar de que las cuestiones de privacidad siguen siendo un asunto candente. De hecho, frente a industrias como la televisión por cable y las aerolíneas, las empresas digitales tienden a recibir buenas calificaciones de satisfacción de cliente, y la economía digital global se ha convertido en una oferta continua de cosas gratis (pagadas con la atención de los clientes en lugar de su dinero). Y aunque, en la práctica, los consumidores acaban encadenados a estos servicios (aunque sólo sea porque una vez que los datos llegan a la nube es mucho más fácil quedarse que irse), los negocios carecen de una influencia real sobre sus consumidores. La mayoría sigue invirtiendo miles de millones de euros en I+D para mejoran sus productos y servicios constantemente. Así que resulta difícil argumentar que estos gigantes no han contribuido al bienestar de los consumidores, que desde la década de 1970 representa el estándar de la regulación antimonopolio.

    De hecho, cuando examinamos lo que ha hecho la economía digital durante las últimas dos décadas, queda claro que ha generado una enorme cantidad de valor para los consumidores y para un pequeño grupo de empresas grandes, mientras la competencia se ha reducido, el poder se ha centralizado, y se ha complicado la existencia de los negocios que generan contenidos o intentan competir con los actores dominantes de la economía. (De una manera u otra, si uno quiere hacer dinero en la economía digital tendrá que trabajar con los Cinco Grandes y no en su contra). En la economía industrial, los beneficios se repartían entre empresas, empleados y consumidores. La economía digital está dibujando un mundo en el que los beneficios están concentrados entre los consumidores y los Cinco Grandes que los ofrecen. Todos los demás simplemente vivimos en él..

    *James Surowiecki es el autor de 'The Wisdom of Crowds' y el jefe de producción de Vice News Tonight.

    FUENTE: https://www.technologyreview.es/s/81...-economia-real
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    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

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